por Redacción Del Pueblo
El secretario general de ATE Provincial, Carlos Córdoba, explicó los motivos que llevaron al sindicato a mantener una reunión con representantes vinculados a la intervención del puerto de Ushuaia y defendió la decisión de abrir canales de diálogo con todos los sectores que puedan aportar a una solución para los trabajadores. “Como conductor, si se tiene que juntar con el diablo para darle solución a la gente, se va a juntar”, afirmó.
En diálogo con Rulo Quiroga, Córdoba salió al cruce de las críticas surgidas luego del encuentro mantenido durante el fin de semana con representantes relacionados con la intervención del puerto y remarcó que la prioridad del sindicato es la situación de los trabajadores que quedaron fuera de sus puestos.
El dirigente aclaró que la reunión no tuvo como objetivo discutir cuestiones políticas ni intervenir sobre aspectos que correspondan a la Justicia, sino intentar encontrar una vía que permita recuperar los puestos de trabajo y garantizar el pago de los salarios.
“La conducción no es quedarse calladito, tranquilo, total a mí no me corresponde, no me toca y entonces que se pudra lo demás”, sostuvo Córdoba, al explicar la postura asumida por ATE frente al conflicto.
El secretario general del gremio señaló que los trabajadores llevan meses atravesando una situación de incertidumbre y que el malestar crece a medida que pasa el tiempo sin una solución definitiva.
“Nosotros necesitamos sí o sí buscar. Hemos estado nueve meses esperando a la Justicia y nueve meses esperando”, afirmó.
Según explicó, el sindicato decidió avanzar en conversaciones porque considera que no puede limitar su accionar a esperar una resolución judicial o política mientras los trabajadores continúan sin certezas sobre su futuro laboral.
Uno de los principales puntos planteados por Córdoba fue la necesidad de lograr el regreso de los 140 trabajadores que quedaron fuera del puerto.
“En su totalidad, 140”, precisó al ser consultado sobre la cantidad de trabajadores afectados.
El dirigente reconoció que algunos trabajadores decidieron regresar bajo otras condiciones y señaló que esa decisión debe ser comprendida a partir de la necesidad económica de cada familia.
“Algunos compañeros han entrado, por supuesto que les daban un poco más de plata, vivían y la necesidad de cada uno es de cada uno. No le corresponde a ninguno juzgar por eso”, manifestó.
Sin embargo, sostuvo que ATE mantiene el reclamo por la totalidad de los trabajadores que quedaron afuera y que la prioridad es que todos puedan recuperar sus puestos.
“Nosotros lo que tenemos que hacer es que devuelvan los puestos de trabajo, que le den la plata, que cobren su sueldo todos los meses”, resumió.
Córdoba insistió en que el sindicato no pretende asumir funciones que corresponden al Ejecutivo o a la Justicia. “Nosotros no lo vamos a meter lo político ni tampoco lo vamos a meter en lo que corresponde a la Justicia”, señaló.
La discusión, desde su perspectiva, debe concentrarse en garantizar el trabajo, los salarios y los derechos laborales.
Durante la entrevista, Córdoba realizó además una fuerte defensa del puerto de Ushuaia y recordó su propia historia vinculada a la actividad portuaria.
“El puerto lo conquistamos tres municipales”, recordó, y mencionó a trabajadores que participaron de aquellas luchas y que ya fallecieron.
El dirigente sostuvo que existe una responsabilidad histórica de proteger el puerto porque lo considera uno de los principales activos económicos de Tierra del Fuego.
“Siempre hay que cuidarlo, hay que protegerlo porque es una mina de oro para la provincia”, afirmó.
En ese sentido, advirtió que una conducción deficiente o una administración que no tenga una estrategia clara podría terminar poniendo en riesgo la continuidad de la actividad.
“Si no la cuidamos, esto se va todo al diablo. Se los van a venir a llevar el puerto, se va a privatizar el puerto, porque todo el mundo lo mira, es una mina de oro”, sostuvo.
Para Córdoba, el problema no puede analizarse solamente desde la situación de los empleados portuarios. Aseguró que la actividad tiene un impacto directo sobre el turismo, los comerciantes y otros sectores de la economía de Ushuaia.
“Acá en el puerto se está jugando en muchísimos puestos de trabajo, no solo de los compañeros del puerto, sino del turismo, sino de las casas de los comerciantes que están en la San Martín, que vienen muchos turistas y les compran”, explicó.
El dirigente planteó incluso que una eventual profundización del conflicto podría afectar el movimiento de cruceros y generar consecuencias para toda la ciudad.
“Bajan de los barcos y van a pasear la San Martín”, recordó, y advirtió que si las empresas comienzan a considerar otros destinos para sus operaciones, el impacto económico sería mucho mayor.
