por Redacción Del Pueblo
El secretario adjunto de la Unión Obrera Metalúrgica, Marcos Linares, aseguró que el gremio se encuentra en estado de sesión permanente y no descartó la adopción de nuevas medidas de fuerza ante la posibilidad de que el Grupo Mirgor avance nuevamente con el despido de 339 trabajadores, incluidos 25 delegados gremiales, una vez finalizada la conciliación obligatoria.
En diálogo con FM del Pueblo, Linares brindó detalles sobre la situación que atraviesan los trabajadores y cuestionó la postura que, según sostuvo, mantiene la empresa durante las negociaciones. El dirigente afirmó que, hasta el momento, no se lograron avances en los reclamos planteados por la organización sindical y consideró que la posición empresarial ha sido “absolutamente intransigente”.
Según explicó, el proceso de conciliación obligatoria permitió frenar temporalmente la decisión del Grupo Mirgor de desvincular a un total de 339 trabajadores pertenecientes a las cuatro razones sociales de la compañía. Entre las personas alcanzadas por aquella decisión se encuentran 25 representantes sindicales.
“Hasta acá las posiciones han sido absolutamente intransigentes de parte de la empresa. No hemos logrado ningún tipo de avance respecto de los planteos y de los reclamos que existen y, ante esto, no descartamos absolutamente nada de parte de la empresa”, manifestó Linares.
El secretario adjunto de la UOM señaló que la preocupación central del gremio está puesta en lo que pueda suceder cuando finalice la instancia de conciliación, ya que la decisión de despido continúa latente. Por ese motivo, los distintos cuerpos de delegados se mantienen en reuniones permanentes para analizar el escenario y definir una respuesta conjunta.
“Estamos en un estado de sesión permanente del Congreso de Delegados, de asamblea permanente y sobre todo en constantes reuniones. Estábamos terminando una reunión de los cuatro cuerpos de delegados, donde estamos analizando y evaluando y, en ese sentido, tratando de resolver cualquier tipo de acción que nos contenga a todas y todos”, explicó.
En ese contexto, dejó en claro que el sindicato no descarta ninguna alternativa si la empresa concreta nuevamente los despidos. “No descartamos absolutamente nada”, remarcó.
Linares también se refirió a una reunión encabezada días atrás por el CEO del Grupo Mirgor, José Alonso, con trabajadores de la compañía. Según indicó, los representantes gremiales no pudieron participar debido a que, si bien sus despidos se encuentran suspendidos por la conciliación obligatoria, los 25 delegados continúan impedidos de ingresar a las plantas.
El dirigente sostuvo que, de acuerdo con los testimonios que recibieron de los trabajadores que estuvieron presentes, la reunión generó un fuerte malestar dentro de las fábricas.
“Entendemos que fue literalmente una cuestión de ir a apretar, a amedrentar, a intentar acallar cualquier tipo de planteo o de reclamo hacia los trabajadores”, denunció.
Tras conocerse lo sucedido, la UOM realizó una asamblea y posteriormente resolvió llevar adelante un paro con movilización. La medida se desarrolló desde las 13 horas en el resto del parque industrial de Río Grande y culminó con un acto en respaldo a los trabajadores del Grupo Mirgor.
Linares destacó la respuesta obtenida durante la jornada y aseguró que existió un fuerte acompañamiento de otros sectores de la actividad industrial.
“Fue una actividad absolutamente contundente y muy importante de apoyo, de acompañamiento y de solidaridad para con los trabajadores del Grupo Mirgor”, afirmó.
Respecto a la posibilidad de continuar con nuevas medidas, sostuvo que la intención del gremio es, en primer término, intentar encontrar una solución durante la vigencia de la conciliación obligatoria.
“Vamos a hacer todos los esfuerzos para tratar de destrabar este conflicto y resolverlo en el marco de esta conciliación obligatoria”, indicó.
Sin embargo, remarcó que una eventual solución no depende exclusivamente de la voluntad sindical. “Esto no depende solamente de nuestra posición, depende de que la empresa también recapacite, reflexione sobre la actitud que ha venido tomando y podamos empezar a transitar una charla un poquito distinta, donde empecemos a encontrar puntos de encuentro”, expresó.
Consultado sobre cómo define la postura empresaria, Linares consideró que el conflicto debe analizarse dentro del contexto político y económico nacional. En ese sentido, vinculó las dificultades que atraviesa la industria fueguina con las políticas impulsadas por el Gobierno nacional.
Para el dirigente de la UOM, no se trata solamente de una decisión tomada por una empresa en particular, sino de un escenario que, según su visión, permite o facilita el avance de las patronales sobre las condiciones laborales y los derechos de los trabajadores.
“Creo que es parte de una política que se viene llevando a cabo desde el Gobierno nacional”, sostuvo.
Linares afirmó que el sindicato observa un proceso generalizado de pérdida de puestos de trabajo y deterioro de las condiciones económicas de los trabajadores. “Intentan convencernos de que la economía está creciendo, que todo está volando, que los salarios están creciendo, cuando en realidad estamos atravesando un proceso de recesión impresionante, donde a los laburantes no les alcanza el salario para llegar a fin de mes”, expresó.
Además, consideró que la pérdida de empleo y las dificultades de la industria son una problemática que se repite en distintos sectores productivos.
“La pérdida de puestos de trabajo es una constante, la destrucción de la industria en todos los distintos sectores es una constante y, a partir de ahí, sobre este contexto complejo, hay patronales que obviamente aprovechan esa situación para intentar avanzar sobre una mayor quita de derechos”, manifestó.
