25/08/2026 - Edición Nº558

Malvinas

TIERRA DEL FUEGO

Buque británico en Ushuaia: Guzmán puso el foco en la carga de petróleo en Cullen

11:53 | En dialogo con FM del Pueblo, el veterano de Guerra de Malvinas y titular de Agenda Malvinas analizó el recorrido del buque tanque que amarró en Ushuaia y luego retomó navegación hacia la zona de Cullen. Planteó interrogantes sobre los controles provinciales, la aplicación de la Ley Gaucho Rivero y la posibilidad de que la embarcación transporte petróleo extraído en Tierra del Fuego.


por Redacción Del Pueblo


La presencia de un buque tanque de bandera de conveniencia vinculada al Reino Unido en el puerto de Ushuaia volvió a instalar en el centro de la discusión la cuestión Malvinas, pero también abrió interrogantes respecto del movimiento de los recursos hidrocarburíferos de Tierra del Fuego y los controles que debe ejercer el Estado provincial.

En diálogo con FM Del Pueblo, el veterano de Guerra de Malvinas y titular de Agenda Malvinas, Daniel Guzmán, analizó el recorrido realizado por la embarcación y puso especial atención en el hecho de que, antes de llegar a Ushuaia, el buque habría permanecido en la zona de la monoboya de Cullen, una instalación estratégica para la salida del petróleo producido en la provincia.

Guzmán explicó que la embarcación llegó aproximadamente diez días atrás a la monoboya de Cullen, perteneciente a Total, donde permaneció durante un período de tiempo. Posteriormente, el 13 de agosto, habría iniciado navegación sin que pudiera determinarse con precisión su recorrido a través de los sistemas públicos de seguimiento marítimo. Finalmente, apareció en Ushuaia, donde amarró en el puerto.

Según explicó el entrevistado, Prefectura habría señalado que el ingreso se produjo por razones logísticas, aunque cuestionó que no se hayan brindado mayores precisiones acerca de cuáles fueron concretamente esas razones.

Para Guzmán, el dato adquiere otra dimensión si se tiene en cuenta que el buque, después de permanecer en Ushuaia, abandonó el puerto durante la noche y retomó navegación hacia el este, en dirección a la zona de Cullen.

El veterano indicó que la embarcación salió aproximadamente a las 21:07 y que su trayectoria permitía observar que se dirigía nuevamente hacia la zona donde se encuentra la monoboya. De acuerdo con el seguimiento realizado, el buque tenía previsto arribar nuevamente al sector durante la tarde.

A partir de ese movimiento, Guzmán planteó una hipótesis concreta: que la embarcación podría regresar a Cullen para completar una carga de petróleo.

“Da la sensación que podría tener carga, pero no completa”, explicó durante la entrevista, haciendo referencia a la línea de flotación observada en el buque. Según su interpretación, la embarcación podría haber salido de la zona con una carga parcial y estar regresando para completar la operación.

El planteo llevó la conversación hacia uno de los principales interrogantes de Guzmán: cuál es el rol que está desempeñando la Provincia en todo este procedimiento y qué controles se están realizando sobre la carga que sale desde Tierra del Fuego.

El titular de Agenda Malvinas recordó que la producción petrolera fueguina requiere una serie de controles y certificaciones antes de ser despachada fuera de la provincia. Explicó que intervienen distintos actores vinculados a la fiscalización de la operación, el registro de los tanques, la determinación de los volúmenes y la certificación del origen de la producción.

En ese sentido, remarcó que la Provincia tiene un interés directo en el control de estos movimientos porque las regalías hidrocarburíferas dependen de la correcta declaración de la producción y de los volúmenes comercializados.

Guzmán recordó además que el petróleo fueguino tiene características particulares y que la producción proviene de distintos yacimientos, tanto terrestres como marítimos. Señaló que en la provincia operan empresas como Total, Roch y otras vinculadas a la explotación hidrocarburífera.

