por Redacción Del Pueblo
En diálogo con FM Del Pueblo, Bilanski se refirió a las recientes advertencias de distintos sectores empresarios que comenzaron a plantear que las políticas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei también están afectando a quienes inicialmente respaldaron el modelo.
“Primero hay que dejar testimonio de quién es quién y quién fue responsable de qué cosa”, sostuvo Bilanski, al considerar que no alcanza con responsabilizar exclusivamente al Presidente y al ministro de Economía, Luis Caputo.
En ese sentido, cuestionó el rol de distintos dirigentes de cámaras empresariales y sostuvo que existe una parte del empresariado que continúa acompañando al Gobierno pese al impacto que las medidas económicas tienen sobre las pequeñas y medianas empresas.
Durante la entrevista, Bilanski apuntó directamente contra Luis Caputo y cuestionó sus críticas hacia los empresarios industriales.
“Caputo hablando de industria es un tipo que va a inaugurar heladerías en invierno”, ironizó, y sostuvo que el ministro tiene conocimiento principalmente sobre el ámbito financiero, pero no sobre el proceso productivo.
También cuestionó el discurso oficial que señala que la industria argentina produce bienes caros y de baja calidad. “El sector que trabaja es despreciado. Y estamos hablando de trabajadores y empresarios, ambos”, afirmó.
Para Bilanski, el problema no se limita a la situación de una determinada actividad, sino que forma parte de un modelo económico que, según su análisis, prioriza la especulación financiera por sobre la generación de empleo y producción.
Uno de los momentos más fuertes de la entrevista se produjo cuando Bilanski reclamó una reacción de trabajadores y empresarios frente al deterioro económico.
“A mí me parece que llegó la hora de cortar la cabeza de los dirigentes y salir a reclamar como sociedad”, expresó.
El empresario incluyó en su crítica a dirigentes sindicales y empresariales. Consideró que, si las estructuras de representación no están dando respuestas, deberían dar un paso al costado y permitir que las bases definan nuevas autoridades.
“Hay que cortar la cabeza y salir a defender cada uno en primera persona lo más sagrado, que es el ingreso para vivir”, manifestó.
Bilanski también apuntó contra las principales entidades empresarias y sostuvo que sus dirigentes deberían asumir responsabilidades frente a la situación que atraviesan las empresas.
Cuestionó particularmente a las conducciones de la Unión Industrial Argentina (UIA), la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), a las que acusó de mantener una posición funcional al Gobierno nacional.
“Las cámaras tienen que renunciar todos los presidentes, todas las autoridades, e ir a elección cuando vuelvan a crecer empresas en Argentina”, afirmó.
Según Bilanski, existe una distancia entre las dirigencias empresariales y los comerciantes e industriales que enfrentan diariamente la caída de las ventas, el aumento de costos y las dificultades para sostener sus empresas.
Consultado sobre su posición frente al escenario político y económico, Bilanski se definió como un dirigente comprometido con el desarrollo argentino.
“Yo estoy comprometido con el desarrollo nacional”, afirmó, y comparó la situación argentina con la experiencia de países como China y Estados Unidos.
En su análisis, Argentina atraviesa un estancamiento estructural que no se resolverá simplemente con un cambio de gobierno. “No existe una Argentina que vaya a salir de este problema cambiando a Milei y nada más, porque tenemos un estancamiento en el pasado”, sostuvo.
Finalmente, expresó preocupación por el crecimiento de la pobreza y de las personas en situación de calle, incluso en zonas donde anteriormente esa problemática no era habitual.
“Son señales de una miseria que nos está abrazando a todos y hay que ponerle un freno”, afirmó Bilanski, quien cerró la entrevista con un llamado a defender a las pequeñas y medianas empresas y el trabajo argentino.