El dirigente también recordó que la UOM mantiene desde hace años distintos reclamos vinculados a las condiciones salariales de los trabajadores metalúrgicos, entre ellos el denominado premio anual.
Uno de los principales puntos abordados durante la entrevista fue la modificación de los procesos productivos para la fabricación de aires acondicionados en Tierra del Fuego.
Linares reiteró el rechazo de la UOM a estos cambios y aseguró que, de concretarse en los términos planteados, podrían provocar la pérdida del 57% de los puestos de trabajo existentes en las líneas de producción de acondicionadores de aire.
“Hay una decisión de modificar los procesos productivos y esto va a significar la pérdida del 57% de los puestos de trabajo que existen en las líneas de aire acondicionado”, advirtió.
El secretario adjunto sostuvo que se trata de un número “importantísimo” de trabajadores y alertó sobre el impacto que una reducción de esa magnitud tendría sobre la economía de Río Grande.
Según explicó, el empleo industrial tiene una incidencia directa en el movimiento comercial y económico de la ciudad. Por ese motivo, consideró que una disminución significativa de los puestos de trabajo no afectaría solamente a los trabajadores despedidos y sus familias.
“En el caso de Río Grande, la incidencia de los salarios industriales tiene una importancia muy grande sobre la economía riograndense”, señaló.
En ese sentido, indicó que sectores como el comercio, el transporte y diferentes actividades vinculadas indirectamente a las fábricas ya comenzaron a advertir las consecuencias de la caída del empleo industrial.
“Esto lo están comenzando a denunciar ya los distintos sectores que no están directamente ligados, pero que sí son golpeados por esta situación, tales como comercio, transporte y sectores que trabajan de manera indirecta en las industrias”, expresó.
Linares consideró que la situación podría profundizarse si continúan avanzando las modificaciones en los procesos productivos y la apertura de las importaciones.
“El sector empresario va a buscar o está buscando la manera de seguir sosteniendo un negocio. Ahora, en ese seguir sosteniendo el negocio, entre cinco y seis de cada diez trabajadores que producen en las distintas líneas de aire acondicionado no van a seguir siendo parte de eso”, cuestionó.
Durante la entrevista, Linares también se refirió al vencimiento de medidas antidumping que, según explicó, resultan determinantes para determinadas producciones nacionales.
Como ejemplo, mencionó el caso de los hornos microondas. Según sostuvo, una medida antidumping que protegía la producción nacional venció y no fue renovada, lo que derivó en el cese de la fabricación de ese producto en el país.
“Venció una medida antidumping que existía sobre la producción de cocinas microondas. Esa no se renovó. ¿Cuál es la realidad hoy? No se produce una cocina microondas más nacional. Todo lo que está es importado”, afirmó.
Para Linares, la discusión sobre los cambios en los procesos productivos de los aires acondicionados está directamente vinculada con el vencimiento de medidas similares.
Indicó que una de ellas, relacionada con productos fabricados en Tailandia, vencería en septiembre, mientras que otra, que involucra la producción de acondicionadores de aire provenientes de China, tendría vencimiento en julio del próximo año.
“No hay ninguna posibilidad cierta de competir ante esto”, sostuvo el dirigente.
Desde la perspectiva de la UOM, estas decisiones forman parte de un escenario que pone en riesgo la continuidad de la producción industrial y, principalmente, el mantenimiento de los puestos laborales existentes en Tierra del Fuego.
Linares también cuestionó lo que definió como una contradicción en el discurso político sobre el régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego.
El dirigente señaló que existen sectores que cuestionan los beneficios impositivos que reciben las empresas radicadas en la provincia, pero que al mismo tiempo impulsan otros regímenes de promoción para atraer nuevas inversiones.
En ese sentido, hizo referencia al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, conocido como RIGI, y cuestionó que se otorguen beneficios fiscales a proyectos futuros mientras se discuten o modifican las condiciones de una industria que ya se encuentra instalada y sostiene miles de puestos de trabajo.
“Están destrozando una industria que ya existe, con puestos de trabajo que ya existen, y como contrapartida intentan gestar cuestiones tales como el RIGI”, expresó.
Para Linares, la prioridad debería estar puesta en defender el empleo y la actividad industrial ya existente en la provincia.
“Entendemos que hay que tener una defensa firme y férrea sobre los puestos de trabajo. Entendemos que esa es la salida, no defender el negocio de algunos con unos poquitos adentro y que el resto se vaya de la isla o tenga que ver si se dedica a Uber, a DiDi o a cualquier otra cosa”, manifestó.
Mientras continúa vigente la conciliación obligatoria, la UOM mantendrá reuniones permanentes con los cuerpos de delegados y los trabajadores de las distintas plantas para evaluar la evolución del conflicto.
Linares insistió en que el gremio buscará agotar las instancias de diálogo, aunque advirtió que la continuidad de las negociaciones dependerá también de la posición que adopte el Grupo Mirgor.
Por el momento, no existe una definición concreta sobre futuras medidas de fuerza, aunque el dirigente dejó claro que la organización sindical prepara distintos escenarios ante la posibilidad de que la empresa vuelva a avanzar con los despidos.
“Vamos a hacer todos los esfuerzos para destrabar este conflicto, pero no descartamos absolutamente nada. Estamos evaluando y analizando cada situación junto a los cuerpos de delegados y a los trabajadores”, concluyó Linares.