24/08/2026 - Edición Nº557

Provinciales

SALUD

El Hospital Regional Río Grande realizó cinco cirugías urológicas reconstructivas de alta complejidad

11:45 | En diálogo con Fm del Pueblo, el urólogo Adolfo Álvarez Alveró destacó los resultados de la jornada de cirugía reconstructiva realizada junto a especialistas del Hospital Italiano, donde fueron intervenidos cinco pacientes con patologías uretrales complejas y se evitó su derivación fuera de la provincia. Además, llamó a reforzar los controles urológicos y la prevención de las infecciones de transmisión sexual.


por Redacción Del Pueblo


El Servicio de Urología del Hospital Regional Río Grande concretó una jornada de cirugía urológica reconstructiva de alta complejidad que permitió intervenir a cinco pacientes con patologías uretrales complejas, evitando de esta manera derivaciones fuera de la provincia.

La actividad se desarrolló durante el viernes y sábado pasado y contó con la participación de reconocidos especialistas nacionales e internacionales dedicados específicamente al tratamiento de enfermedades de la uretra. Entre los profesionales invitados se encontraban especialistas vinculados al Hospital Italiano, quienes trabajaron junto al equipo local de Urología.

En diálogo con La Mañana del Pueblo, el doctor Adolfo Álvarez Alveró destacó la importancia de la experiencia y valoró especialmente la posibilidad de acercar a Río Grande tratamientos que, por su complejidad y especialización, habitualmente requieren que los pacientes sean trasladados a otros centros médicos del país.

“Fueron jornadas muy lindas por la calidad de médicos que vinieron”, señaló el profesional, quien explicó que los especialistas invitados son referentes en el abordaje de la patología uretral.

La uretra es el conducto por el cual se elimina la orina y puede presentar diferentes enfermedades que generan estrecheces, lesiones y alteraciones que requieren procedimientos reconstructivos específicos. Se trata de una subespecialidad dentro de la Urología que no se encuentra disponible en todos los centros de salud.

 

Cinco pacientes fueron intervenidos

 

Durante las dos jornadas fueron operados cinco pacientes que presentaban patologías complejas. Álvarez Alveró explicó que se trató de intervenciones prolongadas y de alta complejidad, al punto de que los cinco procedimientos demandaron dos jornadas completas de quirófano.

“Son cirugías largas, estamos hablando de alta complejidad que no se hacen en todos lados”, explicó.

El especialista remarcó que, justamente por tratarse de una patología muy específica, la cantidad de pacientes no es elevada, pero cada caso requiere un abordaje altamente especializado.

La posibilidad de resolver estas situaciones en Río Grande representa un beneficio directo para los pacientes, ya que evita traslados hacia otros centros médicos y todas las dificultades asociadas a una derivación.

“Lleva costos que tampoco te los cubren, demoras en la atención, tener que ir con familiares, tener que después ir a los controles”, detalló Álvarez Alveró.

En ese sentido, sostuvo que para el equipo de Urología es motivo de orgullo poder avanzar en el desarrollo de tratamientos de mayor complejidad dentro del hospital público local.

 

Trabajo conjunto con especialistas externos

 

La jornada fue organizada por el Servicio de Urología del Hospital Regional Río Grande, integrado por los doctores Adolfo Álvarez Alveró y García Villalba, y permitió generar un espacio de trabajo conjunto con profesionales de amplia trayectoria.

El urólogo destacó que estas experiencias no solo permiten resolver casos concretos, sino también fortalecer el conocimiento y la formación del equipo local mediante el intercambio con especialistas de referencia.

Además, destacó la respuesta de la comunidad. Antes de la jornada se realizó una convocatoria para identificar pacientes que pudieran presentar patologías compatibles con los procedimientos que iban a realizarse.

“Queríamos reclutar la mayor cantidad de pacientes que tuvieran esto para justamente aprovechar esto y que puedan ser resueltos”, explicó.

La respuesta fue positiva y se recibieron numerosas consultas a través de las redes sociales y de los canales del hospital.

