por Redacción Del Pueblo
El presidente de la Cámara de Comercio de Río Grande, José Luis Iglesias, analizó la situación que atraviesa el sector comercial y advirtió que el endeudamiento se convirtió en una de las principales dificultades para quienes buscan sostener sus negocios en un contexto marcado por la fuerte caída del consumo.
En diálogo con Radio del Pueblo, Iglesias explicó que muchos comerciantes recurren al crédito para cubrir diferencias de caja, afrontar compromisos e incluso hacer frente al pago de salarios. Sin embargo, señaló que el acceso al financiamiento se vuelve cada vez más complejo cuando aparecen atrasos y se deteriora la situación crediticia de los comercios.
“Esto es la adecuación a la falta de venta”, sintetizó el dirigente, al explicar que el endeudamiento surge como una respuesta a la caída de la actividad.
Iglesias explicó que los comercios que mantienen una buena situación dentro del sistema bancario pueden acceder a herramientas de financiamiento con mejores condiciones. El problema aparece cuando comienzan a acumular atrasos y pierden capacidad crediticia.
En esos casos, sostuvo, deben recurrir a alternativas contingentes que terminan encareciendo considerablemente el costo financiero.
El presidente de la Cámara cuestionó particularmente las tasas aplicadas por tarjetas y entidades financieras no bancarias, que, según indicó, se encuentran por encima del 100%.
“Las tarjetas, para decirlo de forma común, te matan. Eso es prohibitivo”, afirmó.
Frente a esta situación, consideró necesario reconfigurar las deudas y trasladarlas hacia créditos con tasas más razonables, que permitan reducir el costo financiero y recuperar capacidad de pago.
En este contexto, Iglesias destacó las gestiones realizadas junto al Banco Tierra del Fuego para generar alternativas de financiamiento destinadas al sector comercial.
Según explicó, la entidad convocó a representantes de la Cámara para presentar nuevas líneas vinculadas tanto con la construcción como con la actividad comercial en general.
El dirigente adelantó además que la Cámara mantendrá una reunión con especialistas del área comercial del banco para acercar información a los comerciantes y despejar dudas sobre tasas, requisitos, plazos y condiciones.
También mencionó conversaciones con el Banco Nación para acceder a créditos destinados a reconfigurar deudas, con tasas que, según señaló, resultan considerablemente más bajas que otras alternativas disponibles en el mercado.
Para Iglesias, el problema central continúa siendo la fuerte retracción de las ventas.
“Nadie vende nada”, planteó durante la entrevista, y estimó que en algunos casos las ventas en pesos se redujeron alrededor de un 25% respecto del año pasado.
El escenario impacta especialmente sobre los pequeños comercios, que ven cómo disminuye progresivamente su capital de trabajo.
El dirigente puso como ejemplo la situación de algunos almaceneros que anteriormente podían vender varias unidades de determinados productos durante la semana y actualmente comercializan apenas una.
La consecuencia, explicó, es un proceso en el que los comerciantes van utilizando el poco capital disponible para sostener sus negocios.
Uno de los datos más preocupantes aportados por Iglesias fue la reducción de personas vinculadas al comercio formal en Río Grande.
Según indicó, aproximadamente 3.100 personas dejaron de formar parte del comercio formal y declarado de la ciudad durante el último año.
Para el titular de la Cámara, la situación refleja el impacto que tiene la pérdida de poder adquisitivo sobre toda la cadena económica.
“Si los pobladores nuestros, los de Río Grande, que es el sector más castigado de la isla, están en problemas, por supuesto que todos los que dan servicios, los comercios, la luz, el que sea, el que tiene que cobrar va a tener retracción en el consumo o en el pago”, explicó.
Iglesias también fue consultado por las declaraciones del presidente de la Cámara Argentina de Comercio, Mario Grinman, quien sostuvo que, pese a las dificultades, no debería modificarse el rumbo económico nacional.
El titular de la Cámara de Comercio de Río Grande coincidió con la necesidad de cuidar las cuentas públicas y sostuvo que una regla básica es no gastar de manera permanente por encima de los recursos disponibles.
“Nos gustaría eso mismo en nuestra provincia, no podemos gastar más de lo que tenemos”, afirmó.
No obstante, aclaró que el objetivo no debería ser simplemente alcanzar el superávit por el superávit, sino optimizar los recursos y garantizar que el Estado pueda responder en áreas esenciales como salud, educación, infraestructura y caminos.
En ese sentido, consideró necesario analizar los datos concretos y evitar que la discusión económica quede reducida a opiniones o posiciones políticas.
Sobre el futuro de Tierra del Fuego, Iglesias reclamó una discusión centrada en proyectos y alternativas de desarrollo.
“Me gustaría discutir proyectos. Me gustaría discutir alternativas, a ver cómo se solucionaría, mesas de diálogo”, sostuvo.
El dirigente consideró que la provincia necesita generar propuestas concretas para atraer inversiones y definir estrategias que permitan recuperar la actividad económica.
“Si la inversión no viene sola, tenés que ofrecer una propuesta”, afirmó.
Para Iglesias, esa tarea corresponde fundamentalmente a quienes tienen responsabilidades de gobierno y capacidad de decisión.
En ese marco, reclamó que la discusión abandone el personalismo y se concentre en políticas públicas, números y alternativas concretas.
“Discutir políticas, sí. Discutir números”, resumió.
El presidente de la Cámara de Comercio advirtió además que Tierra del Fuego ya atravesó situaciones económicas complejas en el pasado y sostuvo que es necesario aprender de esas experiencias para evitar repetirlas.
Para el sector comercial, mientras tanto, la prioridad pasa por recuperar el consumo, facilitar el acceso al crédito y generar condiciones que permitan sostener a los comercios, el empleo y la inversión en Río Grande.