por Redacción Del Pueblo
El exsenador nacional y dirigente justicialista Mario Daniele realizó un duro análisis de la situación económica y política del país y puso especial énfasis en el nivel de endeudamiento que atraviesan las familias argentinas. En diálogo con FM La Isla, cuestionó las políticas de desregulación impulsadas por el gobierno de Javier Milei y sostuvo que el Estado debe intervenir para proteger a los trabajadores frente a las condiciones financieras actuales.
Daniele consideró que buena parte de los argentinos recurrió al crédito no para realizar gastos superfluos, sino para poder afrontar necesidades básicas. “Estoy seguro de que la mitad de la gente se endeudó para poder seguir comiendo, pagar los servicios o el alquiler”, afirmó.
En ese sentido, rechazó que desde el Gobierno se responsabilice a los consumidores por haber adquirido determinados bienes. “Si un argentino no se puede comprar un televisor, bueno. Hay un Mundial de fútbol donde toda la industria fueguina, cuando estábamos en nuestras buenas épocas, esperaba los mundiales para que se reactive la industria”, señaló.
Para el dirigente, la discusión debe centrarse en las condiciones del endeudamiento y particularmente en las tasas de interés. Advirtió que quienes ingresan en una situación de mora pueden quedar prácticamente excluidos del sistema financiero y convertirse, según sus palabras, en “muertos civiles”.
Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo relacionado con la situación económica de Tierra del Fuego. Daniele sostuvo que existen más de 105 mil personas endeudadas en la provincia y estimó que, considerando el impacto sobre los grupos familiares, se trata de una problemática que alcanza a una parte muy importante de la población.
“Si uno saca la cantidad de habitantes que tiene Tierra del Fuego, podríamos decir que más del 60% de los fueguinos están endeudados”, afirmó.
El exsenador también aseguró que una parte importante de esos deudores presenta niveles elevados de mora y cuestionó las consecuencias que genera la falta de regulación sobre las tasas de interés.
En esa línea, defendió el rol del Estado para intervenir ante situaciones de endeudamiento que puedan poner en riesgo la vivienda o las condiciones básicas de vida de las familias. Como antecedente, recordó las medidas adoptadas durante la crisis de 2001 para evitar ejecuciones de viviendas de familias endeudadas.
“Hay gobiernos que se preocupan y se ocupan de los problemas de la gente y hay gobiernos que desregulan la tasa de interés”, afirmó.
Daniele cuestionó particularmente la política de desregulación económica del Gobierno nacional y sostuvo que existe una contradicción entre la decisión de dejar libradas a las relaciones entre privados las condiciones de los créditos y la asistencia estatal a determinados sectores empresarios.
“El Estado no se debe meter, el Estado no tiene que participar, hay que desregular. En todo caso, que el pobre laburante, que gana un millón y medio de pesos, vaya y arregle con el banco”, ironizó.
Para el dirigente, esta situación genera una transferencia de los costos hacia los trabajadores mientras determinados sectores empresarios reciben beneficios o asistencia del Estado.
En el plano político, Daniele sostuvo que el peronismo debe abandonar las discusiones centradas exclusivamente en nombres propios y avanzar hacia la construcción de un proyecto común.
Consideró que todavía falta tiempo para definir candidaturas y planteó que la principal responsabilidad del justicialismo es “ir aglutinando”, superar las diferencias internas y convocar a otros sectores que compartan determinados objetivos.
“La discusión tiene que dejar de ser por las personas y pasar a ser por el proyecto”, sostuvo.
Según Daniele, cuando exista acuerdo sobre los principales puntos programáticos, el candidato surgirá naturalmente. En ese sentido, planteó la posibilidad de que una eventual interna permita ordenar las candidaturas y aseguró que, si existe voluntad política, los principales dirigentes podrían alcanzar rápidamente un acuerdo.
“Hoy lo que está en riesgo es la Argentina. No es el peronismo”, remarcó.
Durante la entrevista, Daniele también se refirió a la situación demográfica de Tierra del Fuego y destacó datos difundidos por el licenciado Leonardo Pérez Bustos, titular de la consultora Neo Delfos.
Según los datos mencionados durante la conversación, Río Grande habría pasado de aproximadamente 103 mil habitantes en 2024 a unos 101 mil habitantes, lo que representaría una pérdida cercana a las 2.000 personas.
Daniele vinculó este fenómeno con el deterioro de las condiciones económicas y laborales y sostuvo que Tierra del Fuego habría detenido el crecimiento poblacional que mantuvo durante décadas.
“Siempre vino creciendo hasta 2024 con 103.000 habitantes. Y ahora tenemos 101.000. O sea, 2.000 personas se fueron”, señaló.
El dirigente incluso planteó que esta situación podría comenzar a observarse en otros ámbitos, como el educativo, al considerar que la disminución de la población podría modificar la demanda de infraestructura escolar.
“¿Te van a sobrar aulas? Sobran ya”, afirmó durante la entrevista, en referencia a la posibilidad de que la caída poblacional genere una menor demanda de establecimientos educativos.
Daniele también relacionó la evolución demográfica con otro fenómeno que atraviesa a distintas sociedades: la caída de la natalidad.
En ese sentido, rechazó explicaciones vinculadas exclusivamente a cuestiones ideológicas y sostuvo que se trata de un proceso demográfico que también se observa en Europa y otros países del mundo.
“Hay una baja de natalidad impresionante, por decisión de la propia gente. En el mundo es eso”, manifestó.
El exsenador consideró que Argentina se encuentra atravesando una transformación de su estructura poblacional, con una reducción progresiva de la base de la pirámide demográfica debido a la menor cantidad de nacimientos.
De esta manera, Daniele trazó un diagnóstico que combinó la situación económica de las familias, el endeudamiento, la pérdida de empleo y población y los desafíos políticos que enfrenta la oposición, y llamó a construir una alternativa que, según sostuvo, ponga el foco en un proyecto de país antes que en las candidaturas individuales.