por Redacción Del Pueblo
El Municipio de Río Grande llevará adelante este domingo 11 un importante trabajo de mantenimiento y adecuación del sistema eléctrico de la planta potabilizadora de El Tropezón, una intervención que generará baja presión de agua en distintos sectores de la ciudad.
En diálogo con FM del Pueblo, el director de Obras Sanitarias, arquitecto Alberto “Colo” Ibarra, explicó que las tareas se desarrollarán entre las 6 de la mañana y las 18 horas y estarán destinadas a intervenir el sistema eléctrico que alimenta las bombas encargadas de transportar el agua desde El Tropezón hacia las cuatro cisternas distribuidas en la ciudad.
Ibarra señaló que la intervención es necesaria debido al deterioro producido por el paso del tiempo en el tablero principal de la planta. Según explicó, se detectó un incremento de temperatura en los cables, por lo que se decidió avanzar preventivamente antes de que pueda producirse una falla de mayor gravedad.
“Tenemos que hacer un trabajo de electricidad porque el tablero principal que ingresa a la planta potabilizadora y alimenta a las bombas está teniendo un deterioro producto del paso del tiempo. Hemos notado que están levantando temperatura los cables”, explicó el funcionario.
El trabajo contempla una modificación en el recorrido de los cables para reducir las distancias existentes entre el tablero y las bombas, además del reemplazo de los bornes. Las nuevas bandejas y soportes que permitirán realizar la intervención ya fueron colocados previamente, por lo que durante este domingo se realizará la etapa que requiere interrumpir el suministro eléctrico hacia las bombas.
“Es una reubicación por la distancia que hay desde el tablero a las bombas. Se hace una redistribución de ese recorrido y ahora hay que cortar el suministro eléctrico a las bombas para hacer este trabajo”, detalló Ibarra.
Como consecuencia de la intervención, las cuatro cisternas que abastecen a la red pública dejarán temporalmente de recibir el bombeo desde El Tropezón.
Sin embargo, desde Obras Sanitarias explicaron que el servicio no necesariamente se verá interrumpido de manera total, ya que durante el período de trabajo se continuará abasteciendo a la ciudad utilizando el agua almacenada en las cisternas.
La presión en los domicilios será baja y dependerá fundamentalmente del nivel de consumo que registre la población durante esas horas.
“Les vamos a pedir a la población que el día domingo, en ese horario, racionalice el consumo de agua. Va a tener baja presión en sus casas, pero vamos a tener agua”, señaló el director de Obras Sanitarias.
No obstante, advirtió que si el consumo resulta excesivo y las cisternas alcanzan niveles mínimos, podría ser necesario realizar cortes preventivos hasta que se pueda restablecer el bombeo.
Desde el Municipio remarcaron que la normalización de la presión no será inmediata una vez finalizadas las tareas, sino que se realizará paulatinamente y podría demandar algunas horas.
Ante esta situación, se solicitó especialmente a los vecinos que se anticipen al trabajo y almacenen una cantidad razonable de agua para afrontar el período de baja presión.
La recomendación adquiere mayor importancia para aquellos domicilios que no cuentan con tanque de reserva o cisterna propia y reciben el suministro directamente desde la red pública.
Ibarra explicó que quienes disponen de un tanque domiciliario probablemente no perciban mayores inconvenientes, ya que podrán utilizar el agua almacenada mientras se desarrolla la intervención.
“Fundamentalmente esto puede suceder en aquellos domicilios que tienen directamente conectado a la red pública y que no cuentan con un tanque de reserva”, explicó.
En ese sentido, se pidió evitar usos innecesarios del agua durante el domingo y priorizar el consumo esencial.
Uno de los datos que dimensiona la importancia de la intervención es la antigüedad del equipamiento sobre el cual se trabajará.
Según explicó Ibarra, se trata del tablero original correspondiente a la segunda planta potabilizadora, construida aproximadamente entre 1980 y 1982, por lo que cuenta con más de cuatro décadas de funcionamiento.
El funcionario aclaró que el trabajo previsto no implica una renovación completa del sistema, sino una adecuación destinada a mejorar las condiciones de funcionamiento y evitar que el deterioro de los cables pueda derivar en un problema mayor.
“Estamos hablando de más de 40 años. Es de la época de la segunda planta, la que hizo Degrémont, en el año 80 aproximadamente, u 82”, precisó.
Desde Obras Sanitarias también se informó que durante la jornada se comunicará la situación a distintos establecimientos e instituciones que requieren tener previsibilidad sobre el suministro de agua.
Entre ellos se encuentran las clínicas, el Hospital Regional Río Grande y el cuartel de Bomberos, para que puedan adoptar las medidas necesarias durante el período de baja presión.
El Municipio pidió especialmente la colaboración de los vecinos para que los trabajos puedan desarrollarse sin inconvenientes y evitar, en la medida de lo posible, que sea necesario avanzar con cortes de agua.
La intervención se realizará durante el domingo 11, de 6 a 18 horas, y una vez finalizadas las tareas comenzará el proceso de recuperación progresiva de la presión en la red.
Desde Obras Sanitarias insistieron en que se trata de un trabajo preventivo destinado precisamente a evitar una eventual falla del sistema eléctrico y garantizar la continuidad del servicio a futuro.