por Redacción Del Pueblo
Tierra del Fuego se convirtió en una de las provincias pioneras de la Patagonia en la implementación de la certificación de Prácticas Laborales Sostenibles (PLS) para establecimientos rurales. Actualmente, cuatro establecimientos fueguinos cuentan con esta certificación y otros dos se encuentran iniciando el proceso, sobre un total de apenas 12 establecimientos certificados en todo el país.
Así lo explicó Leonardo Aguilar, delegado provincial del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE) y secretario general de UATRE Seccional Río Grande, en diálogo con FM Del Pueblo.
La iniciativa busca garantizar el cumplimiento de las condiciones laborales establecidas por la legislación argentina y, al mismo tiempo, responde a los nuevos requerimientos vinculados con las exportaciones hacia la Unión Europea, donde se exige una mayor trazabilidad de los productos y el cumplimiento de determinados estándares sociales y laborales.
“Los establecimientos que quieran pueden certificar de forma voluntaria las Prácticas Laborales Sostenibles, siempre y cuando cumplan con toda la normativa legal vigente”, explicó Aguilar.
El dirigente destacó que Tierra del Fuego ocupa un lugar de liderazgo en la implementación del programa. “Somos pioneros. Los dos primeros establecimientos rurales certificados de la Patagonia se certificaron en Tierra del Fuego”, señaló.
Actualmente, los establecimientos que cuentan con la certificación en la provincia son Fudina Rural y Ganadera, Estancia Sara, Estancia Miranda (Los Flamencos) y Sevilla Novares (Estancia Primavera). Además, otros dos establecimientos ya se encuentran avanzando en el proceso de certificación.
Aguilar aclaró que las Prácticas Laborales Sostenibles no constituyen una norma ISO, aunque comparten con ese tipo de certificaciones el criterio de verificación y cumplimiento de determinados estándares.
El objetivo específico es comprobar que los establecimientos rurales garanticen condiciones laborales adecuadas para sus trabajadores.
El procedimiento comienza con una verificación administrativa y continúa con una visita al establecimiento. Durante esa instancia se controla, entre otras cuestiones, que los salarios sean abonados en tiempo y forma, que se otorguen las vacaciones y licencias correspondientes, que los trabajadores cuenten con seguros y que se cumplan las obligaciones establecidas por la legislación laboral.
También se revisan las condiciones de vida en los establecimientos: el estado de las viviendas, el acceso al agua potable, la electricidad, las comunicaciones, la calefacción y las condiciones generales de habitabilidad.
Asimismo, se verifica que los vehículos destinados al traslado de trabajadores se encuentren en condiciones y tengan la documentación correspondiente, que quienes los conduzcan cuenten con licencia habilitante, que se entregue la ropa de trabajo y que se realicen las capacitaciones anuales.
“Básicamente lo que certificamos es que cumplan con la normativa legal vigente en la Argentina”, resumió Aguilar.
El representante del RENATRE reconoció que todavía existen situaciones que deben ser atendidas. “No en todos los casos” se cumplen esas condiciones, señaló, y recordó que también se han recibido denuncias vinculadas con situaciones de explotación laboral en la provincia.
Durante la entrevista también se abordó la particularidad del trabajo de esquila en Tierra del Fuego, una actividad que históricamente se realiza mediante comparsas que llegan desde otras provincias y recorren distintos establecimientos durante la temporada.
Aguilar explicó que se trata de una modalidad de trabajo muy particular, generalmente realizada a destajo, y que por el volumen de actividad existente resulta poco habitual que los establecimientos cuenten con comparsas propias.
Sin embargo, señaló que en algunos casos trabajadores que llegan con las comparsas terminan permaneciendo en los establecimientos para desarrollar otras tareas rurales.
El dirigente también manifestó preocupación por una modificación introducida a partir de la reforma laboral, que permite contratar trabajadores rurales de manera temporaria por períodos de hasta ocho meses.
Para Aguilar, esta modificación puede generar un proceso de precarización. “Un trabajador que antes era permanente ahora se lo contrata para trabajar en el año, en la temporada, y se lo puede despedir sin indemnización y volver a contratarlo en la nueva temporada”, cuestionó.
Otro de los puntos planteados por el secretario general de UATRE Río Grande fue la modificación del esquema de negociación laboral del sector.
Aguilar sostuvo que la reforma laboral eliminó la participación de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA) como ámbito de discusión salarial, dejando a los trabajadores y empleadores frente a frente en las negociaciones.
“Antes éramos tres patas en la mesa de negociación: estaban los empleadores, los trabajadores a través del gremio y el Ministerio de Trabajo desempataba en las discusiones. En este caso nos dejaron sin alguien que desempate”, cuestionó.
En ese marco, consideró que la situación representa una desventaja para los trabajadores rurales a la hora de discutir salarios y condiciones laborales.
A diferencia de lo ocurrido con sectores como la industria electrónica y textil, Aguilar consideró que el ámbito rural no sufrió con la misma intensidad los efectos de la actual situación económica.
Sin embargo, señaló que Tierra del Fuego arrastra desde hace años una fuerte pérdida de trabajadores rurales, relacionada principalmente con los cambios productivos y con la problemática de los perros asilvestrados.
“Desde la salida de la ganadería ovina, que requería muchos trabajadores, y la mutación hacia la ganadería bovina, perdimos muchísimos trabajadores en toda la isla”, explicó.
A esto sumó que mientras no se logre controlar la problemática de los perros asilvestrados será difícil pensar en una recuperación significativa de la cantidad de trabajadores rurales.
De todos modos, remarcó que existen posibilidades laborales en el sector, aunque muchas de ellas requieren capacitación específica.
En este punto, Aguilar destacó una herramienta recientemente puesta en funcionamiento por el RENATRE: el Programa de Empleo Rural (PER), una bolsa de trabajo destinada a vincular a trabajadores rurales con establecimientos que necesitan personal.
Los trabajadores pueden registrarse y cargar sus datos personales, antecedentes y capacidades laborales, mientras que los empleadores pueden informar las necesidades de personal que tengan.
“Lo que va a hacer RENATRE es linkear con las necesidades de los empleadores que requieran trabajadores y se va a vincular de acuerdo a las capacidades de cada uno”, explicó Aguilar.
El programa representa una alternativa para quienes buscan incorporarse al sector rural y, al mismo tiempo, permite a los establecimientos encontrar trabajadores con perfiles adecuados para las distintas tareas.
En un contexto marcado por la pérdida de puestos de trabajo en distintos sectores de la economía fueguina, desde UATRE remarcaron que el sector rural continúa ofreciendo oportunidades, aunque con el desafío de recuperar mano de obra, mejorar la capacitación y garantizar condiciones laborales que permitan sostener el empleo en el campo.
Para Aguilar, la certificación de Prácticas Laborales Sostenibles constituye en ese sentido una herramienta para avanzar hacia establecimientos que no solamente produzcan y exporten, sino que también garanticen condiciones dignas para quienes trabajan en ellos.