Uno de los aspectos más fuertes de la entrevista fue la defensa que hizo Córdoba del diálogo con sectores políticos con los que mantiene profundas diferencias.
El dirigente fue consultado por las críticas que recibió luego de reunirse con personas vinculadas a La Libertad Avanza y respondió con una definición contundente.
“Como conductor, si se tiene que juntar con el diablo para darle solución a la gente, se va a juntar. Por lo menos yo”, afirmó.
Córdoba sostuvo que quien tiene una responsabilidad gremial debe priorizar la situación de los trabajadores por encima de sus preferencias políticas.
“Vos tenés la responsabilidad de conducir a compañeros, no de cuidarle el bolsillo a nadie”, manifestó.
La frase fue también una respuesta a otros dirigentes sindicales que cuestionaron el encuentro y que plantearon que no correspondía sentarse a negociar con determinados sectores políticos.
Para Córdoba, esa postura termina perjudicando a los trabajadores porque impide utilizar todas las herramientas disponibles para buscar una solución.
“Vos te vas a tener que juntar con todo porque vos tenés la responsabilidad de conducir a compañeros”, sostuvo.
Córdoba aseguró que ATE comenzó una etapa de diálogo, pero dejó en claro que la negociación no significa renunciar a las herramientas de protesta.
“Primero se habla, primero hacemos lo que estamos haciendo y después veremos con el correr del tiempo cómo va evolucionando”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que el sindicato espera que quienes tienen capacidad de decisión puedan brindar una respuesta concreta.
“Si es Santiago Caputo, vamos a verlo a Santiago Caputo”, afirmó al referirse a la posibilidad de buscar una reunión con uno de los nombres que aparece relacionado con las decisiones políticas nacionales.
Córdoba fue todavía más contundente al hablar de los pasos que podrían seguir si las gestiones no prosperan.
“Si tenemos que estar ahora juntando plata para poder hablar con Caputo y que nos devuelva el puerto, lo haremos porque corresponde”, expresó.
Y agregó: “O si tenemos que tomar el puerto, lo tomaremos”.
De todos modos, aclaró que esa posibilidad no representa el primer paso del sindicato, sino una alternativa dentro de las herramientas gremiales que podrían utilizarse si no aparece una solución.
Otro de los puntos que genera preocupación dentro de ATE es el futuro de la intervención del puerto.
Córdoba explicó que, según lo que se planteó oportunamente, la intervención tendría una duración de un año y que ese plazo se cumpliría durante enero.
“Supuestamente la intervención era por un año. Ahora en enero se cumpliría el año”, señaló.
Sin embargo, manifestó incertidumbre respecto de lo que ocurrirá posteriormente y cuestionó que pueda existir una demora vinculada al calendario político.
“Ahí seguramente lo devuelven al puerto o, no sé, tal vez estarán esperando las elecciones para que llegue a presidente o a gobernador, se lo devuelvan al puerto. No sé cuál es el ritmo político que no lo entendemos”, expresó.
El dirigente reclamó que las decisiones se tomen con rapidez porque, según su evaluación, la situación económica del puerto y de la provincia no permite seguir prolongando la incertidumbre.
“Estamos preocupados, pero estamos ansiosos porque cobramos todos los meses, cobramos realmente con razón”, manifestó.
Córdoba también señaló que existe preocupación por el escenario que podría presentarse hacia abril y por la disponibilidad de recursos para sostener los salarios y la actividad.
“Llega fin de año, en abril se termina la plata en el puerto, la situación económica que vive la provincia es cada vez peor”, sostuvo.
El secretario general de ATE Provincial también dedicó buena parte de la entrevista a cuestionar a la dirigencia política por la falta de respuestas y reclamó una actitud conjunta para defender los intereses de Tierra del Fuego.
“Creo que se tiene que dejar de joder, juntarse todos los políticos, dejar de sacarse la camiseta de San Lorenzo, de Huracán o de Boca y ponerse a trabajar para la población”, expresó.
Córdoba sostuvo que quienes ocupan cargos electivos deben comprender que su responsabilidad no está limitada a quienes los votaron o a sus espacios partidarios.
“Si yo tengo un cargo político, tengo que saber que si tengo un cargo político me debo a la población, a toda la población”, afirmó.
En ese sentido, planteó que los legisladores nacionales y provinciales, senadores, diputados y concejales deberían trabajar para encontrar soluciones más allá de las diferencias partidarias.
“Para eso están los políticos, en la parte política tienen que hacer sus cosas. Nosotros, como sindicato, tenemos que velar por la situación de los trabajadores y luchar para que ellos queden cada vez mejor”, remarcó.
