27/08/2026 - Edición Nº560

Gremiales

RÍO GRANDE

ATE reclama un piso salarial para los trabajadores estatales

10:56 | En diálogo con Rulo Quiroga, el secretario de Finanzas de ATE Río Grande, Carlos Margalot, anticipó la postura del gremio de cara a la nueva mesa paritaria con el Gobierno provincial. Reclamó una mejora salarial que supere la propuesta inicial, defendió la incorporación de los aumentos al básico y planteó establecer un piso salarial para los trabajadores estatales que perciben los ingresos más bajos. Además, cuestionó las sumas fijas que no alcanzan a los jubilados y llamó a sostener una negociación “seria” que permita llevar rápidamente más recursos al bolsillo de los trabajadores.


por Redacción Del Pueblo


En diálogo con Rulo Quiroga, Margalot confirmó que este jueves se desarrollarán las reuniones paritarias correspondientes a los escalafones seco y húmedo. La primera reunión comenzará a las 14 horas y estará destinada al escalafón seco, mientras que a las 16 se desarrollará la correspondiente al escalafón húmedo.

El dirigente estimó que el Gobierno provincial podría presentar una propuesta cercana al índice de inflación, aunque adelantó que ATE considera insuficiente ese porcentaje como punto de partida. “Sabemos que van a venir con una propuesta que más o menos va a estar en el dato de inflación”, señaló, y explicó que a partir de allí comenzará una negociación para intentar mejorar sustancialmente la oferta.

Margalot defendió la necesidad de mantener una negociación seria y sostuvo que el objetivo principal debe ser conseguir que los trabajadores incorporen recursos a sus bolsillos en el menor tiempo posible. En ese sentido, diferenció la estrategia de ATE de aquellas posiciones que, según consideró, pueden terminar dilatando las negociaciones durante semanas.

“Hoy en día todos estamos muy lejos de lo que es una canasta”, sostuvo el dirigente, aunque remarcó que también deben contemplarse las posibilidades reales de acuerdo dentro del actual contexto económico nacional.

Para Margalot, no tiene sentido plantear porcentajes que sean imposibles de alcanzar y terminar prolongando el conflicto. “No es ser negociable, sino ver la realidad del afiliado, del empleado público y de la sociedad”, afirmó.

El secretario de Finanzas recordó que en las últimas negociaciones se logró un incremento acumulado del 8%, aunque reconoció que ese porcentaje está lejos de resolver las necesidades de los trabajadores. Detalló que entre mayo y junio se consiguió un aumento del 3,5%, posteriormente se incorporó una suma de 76 mil pesos y entre julio y agosto se agregó un 4% al salario básico.

Sin embargo, cuestionó particularmente las sumas fijas que se otorgan por única vez y que no quedan incorporadas al sueldo. Para Margalot, este tipo de mecanismos no deberían repetirse porque no generan un efecto permanente sobre los ingresos ni alcanzan de la misma manera a los jubilados.

“Yo no aceptaría nuevamente una suma fija que no esté dentro del recibo de sueldo”, sostuvo.

En este punto, planteó que las mejoras deberían incorporarse al básico o tener carácter remunerativo, de manera que el incremento tenga impacto sobre el conjunto de los trabajadores y también sobre los haberes previsionales.

 

Un piso salarial para los trabajadores que recién ingresan

 

Uno de los principales planteos formulados por Margalot fue la posibilidad de establecer un piso salarial dentro de la administración pública provincial.

El dirigente explicó que los aumentos porcentuales no tienen el mismo impacto para todos los trabajadores. Según indicó, mientras un empleado que percibe alrededor de 1.400.000 pesos puede obtener una mejora considerable con un determinado porcentaje, un trabajador ingresante que ronda los 850.000 u 880.000 pesos continúa teniendo serias dificultades para afrontar el costo de vida.

Por ese motivo, consideró que el Gobierno debería analizar un mecanismo similar al aplicado en el Municipio de Río Grande, donde existe un piso salarial acompañado por incrementos al básico.

Margalot señaló que sería necesario llevar el ingreso de los trabajadores que se encuentran en los niveles más bajos hacia un piso cercano al millón de pesos o incluso superior, siempre acompañado por un incremento salarial que quede incorporado al básico.

“Es importante poner un piso salarial”, sostuvo, aunque aclaró que este mecanismo no debe utilizarse para reemplazar los aumentos generales.

 

El reclamo de los jubilados

 

Durante la entrevista también se abordó el reclamo de los jubilados respecto de las sumas fijas que no se trasladan a los haberes previsionales.

Margalot reconoció que el planteo es válido y explicó que en una de las últimas actas se incorporó una suma de 72 mil pesos que no tuvo impacto sobre los jubilados.

“Claramente todos los incrementos tienen que ir al básico”, afirmó el dirigente, quien sostuvo que desde ATE buscarán evitar que nuevamente se incorporen sumas fijas que no tengan carácter remunerativo.

Como ejemplo, mencionó el esquema implementado en el Municipio de Río Grande, donde, según explicó, se estableció un piso salarial de 1.250.000 pesos junto con un incremento del 5% al básico.

Ese aumento porcentual, remarcó, sí alcanza a los jubilados, mientras que el piso salarial funciona como una herramienta destinada a complementar los ingresos de aquellos trabajadores que se encuentran por debajo del monto establecido.

 

“Hay que pensar en la gente”

 

Hacia el final de la entrevista, Margalot defendió su postura de privilegiar la negociación y sostuvo que un acuerdo salarial no solamente beneficia a los trabajadores estatales, sino que también genera un impacto sobre la economía local.

El dirigente explicó que los aumentos salariales posteriormente se vuelcan al consumo y permiten generar movimiento en comercios y servicios.

“Hay que sentarse, negociar de una manera seria y, si hay un número y lo podés duplicar o triplicar, hay que firmar”, afirmó.

En esa línea, sostuvo que los gobiernos muchas veces comienzan con una propuesta determinada y luego, a través de la negociación, pueden mejorarla. Para Margalot, si el resultado final representa una mejora concreta para los trabajadores, debe ser considerado.

Finalmente, cuestionó las críticas que recibe por mantener una postura favorable al diálogo y aseguró que su posición no implica resignar reclamos, sino analizar el contexto económico y las necesidades inmediatas de los trabajadores.

“Hay que pensar en la gente”, resumió el dirigente de ATE, de cara a una nueva instancia paritaria en la que el gremio buscará mejorar la propuesta salarial, priorizar incrementos al básico y avanzar en un piso que permita elevar los ingresos de los trabajadores estatales con salarios más bajos.