11/09/2026 - Edición Nº575

Provinciales

TIERRA DEL FUEGO

Gigi Iglesias advirtió por la crisis del comercio: “La ilegalidad se come al comercio formal”

10:28 | En dialogo con Fm del Pueblo, el presidente de la Cámara de Comercio de Río Grande analizó el fuerte crecimiento de la morosidad empresarial, la caída del consumo y el endeudamiento de familias y empresas. También cuestionó la falta de previsión y reclamó “más hechos y menos palabras” frente a las promesas que se repiten en cada elección.


por Redacción Del Pueblo


El presidente de la Cámara de Comercio de Río Grande, José “Gigi” Iglesias, realizó un duro diagnóstico sobre la situación económica que atraviesa la ciudad y puso el foco en el crecimiento de la morosidad empresarial, la caída del consumo, el sobreendeudamiento y la pérdida de actividad que afecta al comercio formal.

En diálogo con FM del Pueblo, Iglesias sostuvo que los problemas actuales no son inesperados, sino que forman parte de un escenario que distintos sectores vienen advirtiendo desde hace tiempo.

“Cuando entra menos dinero a las provincias, evidentemente va a haber menos circulante y menos consumo”, explicó. En ese sentido, señaló que la reducción de la actividad económica termina generando un efecto en cadena que alcanza a empresas, trabajadores y consumidores.

 

Una estructura comercial que quedó sobredimensionada

 

Iglesias explicó que durante los años de alta inflación muchas familias y empresas tomaron decisiones de consumo y financiamiento bajo una determinada expectativa económica. La desaceleración de la inflación, sostuvo, modificó ese escenario y dejó expuestos a quienes asumieron compromisos a largo plazo.

Como ejemplo mencionó el fuerte crecimiento que tuvo la venta de vehículos durante el año pasado, impulsada por distintas alternativas de financiación, cuotas bonificadas y créditos. Sin embargo, señaló que un año después muchos consumidores enfrentan cuotas que pesan cada vez más sobre ingresos que no crecieron al mismo ritmo.

El mismo fenómeno, según describió, puede observarse en numerosos comercios. “Tenés una estructura armada para un determinado volumen de ventas y las ventas no están a ese nivel”, resumió.

A esto se suma la acumulación de stock y la dificultad para recuperar el capital invertido. El titular de la Cámara de Comercio remarcó que determinados sectores habían preparado sus estructuras para un nivel de demanda que actualmente no existe.

 

El impacto de la caída de la obra pública

 

Uno de los sectores que, según Iglesias, recibió un impacto especialmente fuerte es el vinculado a la construcción.

Explicó que Tierra del Fuego históricamente necesitó mantener determinados niveles de stock debido a la distancia y las dificultades logísticas. Sin embargo, la reducción de la obra pública modificó completamente ese esquema.

“Al no haber obra pública, que es uno de los motores, evidentemente pegó con mayor fuerza”, sostuvo.

La menor actividad en la construcción no solamente afecta a las empresas directamente vinculadas al rubro, sino también a trabajadores, comercios de materiales, transporte y otros sectores que dependen de ese movimiento económico.

Iglesias describió el escenario como una especie de “tormenta perfecta” para Río Grande, debido a la combinación de menor consumo, caída de la actividad, endeudamiento y reducción de la circulación de dinero.

 

Menos camiones, menos movimiento económico

 

Otro dato que mencionó durante la entrevista fue la disminución del ingreso de camiones con carga a la ciudad.

Según señaló, la cantidad de camiones habría caído alrededor de un 25% o 30%. Para Iglesias, este indicador también refleja la contracción de la actividad.

“También hay camioneros, también hay consumo, también hay cubiertas. Todo va en menos cuando va en menos”, explicó.

El planteo apunta a mostrar que la caída de la actividad comercial no se limita al mostrador de un negocio, sino que repercute sobre una extensa cadena de actividades vinculadas al transporte, la logística y el consumo.

 

“La ilegalidad se come al comercio formal”

 

Iglesias también puso el foco en el crecimiento de la actividad informal y su impacto sobre los comercios que cumplen con todas sus obligaciones.

“La ilegalidad se come el comercio formal”, afirmó de manera contundente.

Según explicó, quienes trabajan fuera del circuito formal enfrentan una estructura de costos diferente y asumen menos obligaciones, lo que les permite competir en mejores condiciones frente a los comercios registrados.

El dirigente comercial remarcó que no se trata solamente de una discusión sobre si una determinada actividad está bien o mal, sino de observar los datos y el impacto que tiene sobre quienes sostienen una estructura formal.

