El Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) de La Plata manifestó su respaldo a un proyecto presentado ante la Cámara de Diputados de la Nación por el legislador nacional Guillermo Michel, cuyo objetivo es avanzar en la denuncia de instrumentos internacionales que conceden beneficios económicos y fiscales a inversiones chilenas en el país.
A través de una nota fechada el 13 de octubre de 2026, la organización expresó su adhesión al proyecto y sostuvo que la Argentina no debería otorgar ventajas económicas ni fiscales a empresas e inversiones provenientes de Chile si, al mismo tiempo, existen actividades comerciales que contribuyen a sostener la ocupación británica de las Islas Malvinas.
El pronunciamiento se produjo luego del anuncio sobre el retorno de la ruta comercial entre Punta Arenas y Malvinas, que contempla la primera navegación del buque Danstar, de bandera chilena y propiedad de la naviera Easter Island Naviera. Según se indicó en la presentación del CECIM, la operación estaría prevista para noviembre de este año, con el propósito de abastecer a los habitantes de las islas y restablecer un servicio comercial regular con Puerto Argentino.
Para los excombatientes, esta conexión representa un aporte logístico a la ocupación británica y constituye una señal de falta de solidaridad de Chile con el reclamo argentino de soberanía.
El costo económico de la ocupación británica
En su presentación, el CECIM sostuvo que la Argentina debe adoptar una estrategia que permita incrementar los costos económicos de la ocupación ilegal e ilegítima que el Reino Unido mantiene desde 1833 en las Islas Malvinas.
La entidad consideró que el reclamo soberano no debe limitarse al plano diplomático, sino que también requiere medidas económicas y políticas que desalienten las actividades que contribuyen a sostener la presencia británica en el archipiélago.
En ese sentido, el proyecto impulsado por Guillermo Michel apunta a revisar los instrumentos internacionales que conceden beneficios fiscales y económicos a inversiones chilenas en territorio argentino, frente a actividades comerciales que, según la postura del CECIM, resultan incompatibles con la defensa de los intereses nacionales en la cuestión Malvinas.
La organización remarcó que la Argentina debe utilizar las herramientas a su alcance para evitar que los beneficios otorgados por el Estado nacional terminen favoreciendo a actores económicos que participan en operaciones vinculadas con las islas.
Un reclamo que interpela la relación con Chile
El documento también plantea un debate sobre los vínculos comerciales entre la Argentina y Chile, especialmente en la región austral, donde ambos países comparten una historia, una frontera y numerosos intereses económicos y estratégicos.
La discusión adquiere particular relevancia para Tierra del Fuego, por su proximidad geográfica con las Islas Malvinas y su papel central en el reclamo argentino de soberanía.
El planteo del CECIM no supone desconocer la importancia de la relación bilateral, sino cuestionar que determinadas actividades comerciales puedan contribuir a fortalecer la logística de las islas mientras la Argentina sostiene su reclamo ante los organismos internacionales.
La entidad recordó que la ocupación británica se mantiene desde 1833 y denunció que continúa en contradicción con las resoluciones de las Naciones Unidas vinculadas con la cuestión Malvinas.
Finalmente, el CECIM La Plata solicitó que su adhesión sea incorporada al expediente legislativo correspondiente y puso a disposición de los diputados su posición en defensa de la soberanía nacional.
El pronunciamiento vuelve a colocar en el centro de la discusión la necesidad de articular la política exterior, las relaciones comerciales y las decisiones económicas del Estado argentino con una estrategia sostenida de defensa de los derechos soberanos sobre las Islas Malvinas.