por Redacción Del Pueblo
El intendente de Río Grande, Martín Pérez, cuestionó la decisión del Gobierno nacional de establecer, mediante la Resolución 351/2026, un nuevo proceso productivo para los equipos de aire acondicionado fabricados en Tierra del Fuego.
A través de una publicación en la red social X, Pérez vinculó la medida con el discurso del presidente Javier Milei sobre Malvinas y soberanía, y planteó una fuerte contradicción entre ambos conceptos.
“Ayer Milei habló de Malvinas y de soberanía. Hoy su Gobierno publicó la Resolución 351/2026”, señaló el jefe comunal.
Según explicó Pérez, el nuevo esquema productivo contempla la posibilidad de que determinadas partes utilizadas en la fabricación de los equipos ingresen desde el exterior con un mayor grado de terminación, incluyendo componentes terminados, armados o preensamblados.
Para el intendente, esto podría significar una reducción de las tareas que actualmente se realizan dentro de las fábricas radicadas en la provincia.
“¿Qué significa? Menos puestos de trabajo en Tierra del Fuego, menos etapas de fabricación en nuestras plantas y una menor participación de nuestra industria en el producto final”, sostuvo.
Pérez remarcó que el impacto no debe analizarse únicamente desde la cantidad de componentes que ingresan desde el exterior, sino también desde el trabajo industrial que deja de realizarse en la provincia.
“Cuando una pieza que antes requería trabajo industrial acá llega lista para ser montada, ese trabajo se hizo en otro lugar”, explicó.
El intendente puso el foco en la situación que atraviesa actualmente el sector industrial fueguino, en un contexto marcado por despidos, suspensiones y una fuerte caída del empleo en distintas ramas de la actividad.
“Y esto ocurre en una provincia que ya perdió miles de puestos de trabajo industriales”, advirtió.
Finalmente, Pérez volvió a plantear que la defensa de la soberanía sobre las Islas Malvinas también debe estar acompañada por políticas que fortalezcan la producción nacional y el empleo en Tierra del Fuego.
“La soberanía también se defiende con industria, trabajo y arraigo en Tierra del Fuego”, concluyó.