por Redacción Del Pueblo
El exsenador nacional por Tierra del Fuego, Mario Daniele, expresó su profunda indignación por las operaciones financieras realizadas con el oro del Banco Central de la República Argentina y apuntó directamente contra el ministro de Economía, Luis Caputo, a quien acusó de actuar en beneficio de los sectores financieros mientras las consecuencias recaen sobre el conjunto de la sociedad.
En diálogo con Rulo Quiroga por FM Del Pueblo, Daniele cuestionó la falta de explicaciones oficiales sobre el traslado del oro argentino al exterior y las pérdidas que, según planteó durante la entrevista, estarían vinculadas a operaciones financieras. También reclamó una reacción de la dirigencia política, del Congreso y de distintos sectores de la sociedad para evitar que situaciones de esta magnitud queden sin consecuencias.
“Estoy muy dolido, muy sorprendido. Esto no pasó nunca en la historia de la Argentina. Nunca se llevó en un avión el oro de los argentinos a otro país para una timba financiera que salió mal”, afirmó.
El exlegislador rechazó las explicaciones que atribuyen lo sucedido a una supuesta mala praxis y cuestionó que una operación de semejante magnitud pueda justificarse sin que existan responsabilidades concretas. Para graficar su planteo, comparó la utilización de recursos públicos en operaciones financieras con la posibilidad de que un funcionario dispusiera del dinero del Estado para apostar en un casino.
“Que un ministro te pierda mil millones en una rueda de timba, que se siente con los dados y juegue con la plata de los argentinos”, sostuvo, al reclamar explicaciones sobre el destino de los recursos nacionales.
“Está de los dos lados del mostrador”
Daniele también puso el foco en los posibles conflictos de intereses que, a su entender, rodean la actuación de Caputo. Cuestionó su trayectoria vinculada al sector financiero privado y sostuvo que la política económica del Gobierno favorece a los actores de ese ámbito.
“No es un ministro de Economía. Es una persona que está acostumbrada a laburar para los privados y a hacer guita o perder guita en la timba financiera”, manifestó.
En ese sentido, consideró que los ciudadanos son quienes terminan pagando las consecuencias de las decisiones económicas y expresó sus sospechas sobre quiénes podrían haberse beneficiado con las operaciones cuestionadas.
“Él no perdió nada, en su patrimonio aumentó. Los que perdimos somos los argentinos”, afirmó, al tiempo que celebró la reacción de la Auditoría General de la Nación, aunque la calificó como tardía.
Para el exsenador, el Congreso debe asumir un papel activo en el control de estas operaciones y exigir información sobre las decisiones adoptadas, los mecanismos financieros utilizados y los resultados obtenidos.
El oro argentino y la soberanía nacional
Uno de los pasajes más contundentes de la entrevista se produjo cuando el conductor recordó una publicación de Daniele en la que había expresado: “Las Malvinas son argentinas y el oro también”.
A partir de esa consigna, el dirigente trazó un paralelismo entre la histórica disputa por la soberanía de las Islas Malvinas y la preocupación por el destino de los recursos económicos del país.
Daniele comparó el traslado del oro al exterior con las antiguas prácticas de explotación de recursos naturales por parte de compañías extranjeras. Recordó el caso de las explotaciones mineras en Famatina, La Rioja, y señaló que, a diferencia de aquellas épocas, cuando era necesario extraer y transportar el mineral mediante procedimientos que demandaban un importante esfuerzo material, ahora los recursos pueden salir del país mediante operaciones financieras.
“Ahora es más fácil. Agarró Caputo y se lo puso arriba de un avión privado y se lo mandó. Ni siquiera tuvieron que pegar un picazo. Ni siquiera tuvieron que transpirar una gota”, expresó.
El exsenador cuestionó, además, que durante un tiempo se invocara el carácter reservado de la operación para justificar la falta de información pública. Según sostuvo, la confidencialidad estatal tiene límites y no puede utilizarse como argumento para impedir el control parlamentario de decisiones que involucran activos nacionales.
“¿Por qué no le vas a informar al Parlamento argentino de qué tipo de operación se trataba, cuáles iban a ser los beneficios?”, preguntó.
En ese marco, insistió en que la discusión excede una cuestión estrictamente financiera y compromete la transparencia institucional, la administración de los bienes públicos y la soberanía económica del país.
