La referencia a las Islas Malvinas
Durante su discurso, el primer ministro británico sostuvo: “Nos mantendremos firmes frente a cualquier amenaza y desafío al Estado de derecho, no solo de Rusia, sino también de otros, incluso cuando amenacen el derecho de los territorios británicos a seguir siendo británicos, como las islas Malvinas”.
La declaración se produjo pocas horas después de una reunión que Burnham mantuvo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Nueva York. El encuentro se extendió más de los 30 minutos previstos y abordó distintos asuntos, entre ellos la disputa por las Islas Malvinas.
El encuentro con Donald Trump
Tras la reunión, Burnham reconoció que existen diferencias con Washington, aunque destacó que Trump había escuchado los planteos británicos vinculados con el comercio y las Malvinas. El mandatario británico calificó el vínculo como una “buena conexión”.
Trump, por su parte, describió a Burnham como “un hombre de negocios nato” y afirmó que la relación entre ambos gobiernos avanzaba favorablemente.
El encuentro adquiere relevancia luego de que Trump planteara en agosto la posibilidad de revisar la posición de Estados Unidos respecto del archipiélago del Atlántico Sur.
La cuestión del petróleo y el proyecto Sea Lion
La disputa también está atravesada por los intereses hidrocarburíferos en el Atlántico Sur. En particular, el proyecto Sea Lion contempla la explotación de un yacimiento ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas.
El proyecto es impulsado por Rockhopper Exploration, de capital británico, y Navitas Petroleum, con sede en Israel. Según las previsiones difundidas, la extracción de petróleo podría comenzar en 2028.
Las autoridades británicas estiman que el desarrollo del proyecto podría generar alrededor de 2.000 millones de dólares en regalías durante un período de 30 años.
Una disputa que vuelve a ocupar la agenda internacional
La declaración de Burnham ante la ONU se produce en un contexto de renovada atención internacional sobre la cuestión Malvinas, luego de las declaraciones de Trump y de las discusiones sobre el respaldo diplomático estadounidense a los reclamos vinculados con territorios en disputa.
Para la Argentina, la cuestión de las Islas Malvinas continúa constituyendo una disputa de soberanía reconocida por las Naciones Unidas, mientras que el Reino Unido sostiene su posición sobre el control del archipiélago.