La resolución judicial generó una inmediata reacción del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), que convocó a una concentración en los accesos de la fábrica para rechazar la medida. El gremio anunció un abrazo simbólico a la planta y una conferencia de prensa para expresar su posición frente a la decisión judicial.
Desde el sindicato calificaron la resolución como “aberrante” y sostuvieron que el conflicto debe ser abordado desde el ámbito laboral. El secretario general del SUTNA, Alejandro Crespo, cuestionó la intervención de la Justicia y confirmó que la organización apelará la medida para intentar evitar que quede firme.
“Hay una contradicción. No puede haber una intervención que sirva para algo desde el área penal, en un conflicto que es claramente laboral”, sostuvo Crespo en declaraciones a LN+.
El dirigente gremial también afirmó que los trabajadores permanecen en el establecimiento desde hace siete meses con el objetivo de preservar sus puestos de trabajo y custodiar las instalaciones de la empresa.
“Hace siete meses que los trabajadores estamos dentro de la planta, cuidando nuestros puestos de trabajo y cuidando también a la única productora de cubiertas para camiones y colectivos del país”, señaló.
El conflicto se inició cuando Fate, propiedad del empresario Javier Madanes Quintanilla, anunció el cierre de la planta de San Fernando y el despido de más de 900 trabajadores.
En ese momento, la compañía explicó que la decisión respondía a “los cambios en las condiciones de mercado” y a la necesidad de afrontar los nuevos desafíos de la actividad bajo un enfoque diferente.
Desde entonces, los trabajadores mantienen la ocupación del establecimiento y reclaman la continuidad de sus puestos laborales.
Para el SUTNA, el cierre de la fábrica debe analizarse dentro de un escenario económico más amplio. Crespo vinculó la situación con una disputa relacionada con las políticas económicas del Gobierno nacional y los intereses empresariales vinculados al grupo que administra Fate y Aluar.
“Somos rehenes de una pelea entre los que defienden el aperturismo y los que defienden el proteccionismo. Pero acá hay un montón de familias que no tienen nada que ver y están sufriendo las consecuencias”, manifestó.
Ante la posibilidad de que la orden de desalojo sea ejecutada con intervención de las fuerzas de seguridad, el SUTNA pidió el acompañamiento de la Confederación General del Trabajo (CGT).
La convocatoria también recibió respaldo de la CTA Autónoma, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y dirigentes de organizaciones políticas de izquierda, que expresaron su apoyo a los trabajadores de Fate.
Mientras el sindicato prepara la apelación de la resolución, la concentración frente a la planta busca visibilizar nuevamente el conflicto y reclamar una salida que contemple la continuidad laboral de los trabajadores afectados por el cierre.
La situación permanece abierta y tendrá ahora un nuevo capítulo en el ámbito judicial, mientras los empleados continúan sosteniendo la ocupación de la planta iniciada hace siete meses.