“¿Hasta cuándo vamos a dejar que sigan pasando estas cosas?”
Durante la entrevista, Daniele amplió sus críticas hacia el funcionamiento del Gobierno nacional y cuestionó el incumplimiento de leyes aprobadas por el Congreso, especialmente las relacionadas con el financiamiento universitario y las políticas destinadas a las personas con discapacidad.
El dirigente sostuvo que el Poder Ejecutivo no puede decidir discrecionalmente qué normas cumplir y cuáles ignorar, y advirtió sobre las consecuencias de desconocer las decisiones del Poder Legislativo y las resoluciones judiciales.
“¿Hasta cuándo no vamos a reaccionar? ¿Hasta cuándo vamos a dejar que el Gobierno decida cuáles son las leyes que se cumplen y cuáles son las que no se cumplen?”, planteó.
Para Daniele, la situación representa un problema institucional de fondo, porque debilita los mecanismos de control y el equilibrio entre los poderes del Estado.
“¿En qué país estamos viviendo? ¿El Poder Judicial y el Poder Legislativo pueden con un capricho de un presidente? Estamos viviendo en un país de locos”, manifestó.
En otro tramo, calificó al Gobierno de Javier Milei como autoritario y sostuvo que el funcionamiento de una república depende del respeto por las instituciones y por las atribuciones de cada uno de los poderes.
“El Presidente de la Nación se caga en lo que dice el Parlamento y en lo que dice la Justicia”, afirmó, en una de las expresiones más duras de su intervención.
El contraste con la crisis laboral de Tierra del Fuego
Las críticas de Daniele adquirieron una dimensión provincial cuando el conductor contrapuso el lenguaje técnico utilizado en el ámbito financiero con la realidad cotidiana de Río Grande y de los trabajadores fueguinos, atravesados por la incertidumbre laboral y la caída de la actividad industrial.
El periodista planteó que, mientras en las oficinas financieras se habla de operaciones, coberturas y movimientos de activos, en Tierra del Fuego crece la preocupación por el cierre de líneas de producción, la pérdida de puestos de trabajo y la falta de perspectivas para numerosas familias.
Daniele coincidió con ese planteo y cuestionó que los recursos nacionales se expongan a operaciones financieras mientras distintos sectores sociales enfrentan dificultades económicas.
El exsenador también rechazó responsabilizar a los votantes por el rumbo del Gobierno y sostuvo que muchas personas eligieron la propuesta de Milei con la expectativa de mejorar su situación económica.
“Yo no le echo la culpa nunca al pueblo. Hay que respetar siempre y ponderar y valorar la decisión de un pueblo, guste o no guste”, expresó.
En su análisis, sostuvo que quienes votaron al oficialismo confiaron en promesas que, a su entender, no se están cumpliendo. La pérdida de poder adquisitivo, las dificultades para afrontar los gastos cotidianos y la incertidumbre laboral forman parte de un escenario que, según planteó, debe analizarse junto con las decisiones económicas del Gobierno.
Zona fría: duras críticas a los senadores fueguinos
Otro de los momentos más fuertes de la entrevista estuvo relacionado con el régimen de zona fría y el impacto que tienen los costos energéticos en una provincia como Tierra del Fuego.
Daniele cuestionó a los senadores fueguinos que votaron en contra de esa política de beneficios y sostuvo que la decisión desconoce las condiciones climáticas y las necesidades concretas de las familias patagónicas.
Aunque aclaró que no tenía diferencias personales con los legisladores, remarcó que su cuestionamiento era estrictamente político.
“No podés votar en contra de zona fría. Sinceramente, yo no me hubiese animado ni a subir al avión. Si yo cuando fui senador hubiese votado una ley de esas características, no vuelvo más a Tierra del Fuego. O renuncio”, afirmó.
Para explicar la importancia del régimen, recordó sus propias dificultades para calefaccionar una vivienda durante sus primeros años en la provincia, cuando dependía de garrafas y debía salir en plena madrugada para reemplazarlas en condiciones de temperaturas extremas.
“Se te pegaba el hielo en la garrafa y, si vos no cambiabas esa garrafa, tu familia se te moría literalmente”, relató.
