por Redacción Del Pueblo
Sergio Cena, vecino de Río Grande y referente de una asociación civil dedicada al trabajo con personas con discapacidad, visitó los estudios de radio y compartió su experiencia personal, sus proyectos y una profunda reflexión sobre la inclusión y las políticas públicas.
Cena, quien perdió la visión y desde entonces desarrolló distintas iniciativas vinculadas con la discapacidad, destacó que buena parte de su trabajo apunta a demostrar que los límites pueden ser superados y que las personas con discapacidad tienen mucho para aportar a la sociedad.
Uno de los principales proyectos que lleva adelante junto a su esposa, Virginia, está relacionado con el básquet adaptado. Ambos trabajan con una institución que incorporó la Escuela de Básquet de Río Cuarto, en Córdoba, y reciben a personas de distintos lugares interesadas en esta disciplina.
Durante la entrevista, Cena puso el foco en una problemática que considera central: la falta de participación de las personas con discapacidad en las decisiones que las afectan directamente.
“Muchas veces se toman decisiones con respecto a la discapacidad sin permitirse consultarlo con los que vivimos a diario con la discapacidad”, sostuvo.
En esa línea, explicó que algunas medidas diseñadas con la intención de mejorar la accesibilidad terminan sin cumplir adecuadamente su función porque quienes las proyectan no conocen las necesidades concretas de las personas que deberán utilizarlas.
“Si queremos ser una sociedad en general todos, tenemos que aprender a escucharnos”, afirmó, al tiempo que remarcó que no se trata de que las personas con discapacidad pretendan decidir por el resto, sino de que sus experiencias sean tenidas en cuenta antes de implementar políticas o modificaciones en los espacios públicos.
Cena también cuestionó el vínculo que muchas veces se establece entre la discapacidad y la política. Si bien reconoció que se trata de una herramienta indispensable para generar cambios, manifestó sus reparos frente a determinadas prácticas.
“Personalmente no me gusta trabajar con la política”, expresó, y explicó que desde su institución prefieren escuchar a los representantes políticos, pero mantener cierta distancia respecto de los proyectos partidarios.
Consultado sobre el actual escenario político nacional y la mirada del Gobierno de Javier Milei respecto de la discapacidad, Cena sostuvo que existe una situación “muy contradictoria”.
Desde su perspectiva, mientras en determinados momentos se habla de discapacidad, en otros aparecen decisiones que impactan negativamente sobre distintos sectores sociales.
“En definitiva, trabajen o no trabajen, no solamente la discapacidad está en una caída libre, sino que en general hay muchos sectores de la sociedad que la están pasando mal”, manifestó.
Sin embargo, Cena evitó plantear su trabajo desde una perspectiva partidaria y remarcó que su objetivo principal es generar herramientas para que las personas con discapacidad puedan desarrollarse y participar plenamente de la sociedad.
Otro de los ejes de su trabajo está relacionado con la educación. Cena consideró que el sistema educativo necesita incorporar nuevas herramientas para que docentes y profesionales puedan abordar de manera adecuada la discapacidad.
En ese sentido, señaló que vienen trabajando en proyectos junto a la Universidad Nacional de Río Cuarto y que uno de sus objetivos es avanzar hacia una educación verdaderamente accesible e inclusiva.
También destacó el trabajo que realizan en establecimientos educativos de Río Grande, particularmente con niños de jardín y nivel primario.
Para Cena, los más chicos tienen una capacidad especial para incorporar nuevos aprendizajes y desarrollar una mirada diferente sobre la discapacidad.
“Son los que tienen mucho más capacidad para guardar lo que escuchan que nosotros, los adultos”, explicó.
Cena también destacó un cambio que observa en la sociedad y que considera positivo: la manera en que las personas se acercan a alguien con discapacidad para ofrecer ayuda.
“Si no te puedo ayudar, porque no lo sé, te lo pregunto”, señaló como una actitud que representa un avance.
Y puso un ejemplo concreto: no es lo mismo que una persona tome del brazo a alguien ciego y lo lleve hacia otro lugar sin consultarle, que preguntarle primero si necesita ayuda y cómo puede hacerlo.
Para el referente, ese cambio de actitud demuestra que lentamente se está avanzando hacia una convivencia más respetuosa.
Entre los proyectos que actualmente desarrolla, Cena destacó los cursos de braille y el trabajo de transcripción de materiales.
Según explicó, recientemente su institución logró certificarse para realizar transcripciones al sistema braille, incluyendo materiales provenientes de distintos idiomas.
Además, contó que durante el último tiempo realizó un curso de fotografía para personas ciegas, que finalizó recientemente, y que en octubre participará de una muestra nacional en Córdoba.
Pero uno de los grandes acontecimientos de este año será la presentación de su cuarto libro.
La obra se titula “El día que la luz se hizo sombra” y será presentada en octubre, en el marco de la Feria del Libro de Río Cuarto, tanto en castellano como en braille.
Cena explicó que se trata de un testimonio personal que relata el proceso que atravesó después de perder la visión, desde los primeros momentos de rechazo y dificultad hasta la aceptación y la superación.
“Es la famosa parábola del rechazo a la aceptación”, resumió.
El libro busca transmitir un mensaje de superación y acompañar a quienes, por diferentes circunstancias, atraviesan situaciones que sienten como un límite en sus vidas.
En Río Grande, Cena y su grupo continúan desarrollando charlas y actividades en escuelas, además de cursos y distintas iniciativas relacionadas con la discapacidad.
Actualmente no cuentan con un espacio físico propio, aunque el objetivo es conseguirlo en el futuro.
Mientras tanto, las actividades continúan. Entre ellas se encuentran charlas en establecimientos educativos, capacitación en orientación y uso del bastón y distintas propuestas vinculadas con la inclusión.
Cena remarcó que el camino todavía es largo, pero valoró los avances que observa tanto en la sociedad como en las personas que se acercan a conocer su trabajo.
Su mensaje apunta, fundamentalmente, a construir una sociedad donde la discapacidad no sea abordada únicamente desde la asistencia, sino desde la participación, la autonomía y el reconocimiento de las capacidades de cada persona.