Álvarez Alveró también agradeció especialmente a la dirección del Hospital Regional Río Grande, al personal de quirófano y al equipo de enfermería por el acompañamiento durante las intervenciones.

“Fue algo muy positivo y ya nos genera un contacto como para que en algún momento se pueda volver a hacer”, adelantó.

 

Un Servicio de Urología con mayor complejidad

 

El médico resaltó además el proceso de renovación que atraviesa el Servicio de Urología del Hospital Regional Río Grande.

Según explicó, durante los últimos dos años se incorporó equipamiento y se incrementó la capacidad para realizar procedimientos de mayor complejidad, permitiendo resolver dentro del hospital intervenciones que anteriormente requerían derivaciones.

En este sentido, invitó a la población a acercarse al servicio tanto quienes cuentan con obra social como quienes no tienen cobertura, con el objetivo de acceder a controles y tratamientos.

 

La importancia de perder el miedo al urólogo

 

Durante la entrevista, el doctor Álvarez Alveró también se refirió a una problemática histórica: la resistencia de muchos hombres a realizarse controles médicos.

El especialista reconoció que todavía existe temor a concurrir al urólogo, particularmente por el prejuicio asociado al examen prostático.

Sin embargo, insistió en que los controles son fundamentales para detectar enfermedades en etapas tempranas.

Recomendó que los hombres comiencen a realizar controles urológicos a partir de los 50 años y que adelanten la consulta, aproximadamente entre los 40 y 45 años, cuando existen antecedentes familiares de cáncer de próstata.

“El hombre va cuando ya está detonado”, graficó el médico, al comparar la conducta masculina con la de las mujeres, quienes suelen incorporar desde edades más tempranas los controles ginecológicos.

Álvarez Alveró remarcó que el objetivo de los controles no es encontrar una enfermedad cuando ya está avanzada, sino detectar cualquier alteración cuando todavía existe una ventana para tratarla.

También relativizó el temor al tacto rectal y explicó que no necesariamente se realiza en todos los pacientes, sino que forma parte de una evaluación que el especialista determina según cada caso.

“Lo que uno busca es justamente poder detectar enfermedades en una etapa curativa”, explicó.

“Si llevan el auto al service, ¿por qué ustedes no se hacen nada?”

Para reforzar el mensaje, el urólogo utilizó una comparación sencilla: el mantenimiento preventivo de un vehículo.

“Si ustedes llevan el auto todos los años al service, ¿por qué ustedes no se hacen nada? También somos una máquina”, sostuvo.

En esa línea, recomendó incorporar el control médico periódico como parte de los hábitos de cuidado personal y no esperar a que aparezcan síntomas para realizar una consulta.

 

Semana Azul: controles gratuitos en noviembre

 

Álvarez Alveró confirmó además que el Hospital Regional Río Grande volverá a realizar durante noviembre la tradicional campaña de controles prostáticos en el marco de la denominada “Semana Azul”.

La iniciativa estará destinada a la población masculina y buscará facilitar el acceso a controles que normalmente pueden postergarse por falta de tiempo, temor o desconocimiento.

El esquema contempla estudios de laboratorio, ecografía y evaluación por parte del especialista en Urología, con el objetivo de concentrar los controles y agilizar la atención.

El médico invitó a la población a estar atenta a la convocatoria, aunque aclaró que no es necesario esperar hasta noviembre para consultar, ya que el Servicio de Urología funciona durante todo el año.

 

Preocupación por el aumento de las infecciones de transmisión sexual

 

Otro de los ejes de la entrevista fue el incremento de enfermedades de transmisión sexual, particularmente la sífilis.

Álvarez Alveró explicó que la sífilis nunca desapareció completamente, pero que durante los últimos años se observa un crecimiento de los casos.

Para el especialista, una de las principales causas está relacionada con la disminución del uso del preservativo.

“Hay que recalcar en la prevención”, sostuvo, y advirtió que el aumento no se limita únicamente a la sífilis, sino que también se observa en otras infecciones de transmisión sexual.