Daniele sostuvo que esa experiencia personal le permitió comprender la importancia del acceso al gas en una provincia donde las bajas temperaturas convierten la calefacción en una necesidad básica.
También recordó su gestión vinculada a la extensión de las redes de gas en Ushuaia y contó que, durante su etapa como intendente, consiguió materiales y maquinaria provenientes de Gas del Estado para avanzar con las obras.
Según relató, aquella gestión permitió construir 35 kilómetros de cañería y mejorar las condiciones de acceso al servicio para vecinos que atravesaban situaciones de vulnerabilidad.
“Pude lograr que esos vecinos no sufrieran lo que yo había sufrido”, señaló.
A partir de esa experiencia, cuestionó las decisiones que, a su entender, ponen en riesgo los beneficios energéticos de la Patagonia y desatienden las particularidades de quienes viven en el extremo sur del país.
“Con esa plata podríamos hacer mil kilómetros de ferrocarril”
Para dimensionar la magnitud de los recursos involucrados en las operaciones cuestionadas, Daniele apeló a un ejemplo de infraestructura pública.
“¿Sabés cuánto sale un kilómetro de ferrocarril? Un millón. Podríamos hacer mil kilómetros de ferrocarril”, afirmó durante la conversación.
El dirigente buscó traducir una cifra difícil de dimensionar para la mayoría de los ciudadanos en una referencia concreta sobre las obras que, según su planteo, podrían financiarse con recursos de esa magnitud.
En ese sentido, consideró que la discusión no debe quedar limitada a términos financieros, sino que debe incorporar las necesidades de transporte, infraestructura, servicios públicos y desarrollo productivo que existen en el país.
Daniele calificó el episodio como “la estafa más grande de la historia argentina” y habló de una presunta entrega de recursos nacionales, con especial preocupación por la intervención de actores financieros extranjeros.
Sus afirmaciones expresan la valoración política del exsenador sobre las operaciones y sus consecuencias. La determinación de eventuales responsabilidades requiere, en cambio, información oficial, auditorías y las correspondientes actuaciones institucionales.
Sospechas sobre la operación y reclamo de explicaciones
Hacia el final de la entrevista, el conductor mencionó el planteo de un oyente que sospechó que la salida del oro y la falta de explicaciones podrían responder a una operación previamente planificada.
Daniele coincidió con esa hipótesis y rechazó que lo sucedido pudiera atribuirse a una simple improvisación.
“Absolutamente. No le quepa ninguna duda al oyente que llamó. Nada es improvisación acá. No hay mala praxis, salió todo como estaba pensado”, respondió.
Sin embargo, esa afirmación constituye una sospecha expresada por el dirigente y no una conclusión judicial acreditada. La determinación de cómo se desarrollaron las operaciones, qué resultados tuvieron y si existieron irregularidades depende de la documentación correspondiente y de las investigaciones que pudieran realizarse.
El exsenador insistió en que el Parlamento debe ejercer sus atribuciones de control y que la sociedad necesita conocer qué ocurrió con los activos del Banco Central.
Una convocatoria política frente al rumbo económico
Como cierre de su intervención, Daniele planteó la necesidad de una reacción política más amplia y propuso avanzar hacia una convocatoria multisectorial para discutir las decisiones del Gobierno nacional.
El dirigente consideró que los cuestionamientos no deben agotarse en declaraciones públicas y reclamó que los distintos sectores políticos e institucionales asuman responsabilidades frente a las medidas económicas y sus consecuencias sociales.
También manifestó su preocupación por la posible extranjerización de tierras y por las decisiones que, a su entender, pueden comprometer la soberanía nacional.
En su análisis, la situación del oro, el incumplimiento de leyes, el financiamiento universitario, las políticas de discapacidad, la crisis industrial fueguina y la discusión por la zona fría forman parte de un mismo debate sobre las prioridades del Estado.
La entrevista dejó así un fuerte cuestionamiento político al Gobierno de Javier Milei y, particularmente, a Luis Caputo, con una mirada que vinculó las operaciones financieras nacionales con las dificultades cotidianas de los trabajadores de Tierra del Fuego.
Para Daniele, el interrogante central sigue siendo el mismo: “¿Hasta cuándo vamos a dejar que sigan pasando estas cosas?”.