por Redacción Del Pueblo
La Asociación de Bomberos Voluntarios de Río Grande se sumó este miércoles al reclamo nacional realizado por cuarteles de todo el país mediante un sirenazo, en demanda del envío de los fondos correspondientes al Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios.
En diálogo con FM del Pueblo, el presidente de la institución local, Pascual Lombardo, afirmó que el Gobierno nacional mantiene retenidos alrededor de $59.000 millones que, según explicó, corresponden a recursos recaudados a través de los seguros y que tienen como destino específico el sostenimiento de las asociaciones de bomberos voluntarios.
“Hace meses que lo tiene que pagar y no lo paga. Lo tiene retenido”, cuestionó Lombardo, quien remarcó que se trata de recursos que no deberían depender de una decisión presupuestaria del Gobierno nacional.
Según explicó, existe un aporte sobre las primas de los seguros destinado al Sistema Nacional de Bomberos. Esos fondos son recaudados por las compañías aseguradoras, pasan por la Superintendencia de Seguros y posteriormente son derivados al Ministerio de Seguridad de la Nación.
“Es plata de toda la gente que pone cada vez que va a pagar el seguro y es pura y exclusivamente destinada al sostenimiento del Sistema Nacional de Bomberos”, señaló.
Lombardo detalló que la situación también afecta directamente a la Asociación de Bomberos Voluntarios de Río Grande. En este caso, estimó que los fondos pendientes de cobro ascienden aproximadamente a $80 millones.
El dirigente explicó que durante el comienzo del año la institución pudo recibir parte de los recursos, pero todavía permanece pendiente una parte correspondiente al período anterior y otra correspondiente al año en curso.
“Nos deben más o menos 80 millones de pesos”, afirmó.
La situación, según indicó, es todavía más compleja para otras asociaciones del país que directamente no han recibido los recursos que les corresponden y que dependen de esos fondos para sostener su funcionamiento durante todo el año.
El presidente de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Río Grande señaló que la falta de recursos condiciona proyectos que la institución tenía previstos, principalmente relacionados con la incorporación y renovación de equipamiento.
Actualmente, el cuartel cuenta con 25 aspirantes que finalizarán su formación en noviembre y que deberán ser equipados para poder incorporarse plenamente a las tareas operativas.
“Vamos tratando de comprar de a poquito equipamiento, equipar a los que tenemos, renovar lo que tenemos y mantener en servicio todas las unidades”, explicó.
Lombardo indicó que prácticamente todas las unidades se encuentran operativas, aunque actualmente una de ellas permanece en un taller debido a un problema en la bomba inyectora.
A esto se suman los elevados costos de funcionamiento que debe afrontar la institución. Según detalló, solamente el servicio de electricidad representó un gasto superior a los $2 millones, mientras que también deben afrontar los costos de gas, telefonía, mantenimiento y reparación de vehículos y equipamiento.
El dirigente recordó además que los recursos recibidos tienen un destino específico y no pueden utilizarse libremente para cubrir cualquier gasto.
Lombardo puso en dimensión el nivel de actividad que desarrolla el cuartel de Río Grande. Durante el último año, los bomberos voluntarios realizaron aproximadamente 1.550 salidas para intervenir en diferentes emergencias.
“Nosotros el año pasado tuvimos 1.550 salidas”, destacó.
En ese sentido, remarcó que cada intervención implica gastos operativos, combustible, mantenimiento de vehículos, utilización de equipamiento y, fundamentalmente, el compromiso de los bomberos que concurren a las emergencias de manera voluntaria.
“Los bomberos son como los médicos, se acuerdan cuando los necesitan. Pero los bomberos están todos los días”, expresó.
Como ejemplo, recordó recientes intervenciones en incendios y rescates, además de situaciones en las que los efectivos deben asistir a personas o animales en circunstancias de emergencia.
Lombardo también mencionó el caso de una beba que había sufrido una situación de asfixia y fue trasladada por su padre al cuartel, donde los bomberos lograron asistirla.
Durante la entrevista, el titular de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Río Grande también hizo hincapié en la tarea cotidiana que realizan los integrantes del cuerpo.
Señaló que muchas veces la intervención no termina cuando concluye un incendio o una emergencia, sino que posteriormente deben realizarse tareas de limpieza, recuperación y mantenimiento del equipamiento y de las unidades utilizadas.
En ese sentido, consideró que existe una falta de reconocimiento hacia el trabajo que desarrollan los bomberos voluntarios.
“Da pena que no vean todo ese trabajo que realizan”, sostuvo.
Consultado sobre cómo se sostiene actualmente la institución frente a la demora de los fondos nacionales, Lombardo explicó que la Asociación cuenta también con recursos provenientes de la Provincia y del Municipio de Río Grande.
En el caso provincial, indicó que existe un mecanismo establecido por la legislación fueguina mediante el cual la institución recibe recursos vinculados a la recaudación.
Por parte del Municipio de Río Grande, señaló que también se realizan aportes que permiten afrontar parte de los gastos.
“Todos tienen dificultades, digamos, pero cumple. Eso es lo importante”, afirmó Lombardo al referirse al acompañamiento municipal.
Sin embargo, advirtió que el aumento de los costos y la reducción de los ingresos hacen cada vez más difícil sostener el funcionamiento cotidiano del cuartel.
Lombardo señaló además que el Consejo Nacional de Bomberos Voluntarios viene manteniendo reuniones y negociaciones con las autoridades nacionales para intentar destrabar el envío de los recursos.
Sin embargo, ante la falta de respuestas concretas, anticipó que el reclamo podría avanzar por la vía judicial.
“Debería fallar a favor de los bomberos”, consideró el dirigente, quien sostuvo que la discusión no debería pasar por si existe o no disponibilidad presupuestaria, debido a que se trata de recursos que tienen un destino específico.
“Es plata que se recauda, no tiene que sacarle a nadie la plata”, insistió.
Para Lombardo, el retraso en la transferencia de estos recursos pone en riesgo el funcionamiento de un sistema integrado por cientos de asociaciones que diariamente responden ante incendios, accidentes, rescates y todo tipo de emergencias.
En ese marco, el sirenazo realizado este miércoles buscó visibilizar una problemática que, según los bomberos voluntarios, lleva meses sin una solución definitiva y que afecta tanto a las instituciones como a las comunidades que dependen de ellas ante una emergencia.