por REDACCIÓN DEL PUEBLO
Roma explicó que el encuentro nacional reunió a los presidentes de distrito y a dirigentes destacados del PRO, entre ellos María Eugenia Vidal y Federico Triaca. Allí se presentó internamente la candidatura de Hernán Lacunza, exministro de Economía durante la gestión de Mauricio Macri, y se comenzó a trabajar sobre una estrategia política diferenciada para cada provincia.
“Nosotros no somos lo mismo que La Libertad Avanza, nosotros no tenemos las mismas miradas sobre algunos temas. Acompañamos todos aquellos temas que consideramos que le hacen bien al país y en el resto de los temas tenemos diferencias”, sostuvo.
En ese sentido, Roma señaló que Mauricio Macri manifestó que no tiene interés en competir por la Presidencia y que su intención estaría orientada a contribuir en la construcción de un espacio nacional. Según explicó, desde el PRO se analiza la posibilidad de conformar un frente de centroderecha que pueda incluir sectores del radicalismo, del peronismo y de partidos provinciales.
El dirigente sostuvo que la propuesta de Lacunza busca diferenciarse tanto del oficialismo nacional como de otros sectores políticos y planteó la necesidad de construir una alternativa que, según sus palabras, no quede limitada a las opciones que actualmente predominan en la discusión política.
Roma también afirmó que el PRO continúa trabajando en la formación de dirigentes y en la elaboración de políticas públicas a través de la Fundación Pensar y de programas de formación de nuevos cuadros políticos.
En relación con Tierra del Fuego, explicó que el partido comenzó a organizar la estrategia para trasladar ese trabajo nacional a la provincia. Señaló que existen equipos profesionales en distintas áreas y que uno de los objetivos será presentar propuestas concretas vinculadas principalmente con la generación de empleo y el desarrollo económico.
“Nosotros tenemos una gran propuesta para el empleo, que tiene que ver con tomar el toro por las astas y empezar a generar empleo. No todo discurso, no son cursitos la forma que se resuelve los problemas de empleo”, afirmó.
Roma sostuvo que la provincia atraviesa realidades diferentes según cada ciudad y consideró necesario diseñar políticas específicas para Río Grande, Ushuaia y Tolhuin. En ese sentido, adelantó que Hernán Lacunza podría visitar Tierra del Fuego para mantener reuniones con profesionales, comerciantes y empresarios y analizar propuestas específicas para cada localidad.
Uno de los principales ejes de su diagnóstico estuvo puesto en Río Grande. Roma consideró que la ciudad necesita discutir un plan de desarrollo económico propio y planteó incluso la posibilidad de trasladar la capital provincial desde Ushuaia hacia Río Grande, como una forma de descentralizar la administración y acercar parte de la estructura estatal a la zona norte de la provincia.
“Para mí una de las soluciones a largo plazo es trasladar la capital porque trasladamos la burocracia hacia Río Grande”, sostuvo.
El dirigente también cuestionó lo que considera una distribución desigual de los recursos y señaló que Tierra del Fuego necesita discutir qué modelo productivo debe desarrollar cada ciudad.
En ese marco, puso el foco especialmente en la situación de la industria electrónica y sostuvo que el esquema productivo que durante décadas tuvo un papel central en Río Grande atraviesa una etapa de transformación.
“El modelo de la industria electrónica está agotado”, afirmó Roma, quien recordó que ya en 2014 había advertido sobre la necesidad de no depender exclusivamente de una actividad económica.
Para el dirigente, la provincia debe comenzar a desarrollar nuevas actividades productivas capaces de generar empleo y atraer inversiones. Sin embargo, remarcó que para conseguir inversiones no alcanza con contar con una legislación de promoción industrial, sino que es necesario presentar proyectos concretos, con estudios de factibilidad, inversiones requeridas, plazos y condiciones de recuperación.
“Un inversor quiere saber cuánta plata tiene que poner, para qué proyecto, cuál es el proyecto ejecutivo, cuándo la va a recuperar y de qué forma se va a llevar los dólares”, explicó.
Roma también hizo referencia a la necesidad de generar condiciones de seguridad jurídica y previsibilidad para atraer capitales, al tiempo que sostuvo que la provincia y los municipios deben contar con proyectos ejecutivos antes de salir a buscar inversiones en el exterior.
Otro de los puntos planteados durante la entrevista fue la necesidad de vincular la educación con las nuevas demandas laborales. Roma sostuvo que Tierra del Fuego debe adaptar sus carreras de nivel secundario, terciario y universitario a las actividades productivas que pretende desarrollar.
Como ejemplo, mencionó un proyecto relacionado con la producción de salmones y señaló que actualmente la provincia no cuenta con la suficiente formación profesional vinculada a la acuicultura y otras especialidades necesarias para ese tipo de actividad.
“Nosotros siempre le dimos la espalda al mar”, sostuvo, y comparó la situación con Chile, donde —según explicó— existe una mayor articulación entre las carreras educativas y las necesidades de la industria salmonera.
Para Roma, uno de los desafíos centrales de Tierra del Fuego será anticiparse a los cambios del mercado laboral y formar trabajadores para las nuevas actividades que puedan desarrollarse en la provincia.
En esa línea, sostuvo que la discusión sobre el futuro productivo de Tierra del Fuego no puede limitarse a la situación actual de la industria electrónica, sino que debe incluir una planificación de largo plazo que contemple nuevas inversiones, capacitación, infraestructura y generación de empleo.
“Tenemos que pensar de qué manera y en cuánto tiempo desarrollamos empleo para aquellos que se van a quedar sin empleo o los que ya se quedaron”, concluyó.