16/09/2026 - Edición Nº580

Nacionales

ARA SAN JUAN

La tripulación del ARA San Juan falleció en 30 milisegundos por una explosión de hidrógeno

09:19 | Un análisis técnico difundido por Infodefensa reconstruyó la secuencia del hundimiento del submarino ARA San Juan y sostiene que los 44 tripulantes habrían fallecido prácticamente de manera instantánea como consecuencia de una explosión de hidrógeno ocurrida dentro de la nave.



De acuerdo con el trabajo citado por la publicación, el episodio habría comenzado con una serie de inconvenientes vinculados al ingreso de agua de mar a través del sistema de ventilación del submarino. Ese ingreso de agua habría alcanzado el sector de baterías y provocado condiciones que derivaron en un cortocircuito y en la posterior generación de hidrógeno.

La acumulación de este gas dentro del submarino habría generado las condiciones para una explosión. Según la reconstrucción, el fenómeno se habría producido mientras el ARA San Juan se encontraba navegando en inmersión y aproximadamente una hora y 40 minutos después de haber iniciado esa etapa de navegación.

Uno de los aspectos centrales del análisis está relacionado con la velocidad con la que se habría propagado la explosión dentro del submarino. El estudio plantea que el fenómeno se habría desarrollado en aproximadamente 30 milisegundos, es decir, tres centésimas de segundo.

Ese dato es utilizado por el informe para sostener que la tripulación no habría tenido tiempo material para comprender lo que estaba ocurriendo y reaccionar ante la emergencia. El análisis compara esos 30 milisegundos con el tiempo que requiere una persona para registrar conscientemente un estímulo y elaborar una respuesta, estimado en el trabajo en un período considerablemente mayor.

De esta manera, la hipótesis planteada es que la muerte de los 44 tripulantes se habría producido de manera inmediata a raíz de la explosión, antes de que pudieran ejecutar procedimientos de emergencia o adoptar medidas para intentar abandonar el submarino.

La hipótesis sobre las baterías

La reconstrucción pone especial atención en el sistema de baterías del ARA San Juan. El submarino contaba con un importante conjunto de baterías necesario para su funcionamiento durante la navegación en inmersión.

Según el análisis citado, el ingreso de agua de mar por el sistema de ventilación habría generado un cortocircuito en el compartimiento de baterías. Ese proceso habría favorecido la generación de hidrógeno, un gas altamente inflamable que, en determinadas concentraciones y ante la presencia de una fuente de ignición, puede provocar una explosión.

La hipótesis plantea que la explosión inicial habría afectado gravemente al submarino y a la tripulación, desencadenando posteriormente una pérdida de control de la nave.

El análisis también sostiene que la secuencia habría ocurrido con una velocidad tal que los tripulantes no habrían tenido posibilidad de poner en marcha los mecanismos destinados a comunicar una emergencia o facilitar una eventual localización del submarino.

La ausencia de señales de emergencia

Otro de los elementos mencionados en la reconstrucción es la falta de activación de determinados sistemas de emergencia.

Para el análisis, este aspecto sería compatible con la hipótesis de una muerte prácticamente instantánea de los tripulantes. Si la explosión se produjo en cuestión de milisegundos, la tripulación no habría contado con tiempo suficiente para reaccionar, comunicarse con el exterior o accionar los dispositivos previstos para una situación de emergencia.

El planteo cobra relevancia porque uno de los interrogantes que atravesó la investigación sobre el hundimiento fue precisamente qué ocurrió durante los últimos momentos de navegación del submarino y si sus tripulantes tuvieron alguna posibilidad de advertir la gravedad de la situación.

La hipótesis de Rule sostiene que la respuesta estaría relacionada con la rapidez de la explosión y sus consecuencias inmediatas.

El descenso hacia las profundidades

Después del episodio inicial, el ARA San Juan habría perdido su capacidad de mantener una navegación controlada. La reconstrucción sostiene que el submarino comenzó entonces un descenso hacia aguas cada vez más profundas.

El proceso terminó con la implosión del casco a una profundidad estimada de aproximadamente 468 metros.

A esa profundidad, la presión ejercida por el agua sobre la estructura del submarino habría superado la capacidad de resistencia del casco, provocando su colapso. El ARA San Juan quedó destruido y sus restos permanecieron en el fondo del Atlántico Sur hasta ser localizados posteriormente.

El hallazgo del submarino permitió establecer finalmente dónde había terminado la nave y posibilitó obtener imágenes y registros de los restos, elementos que fueron incorporados a las investigaciones destinadas a reconstruir lo ocurrido.

Una tragedia que continúa bajo investigación

El ARA San Juan desapareció el 15 de noviembre de 2017 durante una navegación entre Ushuaia y Mar del Plata. La última comunicación con la Armada se produjo ese día y, a partir de entonces, comenzó un amplio operativo de búsqueda que involucró a fuerzas argentinas y organismos de distintos países.

La desaparición del submarino generó una enorme conmoción en todo el país, particularmente entre los familiares de los 44 tripulantes. Durante los meses posteriores se desarrollaron distintas hipótesis acerca de las causas del siniestro y de las circunstancias que atravesó la nave antes de desaparecer.

La localización de los restos permitió avanzar en la reconstrucción de los últimos momentos del submarino, aunque distintos aspectos de la tragedia continuaron siendo materia de análisis técnico y judicial.

El informe difundido por Infodefensa constituye una de esas reconstrucciones. Su hipótesis central sostiene que la explosión se produjo de manera extremadamente rápida y que la tripulación no habría tenido tiempo de reaccionar antes de que el submarino iniciara su descenso definitivo.

Es importante señalar que se trata de un análisis técnico difundido por el medio especializado y que sus conclusiones no deben confundirse con una determinación judicial definitiva sobre las causas y responsabilidades relacionadas con el hundimiento.

A casi nueve años de la tragedia, el destino de los 44 tripulantes del ARA San Juan continúa siendo uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente de la Armada Argentina. La reconstrucción de sus últimos momentos busca aportar elementos para comprender qué ocurrió durante aquella navegación y responder los interrogantes que quedaron abiertos desde el 15 de noviembre de 2017.