En diálogo con Radio Provincia, Margalot confirmó que ATE Río Grande no formó parte de la reunión y aseguró que tampoco había sido informada previamente sobre el encuentro. En ese sentido, marcó una clara diferencia con la conducción provincial del sindicato y sostuvo que la seccional mantendrá una postura firme frente a cualquier acercamiento con funcionarios del Gobierno nacional.
“Obviamente ATE Río Grande no participó y nunca va a participar de una reunión con gente de La Libertad Avanza”, afirmó.
El dirigente sindical sostuvo que el eje de la discusión debe estar puesto en la situación del puerto y en la necesidad de que vuelva a estar bajo la órbita de la Provincia. Por ese motivo, cuestionó que se planteen negociaciones vinculadas exclusivamente con el regreso de los trabajadores a sus puestos sin discutir las condiciones de funcionamiento y conducción de la terminal.
“¿Cómo vamos a negociar lo que es la parte del puerto cuando lo único que queremos es que el puerto vuelva a las arcas provinciales?”, planteó Margalot.
Según explicó, las diferencias respecto del futuro del puerto continúan siendo abordadas también por la vía judicial. Para el secretario de Finanzas de ATE Río Grande, el objetivo debe ser recuperar para la Provincia la participación y la operatividad que, a su criterio, corresponden a la administración provincial.
“Lo que tiene que pelear ATE a nivel provincial es que el puerto vuelva a la Provincia, vuelva a la operatividad que tiene que tener”, sostuvo.
Margalot también cuestionó las condiciones actuales de los trabajadores y rechazó que el debate pueda reducirse simplemente a garantizar el regreso a sus puestos. En ese sentido, consideró que cualquier solución debe contemplar modificaciones en el esquema de conducción y funcionamiento del puerto.
El dirigente reconoció además que existen diferencias internas dentro de ATE y señaló que la seccional de Río Grande mantiene una dinámica propia respecto de la conducción provincial. Incluso afirmó que, si la reunión de Córdoba hubiera sido planteada previamente ante la Comisión Provincial, la postura de los representantes riograndenses habría sido de rechazo.
“Si se hubiera hablado en una reunión de Comisión Provincial, obviamente nosotros lo hubiéramos rechazado de manera rotunda”, aseguró.
La crítica de Margalot también alcanzó a las políticas impulsadas por el Gobierno nacional. El dirigente sindical vinculó la situación del puerto con un escenario más amplio de conflictividad económica y laboral en Tierra del Fuego, donde mencionó despidos en el sector industrial, cierre de comercios y el impacto de los aumentos en las tarifas de gas.
En ese contexto, cuestionó cualquier posibilidad de que representantes de La Libertad Avanza puedan avanzar políticamente en la provincia o en los municipios fueguinos.
“¿Cómo vamos a querer que estos tipos estén el día de mañana, o ahora, o más tarde en el año que viene, gobernando un municipio, o en el gobierno de la provincia?”, expresó.
Respecto de la relación con Carlos Córdoba, Margalot dejó en claro que las diferencias existen y que la participación de la seccional Río Grande en determinadas discusiones no implica acompañar todas las decisiones de la conducción provincial. Señaló que el vínculo se mantiene principalmente en cuestiones vinculadas con las discusiones salariales y otros temas gremiales.
Finalmente, fue categórico al referirse a futuras reuniones que pueda mantener Córdoba con funcionarios nacionales vinculados al puerto y aseguró que ATE Río Grande no formará parte de esos encuentros.
“Nosotros no nos vamos a sentar con La Libertad Avanza”, reiteró.
Y cerró con una definición que expone la profundidad de la diferencia interna dentro del gremio: “Cada reunión que tenga de acá en adelante Carlos Córdoba con funcionarios nacionales del puerto está solo. Nosotros acá no participamos”.