14/08/2026 - Edición Nº547

Sociedad

TIERRA DEL FUEGO

“Costa y Huerta”: el plato fueguino que competirá en la final nacional de Baron B

12:14 | En diálogo con Rulo Quiroga, Leo Jiménez, responsable de Crujiente, destacó la selección del restaurante de Ushuaia entre los tres finalistas del Prix de Cuisine Baron B y contó detalles de “Costa y Huerta”, el plato con el que llevará a Buenos Aires los sabores y productos de Tierra del Fuego.


por Redacción Del Pueblo


El restaurante Crujiente, de la ciudad de Ushuaia, representará a Tierra del Fuego en la final del Prix de Cuisine Baron B, uno de los certámenes gastronómicos federales más importantes del país. La propuesta fue seleccionada entre 60 proyectos presentados y quedó entre los tres finalistas de esta edición.

En diálogo con Rulo Quiroga, el responsable de Crujiente, Leo Jiménez, contó detalles de la propuesta y destacó que el certamen busca visibilizar nuevas formas de hacer gastronomía, vinculadas con la sustentabilidad, la economía circular y la identidad de cada región.

“Es un premio que busca visibilizar otra manera de hacer gastronomía, quizás diferente a como estamos acostumbrados”, explicó Jiménez.

La final se desarrollará el 27 de agosto en Buenos Aires, donde los tres proyectos deberán cocinar frente a un jurado integrado por reconocidos referentes de la gastronomía argentina. Crujiente compartirá la instancia con Alina Ruiz, de Chaco, y Julián Galende, de Buenos Aires.

 

“Costa y Huerta”, una postal gastronómica fueguina

 

Para la competencia, Crujiente presentará un plato denominado “Costa y Huerta”, pensado como una representación de los paisajes y productos de Tierra del Fuego.

La preparación incluye mejillones de bote recolectados artesanalmente mediante buceo, papines chilotes producidos por La Huerta de Panchito, de Río Grande, una salsa de róbalo proveniente de Cabo San Pablo, salicornia recolectada a mano y una espuma de papa fermentada.

Jiménez explicó que el objetivo fue construir un plato que represente la costa fueguina y, al mismo tiempo, demostrar que la gastronomía de la provincia puede basarse en productos de alta calidad que sean accesibles para la población.

“Nos preguntamos cuál es la comida de un fueguino que podría ser accesible. La respuesta nos pareció que en los mejillones y el róbalo se podía encontrar”, sostuvo.

En ese sentido, remarcó que la propuesta busca diferenciarse de productos de mayor costo, como el centollo o la merluza negra, y poner en valor alimentos que forman parte de las posibilidades productivas de la provincia.

 

Sustentabilidad y aprovechamiento de los productos

 

Otro de los ejes del proyecto es el aprovechamiento de los productos de temporada. Un ejemplo es la salicornia, cuya cosecha en Tierra del Fuego se concentra durante un período determinado del año.

“Tenemos un período de cosecha de salicornia bastante corto. Entonces también es una manera de hablar de la planificación anual que tenemos como proyecto y de la soberanía alimentaria: esto está ahora, lo conservamos para el resto del año”, explicó Jiménez.

En Crujiente utilizan técnicas de conservación para disponer de este producto durante distintas épocas del año, incorporando así una mirada vinculada al desperdicio cero y al aprovechamiento integral de los alimentos.

La modalidad de trabajo del restaurante también apunta en esa dirección. El establecimiento funciona con reserva previa y menú fijo, lo que permite conocer de antemano la cantidad de comensales y reducir considerablemente el desperdicio de alimentos.

 

Una final con referentes de la gastronomía nacional

 

La competencia tendrá lugar durante un almuerzo en el Faena, donde los tres finalistas deberán presentar sus platos ante un jurado integrado por reconocidos chefs y referentes gastronómicos, entre ellos Mauro Colagreco, Gonzalo Aramburu y Dolli Irigoyen.

Jiménez valoró además la posibilidad de compartir la experiencia con otros proyectos gastronómicos del país.

“Con este certamen uno tiene la posibilidad de hacer redes con colegas que más o menos están en la misma situación y eso lo hace muy enriquecedor”, señaló.

El representante de Crujiente destacó especialmente las propuestas de sus competidores y aseguró que llegar a esta instancia ya constituye un reconocimiento para los tres proyectos.

 

Una propuesta nacida en Tierra del Fuego

 

Más allá del resultado de la competencia, Jiménez consideró que la participación representa una oportunidad para mostrar en el resto del país las posibilidades gastronómicas de la provincia.

“Estamos siempre muy orgullosos de poder contar sobre Tierra del Fuego, cómo se vive acá y las posibilidades que tiene vivir en esta isla”, expresó.

Crujiente se encuentra a pocos minutos del centro de Ushuaia y trabaja actualmente con reservas previas. Según explicó Jiménez, el restaurante busca mantener precios accesibles dentro de las posibilidades del contexto económico actual.

El establecimiento ofrece diferentes alternativas gastronómicas, desde platos acompañados por una copa de vino hasta menús degustación de cinco y diez preparaciones.

“Lo que estamos buscando es trabajar de esto y creemos que el precio es más que razonable”, sostuvo.

De esta manera, el próximo 27 de agosto, Crujiente llevará a Buenos Aires una parte de Tierra del Fuego a través de sus productos y sabores, con el objetivo de demostrar que la identidad gastronómica fueguina puede ocupar un lugar destacado en la escena nacional.