14/10/2026 - Edición Nº608

Municipios

RÍO GRANDE

RGA Activa avanza con frutillas, ajo fueguino y una nueva línea de carne porcina

11:12 | En diálogo con FM Del Pueblo, el presidente de RGA Activa, Juan Pablo, destacó los avances en la producción de frutillas, ajo violeta fueguino y carne porcina, y anticipó la comercialización de nuevas líneas de alimentos en Tierra del Fuego. Además, advirtió sobre las dificultades logísticas que afectan a la producción avícola, cuestionó las oportunidades perdidas en materia de infraestructura y remarcó que la empresa municipal se sostiene con facturación propia desde hace tres años.


por Redacción Del Pueblo


Río Grande Activa continúa ampliando sus líneas de producción con el objetivo de fortalecer la soberanía alimentaria, diversificar la matriz productiva y generar nuevas oportunidades económicas para la ciudad y el resto de Tierra del Fuego. En ese marco, la empresa municipal se prepara para comercializar su producción de frutillas, avanza con cultivos de ajo violeta fueguino y proyecta el lanzamiento de una línea de productos porcinos elaborados con materia prima local.

En diálogo con FM Del Pueblo, su presidente, Juan Pablo, explicó que uno de los principales ejes de trabajo está puesto en la investigación y el desarrollo, con el propósito de identificar qué variedades y técnicas productivas ofrecen mejores resultados en las condiciones climáticas de la provincia.

La iniciativa busca consolidar un modelo de producción que permita aprovechar los recursos disponibles, mejorar los rendimientos y generar una oferta de alimentos locales capaz de responder a la demanda de los consumidores, los comercios y el sector turístico.

 

Frutillas fueguinas: investigación, genética y mejores rendimientos

 

Uno de los desarrollos más próximos a llegar al mercado es la producción de frutillas de RGA Activa. La empresa trabaja con distintas variedades genéticas provenientes de diferentes puntos de la Patagonia y de productores históricos de Tierra del Fuego.

Según explicó Juan Pablo, la incorporación de estas variedades forma parte de un proceso de investigación que apunta a determinar cuáles se adaptan mejor al clima, las condiciones ambientales y los sistemas de producción utilizados en la provincia.

Para ello, la empresa cuenta con una chacra experimental en la que se desarrollan ensayos con cuatro variedades de frutillas, cultivadas bajo condiciones equivalentes para comparar sus resultados.

El objetivo es identificar las plantas con mejor adaptación y mayor rendimiento, para luego seleccionar las más convenientes y avanzar con su producción a mayor escala.

“Estamos tratando de recopilar todas esas diferentes genéticas que andan dando vueltas para ver cuál es la mejor, por lo menos en nuestras condiciones de producción”, explicó el titular de la empresa.

En ese sentido, destacó que el trabajo también busca recuperar y aprovechar la experiencia acumulada por distintos productores locales, además de los antecedentes de investigación desarrollados por el INTA y los intercambios vinculados con la producción en la Patagonia y el sector chileno de la Isla Grande de Tierra del Fuego.

La selección genética puede generar diferencias significativas en los resultados. Juan Pablo señaló que algunas variedades pueden alcanzar dos floraciones anuales, mientras que otras producen una sola, una característica que puede traducirse en un incremento considerable del rendimiento.

La producción de frutillas se complementa, además, con el cultivo de tomates, dos actividades que la empresa desarrolla bajo cubierta y que forman parte de su estrategia para ampliar la oferta de alimentos producidos en Río Grande.

 

Ajo violeta, papa, cebolla y nuevos cultivos

 

El desarrollo frutihortícola no se limita a las frutillas. RGA Activa también avanza con cultivos de papa, cebolla, tomate y lechuga, además de experimentar con alternativas que permitan producir a cielo abierto y reducir los costos de inversión.

Entre esas experiencias se destaca el ajo violeta fueguino, cuyo rendimiento fue considerado muy positivo por las autoridades de la empresa.

Juan Pablo remarcó que los resultados obtenidos permiten evaluar nuevas posibilidades de producción sin depender exclusivamente de estructuras bajo cubierta, que requieren mayores inversiones iniciales.

La diversificación constituye una de las principales herramientas para ampliar la capacidad productiva y reducir los riesgos asociados a depender de una única actividad.

En paralelo, la empresa trabaja en un acuerdo con Nunatacs, una firma de biotecnología dedicada al desarrollo de bioinsumos. La propuesta contempla ensayar productos de base agroecológica en algunos de los cultivos de RGA Activa para evaluar su comportamiento y sus posibles beneficios.

La iniciativa forma parte de una estrategia que busca incorporar conocimientos, mejorar los procesos productivos y avanzar hacia sistemas de cultivo más eficientes y adaptados a las particularidades de Tierra del Fuego.

 

Más de 5.000 cabezas de ajo y una producción prevista para enero

 

Entre los avances mencionados por Juan Pablo se encuentra el desarrollo de más de 5.000 cabezas de ajo en producción, cuyo estado fue evaluado de manera positiva durante una recorrida reciente por los módulos productivos.

