29/08/2026 - Edición Nº562

Provinciales

SALUD

La salud pública enfrenta una demanda récord: 70 mil fueguinos ya dependen exclusivamente del Estado

28/08/2026 11:53 | En dialogo con Fm del Pueblo, La ministra de Salud, Judit Di Giglio, confirmó que el padrón de personas sin obra social ni prepaga alcanzó un promedio de 70 mil durante los últimos meses. En junio, unas 31 mil utilizaron efectivamente el sistema público, muy por encima del promedio histórico de entre 10 mil y 15 mil. La funcionaria vinculó el crecimiento con la pérdida de empleo y de cobertura médica, además de las dificultades que atraviesan monotributistas y trabajadores independientes.


por Redacción Del Pueblo


La situación económica comienza a reflejarse con mayor fuerza en el sistema público de salud de Tierra del Fuego. La ministra de Salud de la provincia, Dra. Judit Di Giglio, confirmó que en los últimos meses se registró un incremento histórico en la cantidad de personas que dependen exclusivamente de la cobertura estatal para acceder a la atención médica.

Durante una entrevista radial, la funcionaria explicó que el padrón de personas sin obra social, prepaga u otro tipo de cobertura alcanzó las 72 mil personas durante junio, mientras que en julio descendió a unas 68 mil. De esta manera, el promedio se mantiene en torno a las 70 mil personas.

Di Giglio aclaró que se trata de un padrón dinámico, que se actualiza cada 30 días, debido a que muchas personas ingresan y salen del sistema de acuerdo con su situación laboral. En ese sentido, mencionó especialmente a trabajadores temporarios y monotributistas, cuya cobertura puede modificarse cuando registran nuevos ingresos o vuelven a contar con una obra social.

Sin embargo, uno de los datos que más preocupa a las autoridades sanitarias no es solamente la cantidad de personas registradas, sino cuántas de ellas efectivamente utilizan el sistema público.

La ministra precisó que, de las aproximadamente 70 mil personas que integraban el padrón durante esos meses, unas 31 mil tuvieron al menos una consulta en el sistema de salud durante junio. Se trata de una cifra muy superior al promedio que se venía registrando, que oscilaba entre las 10 mil y 15 mil personas.

“Es un récord histórico, pero no para festejar”, señaló Di Giglio al referirse al crecimiento del padrón. La funcionaria consideró que los números permiten dimensionar el impacto que está teniendo la situación económica sobre las familias fueguinas.

La ministra explicó que muchas personas que anteriormente contaban con una obra social o una prepaga hoy dejaron de tenerla y comenzaron a recurrir al sistema estatal. Incluso mencionó el caso de personas que anteriormente podían afrontar una consulta particular o contaban con una cobertura privada y que actualmente deben acudir a los hospitales y centros de salud provinciales.

En este escenario, la demanda también se refleja en las guardias hospitalarias. Como ejemplo, Di Giglio detalló que en una jornada del mes de julio, la guardia de adultos del Hospital Regional Río Grande atendió a 148 personas, mientras que la guardia pediátrica recibió a 89 niños y la guardia odontológica registró otras 48 atenciones.

A estos números se suma la actividad cotidiana de los centros de salud, que cumplen un rol fundamental dentro del sistema sanitario provincial.

En Río Grande funcionan siete centros de salud dependientes de la Provincia y otros cuatro pertenecientes al Municipio. Los establecimientos provinciales cuentan con atención de lunes a viernes, de 8 a 20 horas, además de guardias o atención durante algunos sábados.

La ministra remarcó que estos espacios no solamente están destinados a resolver consultas espontáneas, sino que tienen un papel central en la prevención y el seguimiento de enfermedades crónicas.

En los centros de salud se realizan controles de pacientes con diabetes, hipertensión, obesidad y enfermedades pulmonares, además de la renovación de recetas y seguimiento médico. También se brinda atención vinculada a la salud sexual y reproductiva, controles de embarazo, métodos anticonceptivos, colocación de implantes subdérmicos, realización de Papanicolaou y controles de niño sano.

Di Giglio insistió en la importancia de utilizar correctamente cada nivel de atención, ya que las guardias hospitalarias están destinadas principalmente a situaciones de emergencia, urgencia y patologías que requieren una respuesta inmediata.

En el caso del Hospital Regional Río Grande, además, la guardia constituye un centro de referencia para situaciones de mayor complejidad y recibe derivaciones de pacientes, incluidos casos de trauma trasladados mediante ambulancias.

La creciente demanda genera también desafíos vinculados a la disponibilidad de camas y profesionales. La ministra reconoció que existen jornadas en las que se registra una menor disponibilidad de camas en sectores como terapia intensiva, pediatría y clínica médica, lo que obliga a realizar derivaciones.

También explicó que las esperas en las guardias pueden variar de acuerdo con la complejidad de los casos que ingresan. Cuando llega un paciente con un politraumatismo u otra situación de extrema gravedad, los equipos deben priorizar esas atenciones por sobre patologías de menor urgencia.

Frente a este escenario, desde el Ministerio de Salud se intenta reforzar la cantidad de profesionales en las guardias y sostener la capacidad de respuesta del sistema. Di Giglio destacó además el volumen de cirugías que se realizan actualmente en los hospitales públicos.

La situación adquiere especial relevancia en áreas de alta complejidad, como neonatología, internación pediátrica y terapia intensiva infantil, servicios en los que el hospital público cumple un papel central en Río Grande.

La ministra también cuestionó la reducción de recursos provenientes del Estado nacional y señaló que la Provincia debe realizar esfuerzos presupuestarios para garantizar la continuidad de las prestaciones.

Según explicó, el Ministerio de Salud utiliza recursos que anteriormente estaban destinados a otras áreas para sostener el funcionamiento sanitario y garantizar que la población pueda continuar accediendo a la atención.

El incremento de personas sin cobertura médica se convierte así en uno de los principales indicadores del impacto de la situación económica sobre el sistema sanitario. La pérdida de empleos y la imposibilidad de sostener determinadas coberturas privadas están llevando a miles de fueguinos a depender nuevamente de hospitales y centros de salud públicos.

Los datos oficiales expuestos por Di Giglio muestran que no se trata solamente de un aumento en la cantidad de consultas, sino de una modificación en el perfil de quienes utilizan el sistema: cada vez más personas que anteriormente contaban con algún tipo de cobertura están recurriendo al Estado para resolver sus necesidades de salud.