Córdoba también aprovechó la entrevista para plantear una discusión más amplia sobre el futuro del empleo público y la necesidad de fortalecer los convenios colectivos de trabajo.
Con casi tres décadas de trayectoria sindical, aseguró que viene reclamando desde hace años una discusión profunda sobre las condiciones laborales y los derechos de los trabajadores.
“Ya hace más o menos que estoy en el sindicato 28 años, 29 años”, recordó.
En ese marco, sostuvo que el convenio colectivo debería ser una herramienta para establecer derechos, obligaciones y mecanismos de protección frente a los cambios que atraviesa el Estado.
“¿Esto sirve? ¿Para qué sirve? ¿Cómo nos serviría? ¿Cómo nos ayudaría? ¿Se puede conseguir el ideal en un convenio colectivo de trabajo con un buen escalafón, con un montón de cuestiones que nos puedan servir? Sí”, planteó.
También expresó preocupación por el impacto que puede tener la inteligencia artificial sobre los puestos administrativos dentro del Estado.
“Con la avanzada que está pegando la inteligencia artificial, ¿cuántos administrativos pensás que dentro de cinco años van a existir dentro del Estado?”, preguntó.
Según Córdoba, si los trabajadores no cuentan con herramientas colectivas que permitan establecer claramente sus derechos y funciones, podrían producirse modificaciones profundas en las tareas y en la cantidad de puestos disponibles.
La preocupación de Córdoba no quedó limitada a los trabajadores actualmente afectados. El dirigente amplió el análisis hacia las nuevas generaciones y cuestionó la falta de perspectivas laborales para los jóvenes.
“¿Y nuestros hijos, qué van a hacer nuestros hijos? Que tienen 14, 16 años, 17 años y todavía no tienen un futuro dentro de la República Argentina”, expresó.
En ese sentido, sostuvo que el movimiento sindical también debe comenzar a discutir los cambios tecnológicos, laborales y económicos que podrían modificar radicalmente el mercado de trabajo.
Para Córdoba, no alcanza con reaccionar cuando los problemas ya se instalaron. Consideró necesario anticiparse y discutir las condiciones laborales antes de que los trabajadores queden expuestos.
También cuestionó ciertas conductas dentro del propio universo sindical y laboral, al señalar que existen trabajadores que se acostumbraron a determinadas comodidades y que no siempre dimensionan los riesgos que enfrenta el empleo público.
“Hay un montón de cuestiones que nosotros, los trabajadores, también tenemos que echarle la culpa, porque estamos bien, tranquilos”, sostuvo.
Córdoba también evitó calificar como “traidores” a los trabajadores que decidieron continuar trabajando bajo las condiciones planteadas por la intervención.
Ante la consulta sobre los trabajadores que habían quedado del otro lado del conflicto, respondió que no corresponde juzgarlos.
“La necesidad tiene cara de hereje”, repitió.
Para el dirigente, la realidad económica de cada familia debe ser contemplada antes de realizar cualquier señalamiento.
“Hoy hay muchos compañeros que necesitan hacer reflexionar, reflexionar y ponerse a trabajar realmente en lo que corresponde”, afirmó.
La posición de Córdoba busca así diferenciar la discusión gremial de las decisiones individuales que toman los trabajadores frente a una situación económica compleja.
Hacia el final de la entrevista, Córdoba sintetizó cuáles son, a su entender, las principales tareas que debe asumir el sindicato frente al conflicto del puerto.
“Nosotros los trabajadores o los dirigentes tenemos tres cuestiones”, explicó.
La primera es conocer los motivos que llevaron a la intervención del puerto. La segunda, identificar y dialogar con quienes quedaron a cargo de la administración. Y la tercera, contener a los trabajadores.
“Estamos conteniendo a los trabajadores, conseguimos que le paguen los sueldos, estamos buscando ahora dialogar con quien corresponda o buscando una puerta que encontremos para poder tocarla y que se abra”, señaló.
El objetivo final, insistió, es recuperar los puestos de trabajo y garantizar la continuidad laboral bajo el convenio colectivo.
“Vamos a volver a su puesto de trabajo”, afirmó.
Córdoba dejó así planteada una estrategia que combina negociación, presión gremial y la posibilidad de profundizar las medidas si no aparecen respuestas. Mientras tanto, ATE buscará avanzar en nuevas reuniones con representantes nacionales y vinculados a la intervención, con la mira puesta en una solución antes de que la incertidumbre económica y laboral se profundice.
“Estamos tocando puertas”, resumió el dirigente, dejando abierta la posibilidad de endurecer el conflicto si esas puertas finalmente no se abren.