por Redacción Del Pueblo
La integrante de la comisión organizadora del 12° Encuentro Provincial de Mujeres y Diversidades, Natacha Aldalla, realizó un balance de la jornada que reunió a mujeres y diversidades de Río Grande, Ushuaia y Tolhuin, y destacó la importancia de sostener estos espacios de participación colectiva para debatir las problemáticas que atraviesan a la sociedad fueguina.
En diálogo con FM Del Pueblo, Aldalla explicó que el encuentro provincial constituye una instancia previa al Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades que se desarrolla anualmente en Argentina. La propuesta consiste en generar distintas rondas de debate en las que las participantes pueden plantear situaciones, problemáticas, avances y propuestas.
“Son espacios donde todas tienen voz, donde todas pueden hablar sobre la situación que les está pasando o sobre alguna problemática en particular que están detectando”, explicó. En ese sentido, remarcó que el objetivo no es solamente formular críticas, sino generar propuestas y construir colectivamente una agenda que permita ampliar derechos.
Uno de los principales ejes del encuentro estuvo relacionado con el contexto económico y político nacional y su impacto sobre las mujeres y diversidades. El lema elegido para esta edición fue “Por la soberanía de nuestros cuerpos y territorios”, una consigna que, según Aldalla, permitió abordar la agenda de género pero también incorporar problemáticas económicas, laborales, sociales y territoriales.
La dirigente cuestionó las políticas implementadas por el Gobierno nacional y sostuvo que el cierre del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidades significó la pérdida de programas y herramientas que tenían una implementación concreta en las provincias y municipios.
Según planteó, la eliminación de esas políticas terminó trasladando responsabilidades hacia las administraciones provinciales y municipales, que deben afrontar las consecuencias de la crisis económica con recursos limitados.
Aldalla sostuvo además que las mujeres son particularmente afectadas por el deterioro del mercado laboral. “Cuando hay desempleo las primeras que quedan desempleadas son mujeres”, afirmó, y vinculó esta situación con la histórica distribución desigual de las tareas de cuidado.
En este contexto, remarcó la necesidad de que las políticas destinadas a prevenir y abordar las situaciones de violencia de género cuenten con presupuesto suficiente. “Necesitamos recursos concretos, recursos reales, más allá de lo discursivo, necesitamos recursos y presupuestos que se adecúen a las necesidades de nuestra sociedad”, sostuvo.
La Educación Sexual Integral (ESI) fue otro de los temas centrales abordados durante las rondas. Aldalla consideró que la ESI constituye una herramienta fundamental para brindar información, prevenir situaciones de abuso y acompañar a niños, niñas, adolescentes y personas adultas.
En ese sentido, cuestionó la falta de recursos y capacitación para los equipos docentes y advirtió que no puede quedar librada a la voluntad individual de cada docente la posibilidad de garantizar estos contenidos.
“Al no estar dotados de herramientas, ¿cuál es la información que podés transmitirle al otro?”, planteó.
También hizo referencia al retiro de programas nacionales relacionados con la distribución de anticonceptivos y otras políticas de prevención y salud sexual. Para la organizadora, el Estado debe garantizar tanto la información como los recursos necesarios para que la población pueda ejercer sus derechos.
Aldalla también señaló que durante las rondas se abordaron las dificultades existentes en torno al acceso a la interrupción voluntaria del embarazo y consideró necesario fortalecer la capacitación de los equipos de salud para garantizar el cumplimiento de la legislación vigente.
Otro de los puntos que generó debate fue la situación de la natalidad y los discursos políticos que responsabilizan a las mujeres por la disminución de los nacimientos. Aldalla rechazó esa mirada y sostuvo que las decisiones relacionadas con la maternidad están atravesadas por las condiciones económicas y sociales.
En ese sentido, mencionó el desempleo, la precarización laboral, las dificultades para acceder a una vivienda, el costo de vida y el proceso de desindustrialización como factores que inciden directamente en las decisiones de las familias.
La integrante de la organización también vinculó esta situación con el proceso de despoblamiento que atraviesa Tierra del Fuego. “Por primera vez en nuestra provincia estamos viviendo el despoblamiento en 130 años”, afirmó, y consideró que se trata de una problemática que debe ser abordada desde una perspectiva económica, social y laboral.