De acuerdo con lo señalado en la entrevista, se espera contar con esa producción para enero, lo que representa otro paso en la ampliación de las actividades de la empresa municipal.

El crecimiento de esta unidad se inscribe en una planificación que busca incorporar productos con potencial comercial y, al mismo tiempo, aprovechar las condiciones locales para reducir los costos de producción.

La estrategia apunta a que Río Grande Activa no solamente incremente el volumen de alimentos disponibles, sino que también pueda mejorar sus rendimientos mediante la experimentación, la selección de variedades y la incorporación de nuevas tecnologías.

 

La línea porcina busca llegar a toda la provincia

 

Otro de los proyectos centrales es el lanzamiento de una nueva línea de productos porcinos. Según adelantó Juan Pablo, la iniciativa se desarrolla mediante la articulación con productores locales, la planta de faena municipal y una empresa de chacinados de Río Grande.

La propuesta contempla comercializar distintas piezas premium de cerdo producido localmente y sumar productos elaborados para ampliar las alternativas disponibles en el mercado fueguino.

El objetivo es construir una cadena productiva que vincule a los productores con las etapas de faena, elaboración y comercialización, generando oportunidades para distintos actores de la economía local.

La salida comercial de estos productos está pensada para alcanzar a consumidores y establecimientos de toda la provincia, con la intención de consolidar una oferta que aproveche las capacidades existentes en Río Grande.

La articulación entre los distintos sectores resulta fundamental para avanzar en ese sentido, ya que permite integrar la producción primaria con la transformación industrial y la llegada al consumidor final.

 

El turismo aparece como una oportunidad comercial

 

La ampliación de la producción local también responde a una demanda que, según destacó el titular de RGA Activa, existe en el sector gastronómico y turístico de Tierra del Fuego.

Los restaurantes de Ushuaia y los cruceros que llegan a la provincia representan mercados potenciales para productos locales, especialmente aquellos que pueden diferenciarse por su frescura, sabor y origen.

Sin embargo, Juan Pablo advirtió que ingresar y sostenerse en esos circuitos comerciales requiere mucho más que contar con una buena producción.

“Es una demanda exigente”, sostuvo, al señalar que los proveedores deben cumplir con las certificaciones correspondientes, los requisitos sanitarios y las normas alimentarias locales, provinciales y nacionales.

A esas condiciones se suma la necesidad de garantizar una provisión continua. No alcanza con disponer de una partida de productos en un momento determinado: los compradores necesitan contar con proveedores capaces de sostener las entregas y responder a sus requerimientos durante períodos prolongados.

En ese contexto, RGA Activa trabaja para consolidar relaciones comerciales estables y ampliar su capacidad de abastecimiento.

El presidente de la empresa también mencionó la posibilidad de avanzar, a futuro, con un mercado central local de alimentos, una iniciativa que permitiría reunir la producción de distintos establecimientos y productores en un espacio común de comercialización.

La propuesta facilitaría que los comercios y consumidores accedan a alimentos fueguinos y que los productores puedan canalizar sus ventas a través de un circuito organizado.

No obstante, reconoció que ese esquema todavía no está disponible en la provincia y que, por el momento, las relaciones comerciales se construyen directamente entre cada productor y sus clientes.

 

La caída de los vuelos afecta la producción avícola

 

Uno de los principales obstáculos que enfrenta la empresa está vinculado con la logística, particularmente en la producción avícola.

Juan Pablo explicó que la llegada de pollitos bebé depende, en buena medida, de la regularidad de los vuelos de carga y de los espacios disponibles para transportar los animales hasta Tierra del Fuego.

En ese sentido, señaló que RGA Activa mantiene un acuerdo con Mirgor Cargo, cuyos vuelos están relacionados con las necesidades logísticas de la industria electrónica.

De acuerdo con sus declaraciones, la caída de la actividad electrónica impactó de manera directa en esa operatoria. El titular de la empresa afirmó que la producción electrónica registró una disminución abrupta, que estimó en alrededor del 70% en los últimos años, con consecuencias sobre la frecuencia de los vuelos y la posibilidad de trasladar los pollitos bebé.

La situación dificulta la planificación de los ciclos productivos, condiciona el crecimiento de los animales y obliga a trabajar con lotes más pequeños.

Como alternativa, la empresa ha recurrido a vuelos comerciales desde Ushuaia, aunque Juan Pablo aclaró que esa opción no constituye una solución óptima y genera complicaciones operativas.

El problema pone de manifiesto cómo las dificultades de un sector económico pueden repercutir sobre otras actividades que dependen de la misma infraestructura logística.

Frente a este escenario, una de las alternativas evaluadas consiste en instalar una planta de incubación y nacimiento de pollitos en Río Grande. Sin embargo, el proyecto requiere una inversión considerable, ya que no se trata solamente de incorporar maquinaria, sino también de construir y acondicionar instalaciones específicas.

