20/08/2026 - EdiciĂłn NÂş553

Gremiales

RĂ­o Grande

Margalot: “Es preocupante ver los recibos de sueldo de los trabajadores”

10:48 | En dialogo con Rulo Quiroga en FM del Pueblo, el secretario de Finanzas y paritario de ATE Río Grande sostuvo que el endeudamiento afecta cada vez más a los trabajadores estatales y planteó que el Banco de Tierra del Fuego debería ofrecer una alternativa para consolidar créditos y tarjetas en una sola cuota con tasas más bajas.


por RedacciĂłn Del Pueblo


El secretario de Finanzas y paritario de ATE Río Grande, Carlos Margalot, expuso un preocupante panorama sobre la situación económica que atraviesan los trabajadores estatales y advirtió que el endeudamiento dejó de ser un problema individual para convertirse en una problemática que afecta a numerosas familias.

En diálogo con Rulo Quiroga, Margalot sostuvo que la situación financiera de los trabajadores se encuentra cada vez más comprometida y aseguró que esto puede observarse directamente en los recibos de sueldo, donde una parte importante de los ingresos queda destinada al pago de préstamos, tarjetas de crédito y diferentes obligaciones financieras.

El dirigente gremial señaló que la problemática no se limita exclusivamente al empleo público y mencionó datos nacionales que, según indicó, muestran que millones de personas se encuentran actualmente endeudadas.

“Estamos hablando de la mitad de la población de Argentina que prácticamente está metido en créditos”, sostuvo Margalot, quien remarcó que el endeudamiento alcanza incluso situaciones que años atrás no eran tan habituales, como recurrir al crédito para realizar compras de alimentos en supermercados o comercios de cercanía.

 

Un salario que llega comprometido al momento del cobro

 

Margalot explicó que una de las situaciones que más preocupa a ATE es que los trabajadores llegan al día de cobro con buena parte de sus ingresos ya comprometidos.

Como ejemplo, señaló que un empleado que recién comienza a trabajar en la Administración Pública puede tener un salario cercano a los $930.000, mientras que un trabajador con aproximadamente 20 años de antigüedad puede ubicarse alrededor de los $1.400.000.

En ambos casos, explicó, la existencia de distintos préstamos puede representar una reducción considerable del salario disponible.

“Prácticamente con un crédito de 250.000 pesos, otro crédito que tengan de 400.000 pesos, ya prácticamente le consumió la mitad el recibo de sueldo”, graficó.

La situación se vuelve todavía más compleja cuando esos trabajadores deben afrontar alquileres, alimentos, servicios, gastos escolares y otros costos habituales de una familia.

Según Margalot, el resultado es que muchos empleados deben buscar actividades adicionales para completar sus ingresos una vez finalizada su jornada laboral.

Mencionó que algunos trabajadores recurren a plataformas de transporte, mientras que otros realizan actividades vinculadas a la gastronomía, pastelería u otros emprendimientos para conseguir ingresos adicionales.

“Es preocupante”, resumió.

 

ATE llevará una propuesta al Banco de Tierra del Fuego

 

Ante este escenario, Margalot adelantó que uno de los principales planteos que el sindicato llevará a la mesa paritaria será la necesidad de establecer un mecanismo de refinanciación y consolidación de deudas.

La propuesta consiste en que el Banco de Tierra del Fuego pueda tomar las diferentes obligaciones financieras que tenga un trabajador y convertirlas en una única deuda, con una sola cuota y condiciones más favorables.

El dirigente explicó que un trabajador puede tener simultáneamente una deuda de tarjeta, un préstamo en el BTF y otro crédito en una entidad bancaria diferente.

La intención sería reunir todos esos compromisos y generar una única cuota que permita reducir el peso financiero mensual.

“Tratar de tomar toda esa deuda y generar solamente una cuota con un interés bajo”, explicó.

Margalot consideró que esta alternativa podría convertirse en una herramienta concreta para comenzar a sacar a los trabajadores del “ahogo financiero” en el que se encuentran.

