por Redacción Del Pueblo
Ricardo Furlan volvió a poner en el centro de la escena su histórica aspiración de llegar a la Intendencia de Ushuaia. El dirigente justicialista aseguró que, pese al paso de los años y a las distintas experiencias electorales, mantiene intacto el deseo de conducir el Municipio de la capital fueguina y ya trabaja en la construcción de un espacio político para competir en 2027.
En diálogo con Rulo Quiroga, Furlan reconoció que la posibilidad de ser intendente continúa siendo un sueño personal y político que nunca abandonó.
“Es obvio que sigue siendo mi sueño”, afirmó, al recordar que fue candidato a intendente en 1995, 2003 y 2011.
El dirigente reconoció que las condiciones personales no son las mismas que en aquellas elecciones, pero sostuvo que el paso del tiempo también le permitió acumular experiencia y conocimiento sobre el funcionamiento del Estado y las necesidades de la ciudad.
“Las convicciones, las ganas, el deseo y el proyecto” siguen vigentes, afirmó Furlan, quien consideró que mantener objetivos políticos a lo largo del tiempo también permite conservar la motivación para continuar trabajando.
“Uno, aunque tenga 80, toda la vida” puede seguir teniendo sueños, señaló.
Furlan reivindicó especialmente la experiencia municipal que tuvo entre 1987 y 1995 y sostuvo que uno de los principales conceptos que debería recuperar Ushuaia es el de un Municipio orientado a prestar servicios concretos.
“Para mí, municipalidad es sinónimo de servicio”, sostuvo.
A partir de esa definición, recordó algunas de las obras realizadas durante aquella etapa, particularmente la extensión de redes de gas hacia distintos sectores de la ciudad.
Según explicó, durante siete años se construyeron aproximadamente 25 kilómetros de cañerías de gas en barrios que actualmente forman parte de la trama urbana de Ushuaia, entre ellos Los Morros, La Boca, El Parque, Cañadón del Parque, Malvinas, La Cantera y San Vicente.
Furlan remarcó que las obras no eran gratuitas, sino que los frentistas abonaban los trabajos mediante un sistema de recupero que permitía al Municipio continuar financiando nuevas obras.
“Poníamos gas y no es que se le regalaba. La gente lo pagaba, el frentista lo pagaba”, explicó.
Según su relato, el nivel de recupero de las obras superaba el 95%, lo que permitía utilizar nuevamente esos recursos para ampliar la infraestructura.
Además, recordó que el Municipio también fabricaba cestos, bloques y anillos destinados a las obras de cloacas, en una lógica de intervención directa sobre las necesidades cotidianas de los vecinos.
Durante la entrevista, Furlan también recordó cómo se buscó resolver el impacto económico que tenían las obras de gas para los vecinos.
Explicó que, una vez construida la red, Camuzzi recibía la infraestructura, instalaba los medidores y comenzaba a prestar el servicio. Frente a esa situación, el Municipio impulsó un convenio para compensar a los frentistas por el costo de las obras.
“Camuzzi recibía la red, ponía el medidor y cobra de por vida”, explicó.
Según recordó, mediante el acuerdo se establecían períodos de entre ocho meses y un año durante los cuales los vecinos podían contar con determinados metros cúbicos de consumo sin cargo, dependiendo del monto que habían abonado previamente por la obra.
Furlan también recordó las dificultades que existían en aquella época para avanzar con las obras de infraestructura debido a la dependencia de Gas del Estado y de los recursos técnicos que llegaban desde Comodoro Rivadavia.
Otro de los principales ejes de la propuesta de Furlan es la necesidad de revisar la distribución de responsabilidades entre la Municipalidad y el Gobierno provincial.
El dirigente sostuvo que la duplicación de estructuras y funciones representa un gasto que, en el contexto económico actual, resulta cada vez más difícil de sostener.
“Discutir de una vez por todas la racionalización del gasto en la duplicidad de funciones que existe entre el Estado Provincial y el Estado Municipal”, planteó.
Furlan cuestionó que existan áreas provinciales y municipales que desarrollan tareas similares en un territorio reducido.
“Tenés dos culturas, dos deportes, dos turismos, dos acción social, dos Defensa Civil en 200 metros. Es una locura”, afirmó.
Sin embargo, aclaró que una reorganización de funciones no necesariamente debería traducirse en pérdida de puestos laborales.
“Eso no significa que vas a tener que dejar gente afuera del trabajo. Significa que uno de los dos que haga eso”, explicó.
Para Furlan, la discusión debería centrarse en definir responsabilidades, evitar estructuras duplicadas y lograr que los recursos disponibles sean utilizados de manera más eficiente.
El dirigente también vinculó su planteo con el escenario económico nacional y con la reducción de recursos que, según señaló, vienen recibiendo las provincias.
Furlan advirtió que, si los fondos que llegan desde Nación continúan disminuyendo, los municipios también deberán afrontar una menor disponibilidad de recursos.
“Cada vez la plata va a venir menos y cada vez va a haber para repartir menos en los municipios”, sostuvo.
Frente a ese escenario, consideró que las administraciones municipales tendrán que ser más eficientes y revisar permanentemente sus estructuras.
“Tenés que agudizar el ingenio”, remarcó.
Para Furlan, la austeridad no debería significar dejar de prestar servicios, sino encontrar mecanismos para utilizar mejor los recursos existentes.
Consultado específicamente sobre cuál sería su plan para Ushuaia, Furlan señaló que las necesidades básicas de la población siguen siendo las mismas, independientemente del momento político o económico.
En ese sentido, puso especial énfasis en la urbanización de sectores donde actualmente viven familias en condiciones precarias.
