29/09/2026 - Edición Nº593

Municipios

RÍO GRANDE

Perros asilvestrados: Municipio y Provincia buscan una estrategia conjunta para frenar el crecimiento de las jaurías

10:36 | En diálogo con FM del Pueblo, el subsecretario de Servicios y Seguridad Ciudadana de Río Grande, Javier Calisaya, confirmó que se conformó una mesa de trabajo junto al Gobierno provincial, la Sociedad Rural, CONICET y CADIC. Se pondrán a disposición recursos humanos y profesionales veterinarios para definir acciones sobre la población de perros asilvestrados y fortalecer las políticas de castración y tenencia responsable.


por Redacción Del Pueblo


La problemática de los perros asilvestrados volvió a generar preocupación en Tierra del Fuego y motivó una nueva instancia de trabajo conjunto entre distintos organismos y sectores vinculados a la actividad rural, la producción y el cuidado animal.

En diálogo con FM del Pueblo, el subsecretario de Servicios y Seguridad Ciudadana del Municipio de Río Grande, Javier Calisaya, explicó que se mantuvo una reunión con el ministro de Producción de la provincia, representantes de la Sociedad Rural, CONICET y CADIC, con el objetivo de avanzar en una estrategia común frente al crecimiento de las jaurías en la zona rural.

Calisaya señaló que el encuentro permitió comenzar a intercambiar información e indicadores para determinar con mayor precisión la dimensión del problema. Entre los datos que se buscará relevar aparecen la cantidad de perros sueltos, las denuncias por mordeduras y la presencia de animales asilvestrados en diferentes sectores.

El funcionario explicó que el Municipio tiene competencia principalmente sobre la problemática de los animales en el ámbito urbano, mientras que la intervención sobre la zona rural corresponde fundamentalmente a la Provincia. Sin embargo, remarcó que el Municipio pondrá sus recursos a disposición para colaborar en una estrategia integral.

En ese marco, destacó que Río Grande cuenta con un plantel de diez profesionales veterinarios y que parte de esos recursos humanos podrán incorporarse al trabajo de la mesa para analizar las alternativas de intervención.

Uno de los puntos centrales planteados durante la reunión fue diferenciar al perro doméstico del perro que se encuentra asilvestrado. Calisaya sostuvo que estos animales modifican sus hábitos y comportamiento al desarrollarse en la zona rural y pueden generar un fuerte impacto sobre la fauna nativa y la producción ganadera.

Según explicó, el problema no se resuelve únicamente evitando que los animales sean trasladados desde las ciudades hacia el campo, debido a que las propias jaurías instaladas en la zona rural continúan reproduciéndose.

En ese sentido, representantes del sector rural señalaron durante el encuentro que se observa un importante crecimiento de estas poblaciones. Calisaya mencionó una estimación de entre un 45% y un 50% de crecimiento anual, aunque remarcó la necesidad de contar con información y herramientas de relevamiento que permitan obtener números más precisos.

El impacto sobre la producción ovina es uno de los principales puntos de preocupación. Las jaurías pueden atacar animales de producción y fauna nativa, generando pérdidas para los establecimientos rurales y alterando el equilibrio de los ecosistemas.

El funcionario también señaló que la problemática trasciende las fronteras provinciales y nacionales, ya que situaciones similares se registran en otras zonas de la Patagonia y en Chile. Por ese motivo, se analiza la posibilidad de contar con asesoramiento externo y experiencias de otros lugares para evaluar qué alternativas pueden aplicarse específicamente en Tierra del Fuego.

Calisaya remarcó que cualquier intervención sobre los animales deberá contar con participación profesional veterinaria y que todavía se deberán evaluar las distintas alternativas posibles.

En paralelo, el Municipio continuará fortaleciendo las políticas de control poblacional en Río Grande. El subsecretario destacó las jornadas gratuitas de castración, chipeo y vacunación que se desarrollan durante todo el año y señaló que el Municipio destina una inversión superior a los 10 mil millones de pesos anuales a estas políticas.

Además, adelantó que próximamente se desarrollará una jornada masiva de castración en la que participarán municipios de distintos puntos del país, en el marco de una iniciativa vinculada a la tenencia responsable de mascotas.

Calisaya también puso el foco en la responsabilidad de los propietarios y pidió evitar el abandono o traslado de animales hacia sectores rurales. En ese sentido, consideró necesario trabajar también con propietarios de viviendas y terrenos ubicados en barrios privados, desde donde eventualmente podrían producirse traslados de animales hacia zonas rurales.

Respecto de los lugares donde existe mayor presencia de perros asilvestrados, explicó que se buscará elaborar un mapa con información precisa, utilizando distintas herramientas de relevamiento y el aporte de organismos científicos.

Durante la entrevista también se mencionaron episodios registrados en sectores cercanos a Tolhuin, entre ellos la presencia de jaurías en la zona del Paso de los Brujos, donde se habría producido un encuentro entre perros y personas que se encontraban pescando.

Calisaya sostuvo que, aunque actualmente la principal preocupación está vinculada con los ataques a animales y el impacto sobre la producción, el crecimiento de las jaurías requiere una intervención preventiva. Explicó que los perros asilvestrados pueden perder progresivamente el temor hacia las personas y modificar su comportamiento al vivir en grupo y alejados del contacto con seres humanos.

La articulación entre Provincia y Municipio ya comenzó y se prevé avanzar en un convenio formal. Mientras tanto, continuarán los relevamientos sobre perros sueltos y mordedores y se definirán nuevas acciones de castración.

Para Calisaya, la solución requiere una responsabilidad compartida entre el Estado, los productores rurales y los propietarios de mascotas. En ese sentido, insistió en que la castración, la tenencia responsable y la prevención del abandono son herramientas fundamentales para evitar que el problema continúe creciendo y termine trasladándose desde el ámbito urbano hacia la zona rural.