Por esa razón, consideró que resulta necesario conocer con exactitud qué empresa está detrás de la operación del buque y qué tipo de carga transportará.

“No creo que el buque venga por sí mismo a buscar al voleo la carga de petróleo”, sostuvo, dejando en claro que necesariamente debe existir una operación comercial previamente acordada.

Para Guzmán, la eventual presencia del buque en Cullen obliga a las autoridades provinciales a explicar qué está ocurriendo. Si la embarcación efectivamente vuelve a la monoboya para cargar petróleo, deberá realizarse nuevamente todo el procedimiento correspondiente a la certificación, los registros y los controles aduaneros y provinciales.

En ese contexto, reclamó que la Secretaría de Hidrocarburos brinde información pública sobre la operación y explique qué conoce respecto del buque y su actividad en Tierra del Fuego.

El veterano de Malvinas también planteó un interrogante más amplio: si este tipo de operaciones con embarcaciones británicas o de bandera de conveniencia ya se realizaron anteriormente sin que existiera una discusión pública.

“Lo que no sabemos si es normal es que vengan barcos con bandera británica o de conveniencia, como en este caso de la Isla de Man”, afirmó.

Guzmán explicó que la utilización de buques para transportar petróleo forma parte de una operatoria habitual de la industria, pero consideró que otra cuestión es determinar el origen de la bandera del barco y si existe algún vínculo con las Islas Malvinas.

En este punto, recordó que Tierra del Fuego tiene una legislación específica relacionada con la cuestión Malvinas y que existe una discusión respecto de la aplicación de la denominada Ley Gaucho Rivero.

El entrevistado aclaró que no está avalando la presencia del buque británico en Ushuaia, pero sostuvo que antes de determinar si existe una infracción debe conocerse exactamente cuál fue la actividad realizada por la embarcación, de dónde viene, hacia dónde se dirige y si tuvo operaciones en Malvinas.

Según explicó, la normativa apunta particularmente a embarcaciones de bandera británica o de conveniencia que realicen movimientos vinculados con las Islas Malvinas. Por eso, consideró importante determinar si el buque que estuvo en Ushuaia tuvo algún tipo de relación con el archipiélago.

A su entender, la discusión no puede limitarse únicamente al hecho de que el barco haya amarrado en el puerto de Ushuaia. También debe analizarse qué ocurre con sus movimientos posteriores, particularmente si efectivamente se dirige hacia la monoboya de Cullen para cargar petróleo producido en la provincia.

El planteo adquiere especial relevancia porque, mientras desde el Gobierno provincial se expresó públicamente el rechazo a la intervención de un buque británico en el puerto de Ushuaia, la misma embarcación podría estar en condiciones de participar posteriormente de una operación relacionada con recursos naturales fueguinos.

“Si repudiamos el barco, hay que repudiarlo exactamente en qué hace un barco británico en la monoboya”, sostuvo Guzmán.

En ese sentido, cuestionó lo que considera una posible falta de coherencia entre el discurso político y la operatoria concreta que podría estar desarrollándose en torno a la explotación y exportación del petróleo.

“Si repudian por un lado y habilitan por el otro, algo no está bien”, afirmó.

Guzmán también recordó que no es la primera vez que embarcaciones británicas navegan por aguas vinculadas a Tierra del Fuego. Mencionó, entre otros casos, buques científicos, embarcaciones de patrulla y cruceros que realizan circuitos vinculados con Ushuaia, Malvinas, Georgias del Sur y la Antártida.

Por eso, planteó que el debate debería ser integral y que las autoridades deberían establecer claramente cuáles son los criterios que se aplican frente a cada embarcación.

“Es todo o no es nada”, resumió durante la entrevista, al cuestionar la posibilidad de que determinadas embarcaciones sean repudiadas mientras otras vinculadas con el Reino Unido ingresan, transitan o realizan operaciones en la zona.

