En dialogo con Fm Origen, Pérez afirmó que “se ha implementado un modelo a nivel nacional de destrucción de la industria y la provincia más golpeada es Tierra del Fuego”, y consideró que mientras no se modifique el rumbo económico nacional “va a ser muy difícil poder dar un paso adelante”.
El intendente puso el foco en la situación del parque industrial y cuestionó que los trabajadores sean quienes terminen soportando el costo del ajuste. “¿Por qué siempre la variable de ajuste tienen que ser los trabajadores y nunca la rentabilidad de las empresas?”, planteó.
En ese sentido, advirtió sobre la fuerte caída del sector textil en Río Grande, que pasó de contar con 11 empresas operativas a solamente cuatro. Según señaló, esta reducción tuvo un fuerte impacto sobre el empleo y profundizó la incertidumbre entre los trabajadores.
También cuestionó la apertura de importaciones y puso como ejemplo el ingreso de televisores ensamblados en Egipto. “No se genera valor agregado, no se genera empleo, ¿en qué país queremos vivir en serio?”, expresó.
Otro de los cuestionamientos estuvo dirigido al desfinanciamiento del Fondo de Ampliación de la Matriz Productiva (FAMP), al considerar que se trata de una herramienta fundamental para sostener infraestructura y promover la diversificación económica de la provincia.
Pérez también criticó la paralización de obras públicas financiadas por el Gobierno nacional y sostuvo que el Municipio debió asumir con recursos propios proyectos que quedaron sin financiamiento.
Entre ellos mencionó la finalización del natatorio municipal. “El Gobierno nacional nos estaba ayudando a terminar el natatorio, llegó la gestión de Javier Milei, se cortó el financiamiento y decidimos nosotros poner el recurso para terminarlo”, explicó.
Además, destacó el esfuerzo que realiza la Municipalidad para mantener los espacios deportivos y públicos, señalando que solamente los servicios energéticos de esas instalaciones demandan más de 500 millones de pesos anuales.
En cuanto a las cuentas municipales, el intendente aseguró que Río Grande mantiene una situación financiera “saneada y ordenada”, aunque remarcó que el contexto económico obliga a administrar los recursos con especial cuidado.
Pérez destacó que el Municipio decidió sostener los 15 dispositivos municipales de salud y evitar recortes en áreas consideradas esenciales.
Al mismo tiempo, volvió a reclamar a la Provincia por la deuda de coparticipación que mantiene con Río Grande, estimada en alrededor de 14.000 millones de pesos.
En el plano político, Pérez confirmó la consolidación de Provincia Grande como espacio electoral de cara a los próximos comicios provinciales y municipales.
El intendente marcó distancia tanto del Gobierno nacional como de las estructuras políticas tradicionales. “Entendíamos que no era con la motosierra de Milei, pero tampoco convalidando la decadencia que atraviesa nuestra provincia”, sostuvo.
“La unidad que queremos construir es con los fueguinos, no es una alianza de cúpulas ni entre dirigentes”, remarcó.
También cuestionó a sectores que, según manifestó, hablan de unidad pero luego no acompañan ese discurso con acciones concretas.
Finalmente, Pérez reivindicó la necesidad de sostener las políticas municipales vinculadas con el espacio público, el deporte, el desarrollo productivo y el acompañamiento a emprendedores.
Frente al complejo escenario económico, sostuvo que Tierra del Fuego cuenta con recursos y capacidades suficientes para proyectar un futuro diferente.
“Me niego a resignarme; Tierra del Fuego tiene todo para salir adelante si dejamos de mirar de brazos cruzados y nos hacemos cargo del proyecto de provincia que queremos”, concluyó.