 

El endeudamiento y el costo de las tarjetas

 

Otro de los ejes de la entrevista fue el endeudamiento de las familias. Iglesias cuestionó especialmente el costo financiero que enfrentan quienes utilizan tarjetas de crédito y luego solamente pueden realizar el pago mínimo.

Mencionó que, en determinados casos, las tasas y los distintos cargos terminan provocando que una deuda relativamente pequeña se transforme en una obligación difícil de cancelar.

También advirtió sobre situaciones en las que los intereses acumulados pueden multiplicar varias veces el monto original de una deuda.

En este contexto, llamó a los consumidores a revisar detenidamente los resúmenes de sus tarjetas, conocer cuánto están pagando realmente y analizar las condiciones de cada financiación.

“Un poquito menos de Instagram y un poquito más de analizar cuánto me está cobrando mi resumen”, planteó, al remarcar la importancia de que cada persona conozca su situación financiera.

 

Reclamo por herramientas para reconfigurar las deudas

 

Iglesias destacó algunas medidas destinadas a facilitar la reestructuración de compromisos financieros.

En ese sentido, señaló que mantuvo conversaciones con representantes del Banco Nación ante la posibilidad de una nueva línea de crédito que permita aliviar la situación de empresas que todavía no ingresaron en una situación crítica.

También valoró que el Banco de Tierra del Fuego haya extendido mecanismos de readecuación de compromisos al sector privado.

Para el dirigente, este tipo de herramientas pueden permitir que empresas y trabajadores que todavía tienen capacidad de recuperación puedan reorganizar sus deudas antes de caer en una situación irreversible.

 

“Cuando se cae uno grande, empieza a aplastar a los más chicos”

 

Iglesias explicó que la morosidad tiene además un efecto cascada dentro de la economía.

Cuando una empresa importante deja de cumplir con sus compromisos, los cheques y obligaciones pendientes terminan afectando a proveedores y pequeñas empresas que dependen de esos pagos.

De esta manera, una dificultad financiera individual puede transformarse rápidamente en un problema que alcanza a una cadena completa de actores económicos.

Por eso, consideró fundamental actuar antes de que las empresas lleguen a una situación de insolvencia.

 

Críticas a la falta de previsión

 

Durante la entrevista, Iglesias también cuestionó la falta de previsión frente a un escenario que, según sostuvo, podía anticiparse.

El dirigente afirmó que el sector privado fue tomando medidas y advirtiendo sobre los problemas que podían producirse, mientras que desde el Estado no siempre se tomaron las decisiones necesarias para anticiparse a las consecuencias.

“No es que no tienen idea”, sostuvo, al referirse a quienes toman decisiones en el ámbito público, y cuestionó que muchas veces el debate termine reducido a responsabilidades individuales o disputas políticas.

Para Iglesias, el problema debe ser analizado de manera integral: “La que es de todos está fundida”, planteó, al advertir que distintos sectores terminan defendiendo únicamente sus propios intereses sin observar el funcionamiento general de la provincia.

 

“Necesitamos una provincia posible”

 

El presidente de la Cámara de Comercio sostuvo que, más allá de las diferencias políticas, debería existir una mirada común sobre el futuro de Tierra del Fuego.

“Me parece que es la obligación nuestra superarnos y hacer una provincia posible”, afirmó.

En esa línea, cuestionó la tendencia a pensar únicamente en soluciones individuales y reclamó una discusión más amplia sobre el modelo económico y productivo de la provincia.

También manifestó su preocupación por las reiteradas promesas vinculadas a grandes obras para Río Grande.

 

“Más hechos y menos palabras”

 

Iglesias se refirió además a la expectativa generada en torno a distintos anuncios de infraestructura y pidió que las autoridades sean concretas respecto de los plazos y las etapas de ejecución.

“Más hechos y menos palabras”, reclamó.

En particular, planteó la necesidad de que las autoridades informen con precisión qué se va a realizar, cuándo comenzarán los trabajos y cuáles serán las primeras etapas, evitando generar expectativas que posteriormente no se cumplen.

Como ejemplo mencionó el puerto de Río Grande y recordó la cantidad de veces que esta obra fue anunciada durante diferentes procesos electorales.

“Cuántas elecciones nos han prometido”, cuestionó.

Para el titular de la Cámara de Comercio, la sociedad necesita recuperar la confianza y dejar atrás los anuncios que solamente aparecen vinculados a los períodos electorales.

Finalmente, Iglesias sostuvo que la defensa de los intereses de Tierra del Fuego debe traducirse en acciones concretas y no solamente en discursos.

“Si lo hacen, bienvenido sea. Tierra del Fuego se lo va a agradecer”, afirmó, antes de cerrar con una definición que resumió buena parte de su planteo: “Uno necesita más hechos y menos palabras”.