Según indicó, la posibilidad existe y podría instrumentarse a partir de una decisión política. En ese sentido, señaló que el tema será abordado con las autoridades provinciales y que desde ATE esperan que pueda ser incorporado a la discusión.

 

La situación de los trabajadores que cobran a través del BTF

 

Durante la entrevista también se analizó la particular situación de los empleados de la Administración Pública provincial, cuyos haberes son depositados directamente en el Banco de Tierra del Fuego.

Margalot explicó que, cuando existen deudas, tarjetas o préstamos pendientes, una parte importante del dinero puede quedar inmediatamente comprometida.

“Automáticamente te chupan lo que son los créditos, te chupan lo que es la tarjeta, los préstamos y todo”, describió.

Según sostuvo, esta situación lleva a muchos trabajadores a buscar alternativas para disponer de dinero durante el mes y, entre ellas, aparecen las billeteras virtuales.

El dirigente aseguró que una gran cantidad de trabajadores utiliza estas herramientas financieras y explicó que, en algunos casos, intentan retirar o transferir el dinero rápidamente al momento de cobrar para evitar que sea absorbido por las obligaciones pendientes.

Sin embargo, advirtió que el uso de créditos y billeteras virtuales también puede profundizar el problema cuando las tasas y los costos financieros son elevados.

 

“La mayoría hoy en día tiene billeteras virtuales”

 

Margalot sostuvo que las billeteras virtuales se incorporaron con fuerza a la economía cotidiana de los trabajadores.

Según explicó, no necesariamente se utilizan solamente como una herramienta de consumo, sino también como una forma de administrar los pocos recursos disponibles y evitar que el salario quede inmediatamente absorbido por las deudas.

En este contexto, planteó la necesidad de que existan alternativas de financiamiento más accesibles y con tasas que permitan a los trabajadores reorganizar sus obligaciones.

Para ATE, el objetivo de una eventual refinanciación no debería limitarse exclusivamente a quienes se encuentran en mora, sino contemplar también a trabajadores que todavía cumplen con sus obligaciones pero que tienen una proporción excesiva de sus ingresos comprometida.

Margalot recordó que anteriormente se había implementado un esquema de refinanciación, aunque consideró que tuvo un alcance limitado porque estaba dirigido principalmente a determinadas deudas atrasadas.

 

Críticas al rumbo económico nacional

 

El dirigente gremial también cuestionó fuertemente la política económica del Gobierno nacional y sostuvo que el deterioro del poder adquisitivo es uno de los factores que explica el crecimiento del endeudamiento.

A su entender, los aumentos salariales que se acuerdan en las distintas negociaciones paritarias no alcanzan a compensar el incremento real del costo de vida que enfrentan las familias.

Margalot puso el foco especialmente en el precio de los alimentos, los combustibles y otros productos y servicios básicos.

En ese sentido, cuestionó la diferencia que observa entre los índices oficiales de inflación y los aumentos que los trabajadores perciben en la vida cotidiana.

“Hoy en día vos tenés inflaciones que rondan el 1,9, el 2,1. Eso mismo después se refleja en los salarios”, afirmó.

Para el dirigente, el problema es que las negociaciones salariales terminan tomando como referencia indicadores que, a su criterio, no reflejan las particularidades del costo de vida en cada provincia.

En el caso de Tierra del Fuego, estimó que la inflación real podría ubicarse muy por encima de los índices nacionales.

“Para mí, en Tierra del Fuego la inflación real va a superar el 60%”, sostuvo, al considerar que los incrementos salariales no logran acompañar el aumento de los gastos cotidianos.

 

El impacto del cierre de comercios y la pérdida de empleos

 

Margalot también expresó preocupación por el deterioro del mercado laboral en Tierra del Fuego.

Durante la entrevista mencionó el cierre de comercios, despidos en supermercados y la situación de los trabajadores vinculados a la industria electrónica.

En particular, hizo referencia a los aproximadamente 300 trabajadores de Mirgor que quedaron alcanzados por la crisis laboral y actualmente atraviesan una situación de incertidumbre.

