por Redacción Del Pueblo
Para quienes trabajan más de 16 horas semanales, el bono alcanza los $20.000 en agosto, mientras que luego se distribuye en distintos montos durante los meses siguientes. Para las trabajadoras de entre 12 y 16 horas semanales, la suma no remunerativa inicial es de $11.500, y para quienes trabajan menos de 12 horas, de $8.000.
Sánchez remarcó que estos incrementos resultan insuficientes frente al costo de vida y, con ironía, comparó el impacto de la actualización con la posibilidad de financiar unas vacaciones. “Pasamos de la playa de Corrientes a Florianópolis directamente”, señaló al referirse al incremento del valor de la hora.
La referente sostuvo que una trabajadora de la quinta categoría queda con un valor mínimo de alrededor de $5.000 por hora, aunque aclaró que las trabajadoras de casas particulares tienen salarios “dinámicos”, debido a la cantidad de horas y las características de cada relación laboral.
Uno de los principales reclamos planteados por Sánchez fue la situación de aquellas trabajadoras cuyos empleadores las inscriben como monotributistas y se hacen cargo del pago del régimen tributario.
“No somos monotributistas, somos trabajadoras en relación de dependencia”, enfatizó.
Explicó que esta modalidad puede dejar a las trabajadoras sin derechos fundamentales como aguinaldo, vacaciones, feriados y otros beneficios correspondientes a una relación laboral registrada.
“Hay empleadores que te pagan el monotributo y está todo bien”, señaló, aunque advirtió que, bajo esa modalidad, la trabajadora queda formalmente encuadrada como prestadora de servicios y no como empleada de casas particulares.
Sánchez consideró que se trata de una situación de abuso que perjudica especialmente a un sector con escaso poder de negociación.
Durante la entrevista también se abordó el nivel de informalidad que existe dentro del sector. Sánchez señaló, a partir de información recibida en una capacitación vinculada a la Confederación y al sindicato nacional, que aproximadamente el 75% de las trabajadoras de casas particulares no estaría registrada.
Ante datos aportados durante la entrevista que hablaban de unas 450.000 trabajadoras registradas y más de 1.300.000 en la informalidad, Sánchez aclaró que prefería no confirmar una cifra sin consultar previamente la documentación oficial.
“Yo siempre me manejo con datos oficiales e información oficial”, sostuvo.
Posteriormente, el dato fue atribuido a información publicada por medios nacionales y proporcionada por la Unión de Personal Auxiliar de Casas Particulares.
Sánchez también cuestionó la brecha existente entre los ingresos de las trabajadoras y el costo de vida, y planteó que muchas empleadas no están en condiciones de rechazar las propuestas salariales debido a la necesidad económica.
“La necesidad es hereje y el abuso es demasiado”, expresó.
En ese sentido, sostuvo que los aumentos acordados representan montos muy pequeños frente a los gastos cotidianos. También recordó que al salario corresponde agregar, cuando corresponda, el 1% por año de antigüedad.
La referente puso como ejemplo la situación de otros sectores laborales y afirmó que las dificultades económicas atraviesan a trabajadores de distintas actividades.
“Está complicado, Rulo, muy, muy, muy complicado”, resumió.
Finalmente, Sánchez insistió en la necesidad de que las trabajadoras conozcan sus derechos y puedan exigir la correcta registración de sus relaciones laborales, al tiempo que cuestionó que los aumentos acordados resulten insuficientes para recuperar el poder adquisitivo.
El nuevo esquema salarial deberá ser publicado oficialmente para su plena vigencia, aunque desde el sector ya recomiendan a las trabajadoras comenzar a conversar con sus empleadores sobre las actualizaciones que correspondan.