por Redacción Del Pueblo
En diálogo con FM Del Pueblo, el cónsul de Chile en Río Grande, Julio Villarroel Alarcón, se refirió a la celebración de las Fiestas Patrias chilenas y destacó el profundo vínculo histórico, familiar y cultural que une a la comunidad chilena con Río Grande y con toda Tierra del Fuego.
El representante diplomático señaló que este año se logró conformar un programa de actividades de cuatro jornadas gracias a la participación de distintas organizaciones y vecinos de la comunidad chilena, quienes se acercaron voluntariamente al Consulado para colaborar con la organización.
“Ha sido muy bonito porque ha permitido que este programa, que era muy ambicioso, se pueda concretar”, sostuvo Villarroel, quien remarcó especialmente el valor del tiempo que los vecinos destinan para colaborar.
Durante la entrevista, el cónsul recordó que el Consulado de Chile funciona en Río Grande desde 1920, una presencia que refleja la importancia histórica que tuvo la comunidad chilena en la ciudad.
Explicó que buena parte de los actuales descendientes de chilenos corresponden a la tercera, cuarta e incluso quinta generación de aquellas primeras oleadas migratorias.
“Cuando uno habla de los chilenos en Tierra del Fuego argentina hay que pensar que esas personas hoy en día son tercera, cuarta o quinta oleada de inmigrantes”, señaló.
En ese sentido, destacó particularmente la influencia de los habitantes provenientes de Chiloé, cuya cultura quedó profundamente arraigada en la identidad fueguina.
El clima, los vientos, la lluvia, el trabajo rural y la condición insular de Tierra del Fuego fueron algunos de los factores que favorecieron la llegada de familias provenientes del archipiélago chilote.
Villarroel explicó que para los habitantes de Chiloé existe una fuerte identificación con la vida insular, teniendo en cuenta que ese archipiélago está compuesto por decenas de islas. Por ese motivo, Tierra del Fuego ofrecía condiciones conocidas y una posibilidad concreta de desarrollar actividades laborales vinculadas principalmente con el campo y la ganadería.
El cónsul también puso en valor la particular relación que existe en la Patagonia entre ambos países.
Recordó que existen establecimientos rurales que históricamente tuvieron tierras a ambos lados de la frontera y que, en algunos sectores, la división entre Argentina y Chile está marcada simplemente por un cerco.
“De un lado es argentino y del otro lado es chileno”, explicó, al describir una realidad fronteriza que durante generaciones fue vivida con una enorme naturalidad por las familias de la región.
Para Villarroel, esa cercanía explica también las similitudes culturales que pueden encontrarse en la gastronomía, las costumbres familiares y las expresiones populares.
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el aumento de consultas de argentinos y descendientes de chilenos que buscan información sobre la posibilidad de obtener la nacionalidad y eventualmente desarrollar actividades laborales en Chile.
El cónsul reconoció que existe un fenómeno vinculado a la situación económica de Tierra del Fuego y a la pérdida de puestos de trabajo.
“Yo llegué hace seis meses y en seis meses, al menos en el entorno del Consulado, hay diez negocios que hoy no existen, cortinas que cerraron”, manifestó.
Sin embargo, aclaró que el interés por trasladarse a Chile no necesariamente significa abandonar Río Grande de manera definitiva.
Según explicó, existe una característica cultural muy fuerte en las familias chilenas: la importancia del hogar y de los vínculos familiares. Por ello, muchas personas pueden buscar una oportunidad laboral en Chile sin romper necesariamente sus lazos con la ciudad.
Villarroel explicó que los hijos y nietos de ciudadanos chilenos pueden iniciar el proceso para obtener la nacionalidad, siempre que puedan acreditar el vínculo familiar correspondiente.
Remarcó que se trata de un procedimiento documental que busca comprobar tanto el vínculo sanguíneo como la identidad de la persona.
Una vez obtenida la nacionalidad, el ciudadano chileno puede ingresar a Chile como cualquier otro nacional y trabajar sin necesidad de tramitar una visa laboral.
