por Redacción Del Pueblo
El intendente de Tolhuin reconoció su afinidad con el jefe comunal de Río Grande y aseguró que cuenta con su acompañamiento si decide avanzar en una candidatura. También analizó el desgaste de las gestiones y el impacto del ajuste nacional sobre los municipios.
En medio de las primeras especulaciones sobre el escenario político de Tierra del Fuego rumbo a 2027, el intendente de Tolhuin, Daniel Harrington, manifestó públicamente su preferencia por Martín Pérez y destacó las coincidencias que mantiene con el jefe comunal de Río Grande en materia de gestión y desarrollo territorial.
En diálogo con FM del Pueblo, Harrington fue consultado sobre el vínculo político con Pérez, en un contexto de tensiones económicas, recortes presupuestarios y desgaste de las administraciones provinciales y municipales.
Lejos de definir esa relación como una estrategia defensiva, el intendente de Tolhuin sostuvo que existen coincidencias en la manera de entender el rol de los municipios, la prestación de los servicios públicos y las necesidades de las comunidades.
“Nosotros tenemos coincidencias a la hora de gestionar, de tener una mirada sobre el desarrollo de las ciudades y de los servicios que tienen que prestar los municipios”, expresó.
En esa línea, consideró que esas coincidencias representan una oportunidad para construir acuerdos y avanzar en objetivos comunes, aunque reconoció que las diferencias políticas y las discusiones por los recursos forman parte de la dinámica institucional.
Harrington también analizó el escenario que atraviesan los gobiernos locales y provinciales, y atribuyó buena parte de las dificultades actuales al contexto económico y a las políticas de ajuste impulsadas desde el Gobierno nacional.
Según planteó, la reducción de financiamiento, los recortes en obra pública y las limitaciones en los servicios sociales dejaron a numerosas comunidades con menos herramientas para responder a las demandas de sus habitantes.
El intendente consideró que esta situación repercute sobre todas las administraciones, independientemente de sus diferencias políticas, y obliga a prestar mayor atención a la disponibilidad de recursos y a las prioridades presupuestarias.
Asimismo, reconoció que los gobiernos que transitan períodos consecutivos de gestión enfrentan un desgaste, aunque sostuvo que el escenario económico actual es un factor determinante para comprender las dificultades que atraviesan las ciudades.
En ese marco, defendió la necesidad de discutir las decisiones públicas a partir del conocimiento del territorio y de las consecuencias concretas que tienen sobre cada comunidad.
Consultado directamente sobre las figuras que comienzan a aparecer en las mediciones electorales para 2027, entre ellas Martín Pérez, el gobernador Gustavo Melella y otros dirigentes, Harrington reconoció que tiene expectativas políticas, aunque aclaró que todavía existen cuestiones económicas e institucionales pendientes de resolución.
El jefe comunal fue explícito al referirse a su afinidad con el intendente de Río Grande.
“No está oculta mi afinidad con Martín y las coincidencias sobre cómo vemos la ciudad, el territorio y demás”, afirmó.
Luego agregó: “Tengo mi preferencia y es por Martín”.
Harrington vinculó esa posición con el trabajo político construido y con las coincidencias que, según señaló, se consolidaron a partir de las experiencias de gestión y del escenario electoral anterior.
Sin embargo, evitó anticipar definiciones sobre una eventual candidatura y remarcó que la decisión corresponde al propio Pérez.
“Él sabe que cuenta con mi acompañamiento, que tenemos coincidencias en la mirada”, sostuvo.
Las declaraciones de Harrington representan una señal política en el tablero fueguino, en momentos en que comienzan a instalarse posibles candidaturas y se debate el futuro de los principales espacios de la provincia.
Aunque el intendente de Tolhuin no formalizó ningún acuerdo electoral ni anticipó una estructura política para los próximos comicios, dejó en claro que su preferencia personal está orientada hacia Martín Pérez.
Al mismo tiempo, insistió en que las definiciones deberán contemplar el contexto económico, las decisiones institucionales pendientes y los tiempos de cada dirigente.
Por último, Harrington sostuvo que las prioridades inmediatas deben seguir concentradas en la gestión cotidiana y en el futuro de las ciudades y de Tierra del Fuego, una definición que busca combinar su posicionamiento político con la continuidad de las responsabilidades institucionales.