por MINUTO FINAL
La 51ª edición del Gran Premio de la Hermandad llegó a su final después de dos exigentes jornadas de competencia que unieron Porvenir, Chile, y Río Grande, Argentina, atravesando la Isla Grande de Tierra del Fuego.
La competencia se disputó entre el 14 y el 16 de agosto y tuvo un formato diferente al tradicional, con seis tramos especiales cronometrados: tres correspondientes a la primera etapa del sábado y otros tres durante la segunda etapa del domingo.
De los 56 binomios que largaron oficialmente, 31 consiguieron completar las dos etapas y clasificaron al cierre de la competencia.
El binomio de Ushuaia integrado por Lucas Garro y su padre, Marcelo Garro, se quedó con la clasificación general de la competencia.
A bordo del Honda Civic SI N.º 804, los representantes fueguinos se impusieron en la máxima categoría, la G, y mantuvieron el liderazgo desde la jornada del sábado hasta el final de la carrera.
El segundo lugar de la clasificación general quedó en manos de la dupla chilena de Punta Arenas, Branko Guic y Gonzalo Cerda, también con un Honda Civic.
Los escoltas finalizaron a 2 minutos y 38 segundos de los ganadores.
Uno de los grandes acontecimientos que dejó esta edición del Gran Premio de la Hermandad fue la definición de la Copa Challenger.
La resolución de la clasificación de la Categoría E permitió que Facundo Carletti, acompañado por Iván Vicic, se adjudicara el triunfo y alcanzara el requisito reglamentario para quedarse definitivamente con la Copa Challenger.
Carletti logró su tercera victoria consecutiva en la misma categoría, una condición necesaria para obtener el trofeo de manera definitiva.
De esta manera, el piloto consiguió un hecho histórico en la edición 51 del Gran Premio de la Hermandad, ya que ningún otro competidor de las restantes categorías logró completar la racha necesaria para quedarse con la Challenger.
La definición de la Categoría E tuvo además un giro después de la revisión técnica.
La máquina N.º 511 de «Petrilo» Aguilera fue excluida por los comisarios debido a una anomalía técnica detectada en el árbol de levas.
A partir de esta resolución, el triunfo de la categoría quedó en manos de Facundo Carletti e Iván Vicic, resultado que además le permitió al piloto alcanzar el requisito para adjudicarse definitivamente la Copa Challenger.
Además de la clasificación general, la competencia dejó los siguientes ganadores:
Entre las actuaciones destacadas aparece la de Constante Moreno Preto, quien logró imponerse en la Categoría A a los 76 años.
En la Categoría C1/B, Luis Marchisio y Luis Liporace heredaron el primer puesto después del abandono del líder Damián Alvarado durante la jornada del domingo.
La dureza del recorrido volvió a quedar reflejada en el número de abandonos.
De los 56 binomios que iniciaron oficialmente la competencia, solamente 31 lograron completar las dos etapas y clasificaron al cierre de la edición.
La carrera volvió a exigir al máximo a máquinas y pilotos a lo largo de los tramos especiales y los sectores de enlace que unieron territorio argentino y chileno.
La organización también implementó sistemas de seguimiento y seguridad satelital mediante STELLA y STARLINK, utilizados para monitorear el desarrollo de la competencia.