El cónsul diferenció esta situación de quienes no poseen nacionalidad chilena. En esos casos existen mecanismos migratorios específicos, entre ellos la Visa Mercosur, que puede permitir estudiar o trabajar en Chile, aunque su otorgamiento está sujeto a los requisitos correspondientes.
Villarroel también realizó una advertencia para aquellas personas que pretenden trasladarse a Chile con el objetivo de trabajar sin contar previamente con la documentación necesaria.
Explicó que quienes intentan ingresar con una finalidad laboral sin la visa correspondiente pueden encontrarse con una prohibición de ingreso.
En estos casos, señaló, existe un plazo de 15 días para acercarse al Consulado y presentar un descargo.
El representante diplomático remarcó la importancia de no dejar pasar ese plazo, ya que una persona que no realiza el trámite correspondiente puede quedar impedida de ingresar a Chile durante varios años.
Por eso recomendó consultar previamente la información oficial disponible en consulado.gob.cl, donde se detallan los distintos servicios y requisitos.
El cónsul aclaró además que el Consulado de Chile no presta servicios exclusivamente a ciudadanos chilenos.
Los argentinos que necesitan atravesar territorio chileno también pueden realizar determinados trámites ante la representación diplomática, especialmente cuando se trata de situaciones particulares vinculadas con documentación, mudanzas o el traslado de pertenencias.
Villarroel destacó además el alto nivel de digitalización de los servicios consulares chilenos y señaló que existen trámites que pueden realizarse desde distintos lugares del mundo.
En cuanto a las celebraciones, el cónsul confirmó un amplio cronograma que comenzará el 17 de septiembre y se extenderá hasta el domingo 20.
La primera actividad será la gala de Fiestas Patrias, prevista para el jueves 17 a las 21 horas. El evento contará con la participación de los grupos Raíces y Hermandad y del Club de Cueca Los Marques, proveniente de Porvenir.
Según explicó, de las 430 entradas disponibles quedaban alrededor de 40 al momento de la entrevista, lo que refleja el fuerte interés que despertó la propuesta.
El viernes 18 se realizará el izamiento de los pabellones nacionales y posteriormente el acto central en el monumento a San Martín, donde se entonarán los himnos de Argentina, Chile y Tierra del Fuego.
También se realizará un esquinazo, una tradicional expresión folclórica chilena en la vía pública, con la participación de los grupos invitados.
El sábado 19, entre las 15 y las 18:30, se desarrollará una jornada de juegos tradicionales chilenos en el gimnasio Juan Manuel de Rosas, en el barrio Perón.
La propuesta busca recuperar juegos que practicaban padres, abuelos y bisabuelos, muchos de ellos elaborados tradicionalmente con elementos disponibles en la naturaleza.
La jornada incluirá actividades para niños y adultos, chocolate caliente y el tradicional “navegado”, una bebida caliente preparada con vino y especias destinada exclusivamente a mayores de edad.
Por la noche llegará uno de los eventos centrales: la gran fonda de Fiestas Patrias, que tendrá lugar desde las 22 horas en el Paseo del Muelle.
La entrada anticipada tendrá un valor de 10.000 pesos, mientras que en puerta será de 15.000 pesos. La celebración contará con bandas musicales y la participación de artistas y grupos folclóricos.
El programa culminará el domingo 20 de septiembre a las 15 horas con una Misa de Oración por Chile en la Parroquia Virgen del Carmen.
Villarroel explicó que esta celebración religiosa tiene una larga tradición en Chile y está vinculada con la devoción a la Virgen del Carmen, considerada patrona de la República de Chile.
De esta manera, las Fiestas Patrias chilenas en Río Grande no se limitarán a una celebración protocolar, sino que buscarán recuperar y poner en valor las distintas expresiones culturales que durante generaciones forman parte de la identidad de la ciudad.
El cónsul destacó que, aunque la comunidad chilena ya no representa la misma proporción de la población que décadas atrás, sus tradiciones continúan presentes y se transmiten entre generaciones.
En ese sentido, reivindicó la necesidad de mantener viva esa identidad desde el respeto y la integración con la sociedad fueguina que recibió a miles de familias chilenas a lo largo de más de un siglo.