El dirigente advirtió que una parte importante de los trabajadores afectados tiene más de 45 años, una franja etaria que, según planteó, enfrenta mayores dificultades a la hora de conseguir un nuevo empleo.

“Esta gente se va a volver a meter en un crédito. Después, si no consiguen laburo pronto, no van a poder pagarlo”, señaló.

Para Margalot, esto genera un círculo difícil de romper: la pérdida del empleo obliga a recurrir al crédito para cubrir gastos básicos, pero la ausencia de nuevos ingresos hace cada vez más difícil afrontar esas obligaciones.

 

El endeudamiento y las consecuencias familiares

 

Uno de los puntos más sensibles de la entrevista apareció cuando se abordó la relación entre el endeudamiento, el malestar económico y la salud mental.

Margalot sostuvo que observa situaciones de trabajadores que cobran sus salarios y prácticamente no disponen de dinero debido a los descuentos correspondientes a préstamos y tarjetas.

“Llego, cobro, no tengo un peso”, describió al referirse a la situación de quienes deben afrontar simultáneamente créditos, alquiler, alimentos y gastos escolares.

El dirigente consideró que esta situación genera un fuerte impacto dentro de los hogares y puede derivar en conflictos y un deterioro del bienestar familiar.

“Ese mismo malestar se incorpora dentro de lo que es el ambiente familiar”, sostuvo.

La problemática fue vinculada durante la entrevista con el abordaje realizado previamente por el secretario de Salud Mental de la provincia, David De Piero, respecto de las consecuencias que puede generar el endeudamiento sobre la salud mental.

Margalot señaló que se trata de una realidad que observa de manera cotidiana entre compañeros y personas de su entorno.

 

Preocupación por la situación social en Tierra del Fuego

 

El dirigente de ATE también cuestionó el deterioro de la actividad comercial y aseguró que en distintos sectores de Río Grande puede observarse una creciente cantidad de locales cerrados.

Puso como ejemplo la zona de calle Viedma y sostuvo que el cierre de comercios se suma a las dificultades que atraviesan las fábricas y los trabajadores.

“Creo que nunca se vio un momento como se está viviendo hoy en día”, afirmó.

En su análisis, la situación laboral y económica de la provincia se encuentra estrechamente relacionada con las políticas nacionales y con el nivel de actividad de la industria.

Margalot también cuestionó a los representantes fueguinos en el Congreso Nacional y sostuvo que, a su criterio, deberían tener una postura más firme en defensa de los intereses de la provincia.

 

Un llamado a discutir una salida al endeudamiento

 

Más allá de sus críticas políticas, el secretario de Finanzas de ATE Río Grande insistió en la necesidad de encontrar herramientas concretas para aliviar la situación financiera de los trabajadores.

En ese sentido, la propuesta de consolidar deudas aparece como uno de los principales reclamos que el gremio pretende llevar a la discusión paritaria.

La iniciativa buscaría evitar que un trabajador deba afrontar múltiples cuotas, tarjetas y préstamos con diferentes entidades y permitiría concentrar las obligaciones en un único compromiso mensual.

Para Margalot, una tasa de interés más baja y una cuota acorde a los ingresos podrían darle mayor margen a las familias para afrontar gastos esenciales y recuperar capacidad de consumo.

El planteo se suma al reclamo salarial que ATE mantiene abierto y a la expectativa por una nueva convocatoria a la mesa paritaria.

Mientras tanto, Margalot advirtió que el problema del endeudamiento seguirá creciendo si los salarios no logran recuperar poder adquisitivo y si continúan los despidos y cierres de comercios.

“Si no se modifican estos rumbos, vamos a seguir iguales”, sostuvo durante la entrevista.

El dirigente concluyó que el escenario económico requiere medidas que contemplen no solamente el nivel de los salarios, sino también el peso de las deudas que los trabajadores arrastran y el impacto que esa situación tiene sobre sus familias y su calidad de vida.