El dirigente evitó centrarse en las distintas denominaciones que reciben esos barrios y puso el foco en las condiciones concretas de vida.
“Hoy están viviendo mal”, sostuvo, y agregó que el objetivo debería ser que esas familias puedan “vivir dignamente”.
Para Furlan, la infraestructura básica, los servicios y la presencia cotidiana del Estado deben formar parte de las prioridades de cualquier gestión municipal.
Otro de los puntos abordados durante la entrevista fue el perfil turístico de la ciudad.
Furlan coincidió en que Ushuaia debería ampliar los espacios y recorridos destinados al turismo y evitar que los visitantes tengan una visión limitada de la ciudad.
La propuesta apunta a que quienes llegan a la capital fueguina puedan conocer otros sectores, paisajes y espacios urbanos, además de los circuitos tradicionales.
“Tenés que hermosear la ciudad por la gran cantidad de turistas que nosotros tenemos”, planteó.
En este punto también coincidió con el planteo de ampliar la mirada sobre el desarrollo urbano y turístico hacia zonas que actualmente no forman parte de los recorridos habituales.
Furlan también fue crítico respecto del crecimiento de los edificios en altura en determinados sectores de Ushuaia.
Contó que recientemente recorrió la zona céntrica y observó los efectos que generan algunas construcciones sobre los conos de sombra de la ciudad.
“Son terribles”, afirmó, al referirse a algunos sectores donde la altura de los edificios afecta el ingreso de luz solar.
Según sostuvo, durante la década del 90 ese tipo de desarrollo no habría sido permitido bajo los criterios urbanísticos que regían entonces.
Furlan consideró que se trata de decisiones que deberán ser revisadas y analizadas nuevamente, especialmente teniendo en cuenta el impacto que tienen sobre la calidad de vida y el paisaje urbano.
En el plano político, Furlan confirmó que Provincia Grande será el espacio desde el cual buscará desarrollar su proyecto de cara a las elecciones de 2027.
El dirigente explicó que hubiera preferido competir dentro del Partido Justicialista, pero consideró necesario contar con una herramienta electoral propia.
“Me hubiera gustado jugar adentro, pero bueno, tengo que tener una herramienta electoral también para poder competir”, afirmó.
Provincia Grande, explicó, funciona como un partido provincial y vecinal y actualmente se encuentra en una etapa de conversaciones con distintos sectores políticos, organizaciones y dirigentes.
En ese armado, Furlan confirmó que existe un diálogo con el sector que impulsa el proyecto provincial del intendente de Río Grande, Martín Pérez.
Furlan valoró la gestión de Martín Pérez al frente del Municipio de Río Grande y consideró que se trata de una administración “prolija” y “ordenada”.
En ese sentido, manifestó que desde Provincia Grande están conversando con sectores que consideran que Pérez puede representar un proyecto provincial a partir de 2027.
También recordó que el espacio ya acompañó candidaturas a senadores y diputados en la última elección.
“Se está construyendo un grupo de compañeros, de compañeras de distintos sectores, de otros partidos políticos, distintas organizaciones y demás para armar un proyecto que sea una alternativa importante para poder presentarle a la gente en el 2027”, explicó.
De esta manera, Furlan dejó en claro que su proyecto no se limita exclusivamente a una candidatura personal, sino que apunta a construir un espacio político más amplio.
La situación interna del Partido Justicialista también formó parte de la entrevista.
Furlan cuestionó la relación con sectores vinculados a La Cámpora y criticó lo que definió como ataques personales que se producen principalmente a través de las redes sociales.
“Pensar distinto parece que fuera un pecado”, manifestó.
El dirigente sostuvo que proviene de una generación política diferente y que no comparte determinadas formas de confrontación.
También cuestionó el funcionamiento interno del Justicialismo y recordó que se había planteado la posibilidad de realizar una elección interna para definir candidaturas mediante un sistema de preferencias.
Según explicó, bajo ese esquema todos los candidatos interesados podrían presentarse y competir por el respaldo de los afiliados.
Furlan recordó que una experiencia similar se llevó adelante en 2003, cuando 42 dirigentes se anotaron para ser candidatos a concejales y la conformación de la lista surgió a partir de las preferencias obtenidas.
“Más democrático que eso no hay”, sostuvo.
A pesar de sus diferencias con la conducción partidaria, Furlan dejó claro que no tiene previsto abandonar el Justicialismo.
“Yo voy a seguir afiliado, más allá de que le guste a ellos o no le guste”, afirmó.
Para el dirigente, pertenecer al peronismo no se limita a tener una ficha de afiliación.
“Al justicialismo no es solamente una afiliación. Es ser un militante de la causa”, sostuvo.
En esa línea, reivindicó la militancia cotidiana y la necesidad de trabajar para modificar la realidad de los vecinos.
“Es militar todos los días, es tratar de cambiarle la realidad a un montón de gente”, expresó.
Con esa definición, Furlan cerró su intervención ratificando que continuará trabajando políticamente y que su proyecto para Ushuaia seguirá en carrera.
De cara a 2027, el dirigente buscará consolidar Provincia Grande, ampliar su base de apoyos y construir una propuesta que tenga como ejes la prestación de servicios, la urbanización, la reorganización del gasto público, el desarrollo turístico y una mayor coordinación entre el Estado provincial y el Municipio.
A más de tres décadas de su primera candidatura, Furlan volvió a dejar en claro que la Intendencia de Ushuaia continúa siendo una asignatura pendiente y, según sus propias palabras, un sueño que todavía está dispuesto a perseguir.