El veterano consideró además que la situación podría haber generado una reacción política apresurada, impulsada por la difusión pública de la presencia del buque antes de que se conocieran todos los detalles de su recorrido y de su actividad.

“Tengo la sensación que fue un repudio por momentos apresurado, por ir en contra de la intervención sin merituar las razones del buque”, sostuvo.

Al mismo tiempo, Guzmán descartó que una empresa petrolera de la magnitud de Total pueda estar realizando una operación irregular sin cumplir con los procedimientos correspondientes. Señaló que sería necesario conocer si el buque cuenta con documentación, certificaciones y autorizaciones para transportar el petróleo y si se cumplen todas las exigencias provinciales y nacionales.

En ese sentido, consideró que no se debe partir de la acusación de una irregularidad, sino solicitar información y verificar cuál es la operatoria concreta.

La discusión, según Guzmán, también abre una cuestión de fondo relacionada con la penetración económica británica en Tierra del Fuego y con el control estatal sobre los recursos naturales de la provincia.

“Me parece que es importante blanquear esta situación, poner en debate hasta dónde es la penetración económica y en materia de recursos de Gran Bretaña en Tierra del Fuego”, planteó.

Para el titular de Agenda Malvinas, el Estado debería poder determinar con claridad quién ingresa a los puertos fueguinos, qué actividad desarrolla, qué carga transporta y hacia dónde se dirige posteriormente.

“¿Somos un colador o hay algún tipo de control estatal que frene esta situación?”, preguntó.

Durante la entrevista también se abordó otro episodio relacionado con la cuestión Malvinas: el vuelo de un jet privado chileno que habría viajado desde Santiago de Chile hacia las Islas Malvinas, permaneciendo algunas horas en el archipiélago para luego dirigirse hacia Punta Arenas.

Guzmán señaló que, hasta el momento, no existía información oficial clara por parte de la Cancillería argentina respecto del motivo de la autorización del vuelo. Algunas versiones no oficiales provenientes de Chile indicaban que podría haberse tratado de un vuelo relacionado con una emergencia médica.

Sin embargo, el veterano consideró llamativo el recorrido y puso en duda que se tratara de una evacuación médica convencional, teniendo en cuenta las características de la aeronave y las alternativas disponibles para este tipo de operaciones.

Explicó que se trataría de un avión ejecutivo de gran porte y que la empresa vinculada al vuelo no sería específicamente una compañía dedicada a evacuaciones médicas.

De todos modos, Guzmán aclaró que no existe hasta el momento información oficial suficiente para determinar cuál fue el motivo concreto del vuelo.

El entrevistado sostuvo que la falta de información oficial también genera interrogantes sobre la política argentina frente a las actividades vinculadas con las Islas Malvinas y el tránsito de aeronaves y embarcaciones por la región.

En relación con el vuelo, también mencionó la posición argentina respecto del uso del Estrecho de Magallanes y señaló que se trata de una cuestión diferente que forma parte de la relación diplomática entre Argentina y Chile.

Mientras tanto, el foco vuelve a estar puesto en el buque tanque que dejó Ushuaia y se dirige nuevamente hacia Cullen. Para Guzmán, las próximas horas serán importantes para determinar si efectivamente la embarcación realiza una nueva operación de carga de petróleo y, fundamentalmente, qué controles y certificaciones se aplican.

La eventual carga de petróleo fueguino por parte de un buque de bandera de conveniencia vinculada al Reino Unido podría reabrir el debate sobre la aplicación de la legislación provincial relacionada con Malvinas y sobre el alcance de los controles estatales.

“Hay más preguntas que respuestas”, resumió Guzmán, quien insistió en que las autoridades provinciales deberían brindar información precisa sobre la operación y explicar qué conocimiento tienen sobre el recorrido del buque y su posible participación en el transporte de hidrocarburos producidos en Tierra del Fuego.