por Redacción Del Pueblo
Córdoba explicó que las últimas mediciones muestran un escenario desfavorable para el Gobierno. “No está atravesando su mejor momento, está con un margen de negatividad extrema, esto es, dos partes de negativa por una de positiva cuando hablamos tanto de la imagen del Presidente como de la aprobación de la gestión”, señaló.
Para el analista, la situación económica constituye actualmente uno de los principales problemas para la administración libertaria. “Está con mucha incertidumbre la economía”, afirmó, y remarcó que se trata de una situación particularmente significativa porque buena parte de las expectativas que acompañaron la llegada de Milei al poder estuvieron vinculadas precisamente con su discurso económico.
“Quién hubiera dicho en aquel momento donde Milei asumió la Presidencia que el problema que iba a tener era la economía y no el resto de los problemas del país”, sostuvo Córdoba.
Córdoba destacó que Milei mantiene posibilidades electorales, pero advirtió que el escenario hacia una eventual segunda vuelta presenta dificultades importantes.
“Milei está muy complicado para una eventual segunda vuelta”, afirmó, y explicó que el principal condicionante es el nivel de rechazo que registra actualmente el mandatario, cercano al 60%.
En ese contexto, consideró que el Presidente necesita mejorar sus números y apuntar a una victoria en primera vuelta. “Está obligado a pegar una pequeña mejora y tratar de ganar en primera vuelta”, explicó.
Sin embargo, aclaró que para conseguirlo no alcanza solamente con que Milei alcance alrededor del 40% de los votos. También será determinante la estrategia del resto de las fuerzas políticas.
“No solamente Milei tiene que llegar al 40% o un poquito más, sino además que la oposición vaya fragmentada, vaya dividida y eso todavía está por verse”, señaló.
Según Córdoba, el futuro electoral del oficialismo estará atravesado fundamentalmente por tres factores: la evolución de la economía, la capacidad del voto antiperonista para volver a funcionar como un factor de aglutinamiento y el comportamiento del electorado que actualmente se identifica como antimileísta.
“Las chances las mantiene. Va a depender mucho de la economía, del voto antiperonista como factor aglutinante, pero también está ese 60% que hoy se considera antimilei, que habrá que ver si elige un solo candidato o elige varios”, sostuvo.
En relación con las figuras que aparecen mejor posicionadas en las mediciones, Córdoba destacó el desempeño del gobernador bonaerense Axel Kicillof y remarcó que Cristina Fernández de Kirchner mantiene niveles de respaldo similares, pese a que actualmente no puede ejercer cargos públicos.
“Muy parejito a Axel está Cristina”, señaló el analista, quien explicó que la expresidenta continúa siendo medida por su potencial electoral.
Córdoba puso además el foco en el peso electoral de la provincia de Buenos Aires, que concentra cerca del 38% del electorado nacional. Por ese motivo, consideró que el posicionamiento de Kicillof tiene una importancia determinante para cualquier análisis sobre el escenario presidencial.
Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo relacionado con la interna del peronismo y las posibilidades de que una eventual fragmentación termine favoreciendo al oficialismo.
Córdoba sostuvo que el peronismo debería estudiar las consecuencias electorales de sus disputas internas y evitar que las peleas preelectorales terminen debilitando sus posibilidades.
“Las peleas en contextos preelectorales no los van a favorecer de ninguna manera”, afirmó.
En ese sentido, lanzó una definición contundente: “En ningún distrito la falta de unidad es garantía de triunfo, sino garantía de derrota”.
Como ejemplo, mencionó específicamente a Tierra del Fuego y recordó el resultado de las elecciones al Senado, donde, según su análisis, las diferencias internas dentro del peronismo terminaron teniendo un impacto determinante.
“Tierra del Fuego lo sabe muy bien. Tuvo una derrota muy fuerte en las elecciones del Senado, perdieron un senador por diferencias internas”, señaló.
Durante el diálogo, Rulo Quiroga vinculó esa situación con la disputa política entre Martín Pérez y Walter Vuoto. Córdoba coincidió y consideró que detrás de esas diferencias existe también una disputa vinculada con los liderazgos y los intereses personales.
“Hay un tema más de ego que político”, sostuvo, aunque dejó abierta la posibilidad de que los distintos sectores puedan encontrar un espacio de negociación y conciliación.
Córdoba advirtió que si las fuerzas opositoras no logran ordenar sus candidaturas, el escenario podría repetir experiencias electorales recientes.
“Habrá que ver si tienen el margen, el espacio y la voluntad de conciliar intereses políticos, porque de eso se trata”, expresó.
Y agregó: “Si no, viendo con tiempo y distancia, puede pasar exactamente lo mismo que pasó en la elección del año pasado”.
Para el analista, el desafío no pasa solamente por construir candidaturas competitivas, sino también por evitar que las disputas internas terminen dispersando un electorado que podría convertirse en mayoría frente a Milei.
Durante la entrevista también fue consultado sobre el triunfo electoral de Flávio Bolsonaro en Brasil y la posibilidad de que ese resultado pueda beneficiar políticamente a Milei.
Córdoba relativizó esa posibilidad y recordó que los procesos electorales de cada país responden principalmente a sus propias dinámicas.
“No creo que haya un voto adicional a Milei por el triunfo de Bolsonaro”, afirmó.
Sin embargo, consideró que el resultado brasileño sí podría tener consecuencias desde la perspectiva de la política exterior de Estados Unidos. En particular, señaló que Donald Trump podría verse fortalecido al contar con un gobierno brasileño alineado políticamente.
“El que debe estar muy contento es Donald Trump, porque ahora tiene un presidente, quizás el más importante de la región, de su lado”, sostuvo.
En ese escenario, Córdoba consideró que Argentina podría perder parte del protagonismo que actualmente tiene para Washington. “Puede que descienda un poquitito en el peldaño de interés norteamericano Javier Milei”, explicó.
No obstante, aclaró que esto no implicaría necesariamente un cambio profundo en la estrategia estadounidense hacia América Latina.
Sobre el final de la entrevista, Córdoba reflexionó sobre el comportamiento electoral y la influencia que pueden ejercer distintos actores sociales, políticos y religiosos sobre los votantes.
El analista sostuvo que existen situaciones en las que las personas votan condicionadas por intereses o recomendaciones de terceros, ya sea un empleador, un referente religioso o incluso integrantes de las fuerzas de seguridad.
Sin embargo, remarcó que el desafío central es fortalecer la autonomía de los ciudadanos y defender las instituciones democráticas.
“La democracia hay que defenderla día a día”, afirmó Córdoba.
En ese sentido, cuestionó la normalización de los ataques y de los discursos violentos en el debate político y advirtió sobre el impacto de las redes sociales, que según explicó contribuyen a generar climas de opinión atravesados por las noticias falsas, los ataques y los discursos de odio.
Para Córdoba, ese fenómeno puede terminar provocando una menor participación electoral y un deterioro de la consideración de la democracia, mientras favorece a dirigentes de posiciones más extremas.
“Hay que trabajar para recuperar el sentido democrático”, sostuvo.
Finalmente, planteó la necesidad de que los ciudadanos puedan tomar decisiones electorales con mayor libertad frente a las presiones y condicionamientos externos. “Ayudemos a votar mejor, ayudemos a liberar a las personas de esta trama de intereses que están detrás de las decisiones políticas”, concluyó.