por Redacción Del Pueblo
Fernando Marino, integrante del Centro de Excombatientes Islas Malvinas (CECIM) La Plata, regresó recientemente a las islas junto a otros ocho compañeros. Para algunos de ellos se trató del primer regreso después de la guerra, mientras que Marino realizó su séptimo viaje desde 2002.
En diálogo con FM Del Pueblo, explicó que quienes ya habían regresado anteriormente asumieron también la tarea de acompañar y contener a los compañeros que visitaban Malvinas por primera vez.
“Es importante la contención y el acompañamiento”
Marino explicó que el regreso tiene una fuerte carga emocional y que, por ese motivo, quienes ya atravesaron la experiencia procuran acompañar a los demás.
“Siempre nos gusta acompañarlos con algunos que ya hemos tenido la oportunidad de estar, porque es importante la contención, el acompañamiento por aquellos que ya han vivido las primeras experiencias”, señaló.
En ese sentido, sostuvo que su participación en el viaje tuvo una dimensión personal, pero también vinculada con el acompañamiento a sus compañeros.
“Es importante para un compañero que vuelve por primera vez tener el apoyo, el sostén y la guía de un compañero que ya ha estado”, afirmó.
Volver a los lugares donde combatieron
El excombatiente explicó que, con el paso de las décadas, el paisaje de las islas también sufrió transformaciones. Recordó que regresó por primera vez en 2002, cuando se cumplían 20 años de la guerra, y que desde entonces pudo observar modificaciones importantes.
“Uno cuando vuelve ahora en este tiempo no va a encontrar lo mismo que dejó en 1982 desde todo punto de vista”, sostuvo.
Sin embargo, remarcó que las emociones permanecen intactas, especialmente al recorrer nuevamente las posiciones donde se desarrollaron los combates.
Los integrantes del grupo pudieron visitar distintos lugares de combate y reconocer posiciones en las que estuvieron durante la guerra. Para algunos de los compañeros que regresaron por primera vez, encontrarse nuevamente con esos sitios significó una experiencia particularmente movilizadora.
Marino destacó además que pudieron observar las huellas de los bombardeos británicos sobre las posiciones argentinas.
“Ahora mis compañeros, por ejemplo, que volvieron por primera vez se sorprendían mucho de encontrar los impactos de las bombas rodeando sus posiciones”, relató.
Según explicó, el paso del tiempo también permitió dimensionar aspectos de la guerra que durante aquellos días no podían ser comprendidos plenamente.
“En 1982 nosotros no tomamos real conciencia ni dimensión de la intensidad del ataque al que fuimos sometidos”, sostuvo.
Críticas al escenario actual en Malvinas
Durante la entrevista, Marino también se refirió al contexto político actual y a las declaraciones del presidente Javier Milei respecto de Malvinas.
El integrante del CECIM planteó una diferencia entre los discursos políticos y las acciones concretas que se desarrollan en el escenario internacional.
“Una cosa es lo que dicen los políticos, otra cosa es lo que el contexto internacional y los países a nivel internacional perciben”, manifestó.
Marino expresó cuestionamientos respecto de la política exterior del Gobierno nacional y sostuvo que desde el CECIM observan con preocupación determinadas posiciones vinculadas con los intereses británicos en el Atlántico Sur.
“Notamos un clima de hostilidad muy marcado”
Uno de los aspectos que más llamó la atención del grupo durante esta visita fue, según relató Marino, el clima que encontraron en las islas.
“Yo había vuelto muchas veces: nunca, nunca en todos mis regresos encontré una hostilidad semejante”, afirmó.
Vinculó esa situación con la actividad que desarrolla el CECIM La Plata en materia judicial, particularmente con las presentaciones realizadas contra empresas vinculadas con la explotación de recursos hidrocarburíferos en el área de Malvinas.
Marino sostuvo que en las islas observaron grandes expectativas alrededor de la posibilidad de explotación petrolera.
“La pesca no les ha dado en los últimos dos años el rendimiento que ellos pretendían y ahora todo está en función de las expectativas de la explotación del petróleo”, señaló.
En ese marco, consideró que las acciones judiciales impulsadas por el CECIM afectan intereses vinculados con esos proyectos.
“Eso hace que estemos tocando intereses muy puntuales, muy importantes, muy marcados”, manifestó.
“Nuestro combate pasa por lo legal”
Frente a las interpretaciones que pueden surgir alrededor de un viaje de excombatientes a las islas, Marino fue enfático en diferenciar la reivindicación de soberanía de cualquier planteo de carácter bélico.
“Nuestro combate pasa por lo legal, por las cuestiones que de verdad son las que valen”, afirmó.
El integrante del CECIM remarcó que quienes participaron de la guerra conocen de primera mano las consecuencias de un conflicto armado y rechazó cualquier posibilidad de repetir una situación de esas características.
“Han pasado 44 años de la guerra y nosotros todavía nos sorprendemos de los efectos que ha producido la guerra, no solo sobre nosotros, por supuesto, sobre las familias, sobre la población en general”, expresó.
En ese sentido, defendió la utilización de herramientas jurídicas y diplomáticas y mencionó las resoluciones de las Naciones Unidas relacionadas con la cuestión Malvinas.
También cuestionó el avance británico sobre recursos pesqueros, hidrocarburíferos y territoriales del Atlántico Sur.
La visita al Cementerio de Darwin
La agenda del grupo tuvo como primer destino el Cementerio de Darwin. Marino explicó que se trata de una tradición que los excombatientes mantienen en cada regreso a las islas.
“Siempre el primer día después de nuestra llegada es nuestra visita a nuestros compañeros, los soldados caídos que están en el Cementerio de Darwin”, relató.
Para el integrante del CECIM, visitar a los caídos constituye uno de los principales motivos de cada viaje.
“Es una obligación que nosotros concebimos que es el principal motivo por el cual también nosotros vamos: rendirles un verdadero homenaje a nuestros compañeros que no tuvieron la suerte de volver”, expresó.
Luego comenzaron los recorridos por los distintos escenarios de la guerra.
La mayoría de los integrantes del grupo pertenecieron al Regimiento de Infantería 7 de La Plata y combatieron en el área del monte Longdon y sus alrededores.
Marino explicó que visitaron posiciones correspondientes a distintas compañías y destacamentos, incluyendo la zona donde combatió la Compañía B del Regimiento 7, que sufrió un elevado número de bajas.
El recuerdo de los soldados y de las enfermeras
El recorrido también incluyó otros escenarios de la guerra, entre ellos Darwin, Goose Green y Bahía San Carlos.
Marino destacó especialmente la presencia de uno de los compañeros que viajó en esta oportunidad y que había formado parte de la dotación del rompehielos ARA Almirante Irízar, utilizado como buque hospital durante el conflicto.
En ese marco, reivindicó el papel de quienes asistieron a los soldados heridos durante la guerra, particularmente las enfermeras.
“Las enfermeras que nos atendieron y que atendieron a nuestros soldados heridos para nosotros han sido extremadamente importantes”, afirmó.
Para Marino, esos vínculos forman parte de una memoria colectiva que continúa vigente más de cuatro décadas después del conflicto.
El regreso a Malvinas, sostuvo, no representa solamente una visita a un territorio donde combatieron, sino también una oportunidad para reencontrarse con la historia, homenajear a quienes murieron y transmitir a las nuevas generaciones las experiencias de quienes atravesaron la guerra.
“Para nosotros es un placer estar en contacto con ustedes”, expresó finalmente Marino, al cerrar la entrevista, enviando un abrazo desde La Plata a los oyentes de FM Del Pueblo.