La secretaria general de ADUF, Mariel Balderramas, explicó que se trata de una medida inédita para el ámbito universitario fueguino y que fue adoptada luego de una asamblea y una consulta interna entre los docentes.
El conflicto se origina en la aplicación del reglamento relacionado con las jubilaciones. Desde el sector gremial cuestionan que, si bien la normativa contempla la situación de los trabajadores que alcanzan los 70 años, se establezca un cese automático de funciones sin contemplar aquellos casos en los que la persona todavía no cuenta con el beneficio jubilatorio.
“Ya hay un grupo de docentes que fueron notificados por la Administración de su cese para el primero de octubre”, señaló Balderramas.
Desde ADUF señalaron que antes de llegar a la medida de fuerza se realizaron distintas presentaciones administrativas. El gremio presentó impugnaciones y un pedido de pronto despacho ante la falta de respuestas, mientras que AFUDI impulsó una modificación del reglamento para establecer un período que permitiera regularizar la situación de los docentes afectados.
Según manifestó Balderramas, esa propuesta no llegó a ser incorporada al tratamiento del Consejo Superior. La dirigente cuestionó el procedimiento y sostuvo que desde el sector gremial interpretaron que existió una maniobra para impedir que el planteo pudiera ser debatido.
El conflicto también estuvo marcado por fuertes cruces durante una de las últimas sesiones del Consejo Superior. La titular de ADUF denunció que representantes gremiales fueron cuestionados durante el tratamiento de sus planteos y que un director de instituto los calificó de “antidemocráticos” por sus reclamos.
Ante esta situación, ADUF presentó una nota de repudio dirigida a la comunidad universitaria. Balderramas remarcó que los gremios no buscan formar parte del gobierno de la Universidad, pero sí reclaman que las relaciones laborales sean discutidas mediante los mecanismos establecidos en el convenio colectivo y las paritarias.
“Pretendemos que se respete el convenio colectivo de trabajo, que se abran las paritarias locales y que los temas que tienen que ver con las relaciones laborales tengan que ser tratados en una paritaria”, sostuvo.
La medida de fuerza fue planteada por el gremio como una acción directa y urgente ante la proximidad de los ceses previstos para el 1 de octubre. Balderramas aclaró que se trata de un paro de carácter estrictamente local y no de una medida vinculada a un conflicto nacional.
Desde ADUF señalaron además que se agotaron distintas instancias administrativas antes de avanzar con la huelga y cuestionaron la falta de respuestas a los planteos realizados.
La dirigente también se refirió al impacto de la medida sobre los estudiantes y aseguró que el objetivo no es perjudicar a la comunidad estudiantil. Sin embargo, consideró necesario visibilizar el conflicto y las condiciones laborales dentro de la Universidad.
“Es importante que toda la comunidad sepa estas cosas que están pasando”, expresó Balderramas, quien sostuvo que las decisiones adoptadas por las autoridades deben preservar el diálogo institucional y el bienestar de todos los integrantes de la comunidad universitaria.
El reclamo continuará ahora con la medida de fuerza y con el pedido de revisión de los ceses previstos para docentes que alcanzarán los 70 años, mientras desde los gremios insisten en la necesidad de abrir una instancia paritaria para discutir la situación laboral.