“Si no tenés empleo, si no tenés la posibilidad de acceder a un alquiler o a una buena alimentación, obviamente las familias se van a empezar a retirar”, explicó.
En paralelo, Aldalla reclamó avanzar con una Ley de Paridad Integral en Tierra del Fuego. Señaló que la provincia, junto con Tucumán, continúa siendo una de las jurisdicciones que no cuenta con una legislación de este tipo y consideró que una mayor participación de mujeres en los espacios de decisión política resulta fundamental para incorporar otras perspectivas en la elaboración de políticas públicas.
La organizadora también se refirió a las situaciones de violencia política que atraviesan las mujeres que participan en ámbitos legislativos y sostuvo que esas experiencias pueden convertirse en un obstáculo para la continuidad de muchas dirigentes.
“Queremos más mujeres en política, pero queremos también que estén con esta perspectiva de género, que tengan esta perspectiva de derecho”, expresó.
En ese marco, reivindicó la importancia de la Ley Micaela como herramienta de formación para quienes ocupan cargos públicos y sostuvo que legisladores y funcionarios deben contar con conocimientos que les permitan identificar y combatir las desigualdades existentes.
La precarización laboral y el pluriempleo también ocuparon un lugar importante en los debates. Aldalla sostuvo que muchas mujeres deben asumir dos o tres empleos para alcanzar ingresos suficientes para cubrir las necesidades básicas, mientras continúan afrontando una parte importante de las tareas de cuidado.
“Hay una persona que tiene un empleo formal o informal, pero con un sueldo con el que no llega a cubrir sus necesidades básicas, entonces tiene dos y hasta tres empleos”, explicó.
A esto se suma el cuidado de niños, adultos mayores y personas con discapacidad, una responsabilidad que, según señaló, continúa recayendo mayoritariamente sobre las mujeres.
Para Aldalla, esta sobrecarga genera consecuencias sobre la salud física y mental y requiere respuestas concretas por parte del Estado. En las rondas del encuentro se trabajaron específicamente las tareas de cuidado, las mujeres que cuidan a personas con discapacidad y las dificultades relacionadas con el acceso a la ciudad.
La entrevistada insistió en que la solución requiere políticas públicas acompañadas de recursos suficientes. “Hay una necesidad abismal”, sostuvo, al remarcar que las dificultades económicas impactan directamente sobre la vida cotidiana y el bienestar de las familias.
Durante la entrevista en FM Del Pueblo también se abordó la necesidad de que los varones participen en los procesos de transformación cultural. Aldalla aclaró que el encuentro es un espacio destinado a mujeres y diversidades, pero consideró que la construcción de una sociedad igualitaria requiere que los hombres también revisen conductas y prácticas que fueron naturalizadas.
En ese sentido, invitó a los varones a preguntarse qué comportamientos aprendieron a lo largo de su vida y cuáles pueden reproducir situaciones de desigualdad o violencia.
Mencionó, entre otros ejemplos, los mandatos asociados a la masculinidad, como la obligación de ser proveedor, la imposibilidad de expresar emociones o determinadas prácticas naturalizadas dentro de grupos de hombres.
Aldalla explicó que muchas de estas conductas forman parte de las expresiones menos visibles de la violencia machista. Para graficarlo, recordó la figura del iceberg de la violencia, donde el femicidio representa solamente la parte visible de un fenómeno que incluye numerosas prácticas y comportamientos naturalizados.
“Todas esas cosas son las que tenemos que repensarnos como sociedad”, sostuvo.
Finalmente, confirmó que el próximo Encuentro Provincial de Mujeres y Diversidades ya tiene fecha y sede. La edición número 13 se realizará el 2 de octubre de 2027 en Río Grande, ciudad que será anfitriona de la jornada.
Aldalla destacó que el encuentro provincial se sostiene desde 2015 y que la comisión organizadora está integrada por representantes de las tres ciudades fueguinas, quienes trabajan para mantener este espacio de participación.
Además, recordó que la agenda del movimiento de mujeres y diversidades continúa durante todo el año y que existen distintas fechas de convocatoria, entre ellas el 8 de marzo, el 3 de junio y el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
El desafío, según planteó Aldalla, será transformar las conclusiones y propuestas surgidas del encuentro en políticas concretas que permitan avanzar en igualdad, garantizar derechos y atender las consecuencias sociales de la crisis económica que atraviesa Tierra del Fuego.