Entre ellas mencionó el HPV y el VIH, además de otras patologías infecciosas.

El médico consideró que el desafío actual consiste en recuperar la cultura de la prevención, especialmente entre los jóvenes.

 

El VIH dejó de generar el mismo temor

 

Álvarez Alveró consideró que uno de los factores que modificó las conductas sexuales fue el avance de la medicina en el tratamiento del VIH.

Explicó que décadas atrás el VIH generaba un temor mucho mayor debido a su elevada mortalidad. Actualmente, gracias a los tratamientos disponibles, la infección puede ser controlada y convertirse en una enfermedad crónica.

Sin embargo, remarcó que esta evolución médica no debería generar una relajación respecto del uso de preservativos.

El especialista señaló que el problema no se limita a una enfermedad determinada, ya que otras infecciones que históricamente se controlaban mediante el uso de protección pueden volver a aumentar.

 

Preservativos disponibles en el hospital

 

Consultado sobre la reducción de algunas campañas y políticas nacionales de prevención, Álvarez Alveró explicó que en el Hospital Regional Río Grande continúa existiendo acceso gratuito a preservativos.

Detalló que quienes concurren al sector de Ginecología pueden encontrarlos disponibles sin necesidad de solicitarlos personalmente.

Por eso, consideró que el problema central no pasa únicamente por la disponibilidad del método de protección, sino por lograr que las personas incorporen efectivamente su utilización.

“Hay que cambiar la mentalidad para que los usen”, afirmó.

El médico hizo especial hincapié en los adolescentes y jóvenes que comienzan a tener relaciones sexuales, señalando que la prevención debe abordar no solamente el riesgo de un embarazo, sino también la posibilidad de contraer infecciones de transmisión sexual.

 

Vasectomía: evita embarazos, pero no las infecciones

 

En otro tramo de la entrevista, Álvarez Alveró habló sobre el crecimiento de las consultas para realizar vasectomías.

El especialista consideró positivo que los hombres comiencen a asumir un rol más activo en las decisiones relacionadas con la planificación familiar.

Sin embargo, advirtió que cualquier método anticonceptivo destinado a prevenir embarazos —como la vasectomía, las pastillas, el DIU o la ligadura de trompas— no protege contra las infecciones de transmisión sexual.

“Esto solamente te cuida del embarazo. No te cuida de las enfermedades de transmisión sexual”, explicó.

Por ese motivo, señaló que incluso luego de una vasectomía se debe continuar utilizando preservativo cuando exista riesgo de exposición a una infección.

 

Un cambio cultural en la maternidad y la paternidad

 

Finalmente, el urólogo se refirió a la disminución de la natalidad y descartó que pueda explicarse por una única causa.

Para Álvarez Alveró, se trata de un proceso cultural que se desarrolla a nivel mundial y que está vinculado con las transformaciones en la forma en que las personas proyectan su vida familiar.

Explicó que actualmente muchas personas priorizan durante más tiempo sus estudios, su desarrollo profesional, su estabilidad económica y su vida social antes de decidir tener hijos.

También destacó que la edad en la que las mujeres buscan convertirse en madres se ha extendido y que existen nuevas herramientas de planificación reproductiva, como la preservación de óvulos.

En paralelo, sostuvo que los hombres comenzaron a participar más activamente en las decisiones relacionadas con la fertilidad, algo que consideró positivo porque permite que la responsabilidad anticonceptiva no recaiga exclusivamente sobre las mujeres.

“Es un cambio cultural en general”, concluyó.

La jornada de cirugía reconstructiva desarrollada en el Hospital Regional Río Grande dejó así un doble mensaje: por un lado, la posibilidad concreta de ampliar la capacidad de resolución del sistema sanitario local mediante intervenciones de alta complejidad; y por otro, la necesidad de reforzar la prevención y los controles médicos para detectar patologías de manera temprana y evitar complicaciones futuras.