El presidente de RGA Activa reconoció que actualmente no cuentan con el financiamiento necesario para concretar esa inversión. Por ese motivo, la empresa busca fortalecer otras unidades productivas que permitan continuar creciendo y diversificar sus fuentes de ingresos.

 

El puerto de Río Grande y el FAMP, una oportunidad pendiente

 

Durante la entrevista también se abordó la necesidad de mejorar la infraestructura logística para reducir los costos que enfrenta la producción fueguina.

Juan Pablo consideró que la posibilidad de contar con un puerto multipropósito en Río Grande habría abierto nuevas alternativas para el traslado de insumos y productos, evitando que distintas actividades deban depender de la infraestructura disponible en Ushuaia.

En ese marco, recordó que el proyecto portuario estaba contemplado dentro del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP), una herramienta que, según señaló, había generado expectativas para impulsar nuevas inversiones y ampliar las capacidades productivas de la provincia.

“¿Por qué tenemos que también desde Río Grande depender de Ushuaia cuando podría estar el puerto de Río Grande ampliando también las capacidades y bajando los costos de producción y logística?”, planteó.

El dirigente también mencionó las dificultades que atraviesa actualmente el puerto de Ushuaia, intervenido a nivel nacional, y la situación de los trabajadores afectados por el conflicto.

A su entender, contar con una infraestructura portuaria propia en Río Grande permitiría mejorar las condiciones de abastecimiento, reducir costos y ofrecer nuevas posibilidades para el desarrollo de distintas actividades económicas.

La falta de alternativas logísticas constituye una limitación especialmente importante para una provincia insular, donde el traslado de mercaderías y la llegada de insumos resultan determinantes para sostener la producción.

Pese a las dificultades, Juan Pablo expresó expectativas de que las herramientas de financiamiento y los proyectos de infraestructura puedan recuperarse en el futuro y contribuir a una mayor diversificación de la economía fueguina.

 

Una empresa que busca sostenerse con recursos propios

 

Otro de los aspectos destacados por el presidente de RGA Activa fue el esquema de funcionamiento económico de la empresa.

Según afirmó, la firma sostiene actualmente sus actividades con su propia facturación y no recibe aportes de capital del Municipio de Río Grande desde hace tres años.

Esa condición, explicó, impone límites a la posibilidad de concretar inversiones de gran magnitud, como la instalación de una planta de incubación avícola, pero también representa un avance en términos de autonomía financiera.

En un contexto de fuerte presión sobre las finanzas públicas, la posibilidad de sostener el funcionamiento mediante ingresos propios adquiere especial relevancia para una empresa municipal que busca ampliar su actividad y generar nuevas líneas de negocios.

La estrategia consiste en consolidar las unidades que ya están en marcha, incorporar productos con potencial comercial y desarrollar nuevas oportunidades que permitan incrementar los ingresos y sostener las inversiones posibles.

En ese marco, la expansión de la producción frutihortícola y porcina aparece como una vía para diversificar la actividad y reducir la dependencia de sectores que presentan mayores dificultades logísticas o financieras.

 

Plantines productivos para Ushuaia y Tolhuin

 

La expansión territorial constituye otro de los objetivos de Río Grande Activa. Juan Pablo adelantó que se está desarrollando una unidad de negocios para comenzar a comercializar plantines productivos en Ushuaia y Tolhuin, en articulación con el Municipio de Río Grande.

La propuesta contempla ofrecer plantines de frutilla, papa, cebolla, tomate y lechuga, entre otras variedades, con la intención de acercar herramientas productivas a quienes buscan iniciar o ampliar sus cultivos.

El proyecto apunta a establecer vínculos con productores de otras localidades y facilitar el acceso a variedades que ya están siendo evaluadas y desarrolladas en Río Grande.

Según explicó, existe interés de productores de Ushuaia que buscan avanzar hacia una escala comercial mayor, por lo que la distribución de plantines podría convertirse en una nueva oportunidad para extender la experiencia acumulada por la empresa municipal.

De esta manera, RGA Activa busca trascender sus propios espacios de producción y convertirse también en un actor que contribuya al desarrollo de otras iniciativas frutihortícolas dentro de Tierra del Fuego.

 

Producir más para depender menos

 

El crecimiento de Río Grande Activa se apoya en una combinación de producción, investigación, articulación con actores privados y búsqueda de nuevos mercados.

Las frutillas, el ajo violeta fueguino, los cultivos de papa, cebolla, tomate y lechuga, junto con la futura línea porcina, forman parte de un esquema que pretende ampliar la oferta de alimentos producidos localmente.

Al mismo tiempo, las dificultades para transportar pollitos bebé, la falta de financiamiento para determinadas inversiones y la ausencia de infraestructura logística propia muestran los límites que todavía enfrenta el desarrollo productivo fueguino.

En ese escenario, la apuesta de la empresa municipal consiste en aprovechar las capacidades existentes, mejorar los rendimientos, diversificar las actividades y construir nuevas relaciones comerciales dentro y fuera de Río Grande.

El desafío será transformar los avances experimentales y las nuevas líneas de producción en una oferta sostenida, con calidad, certificaciones y capacidad de abastecimiento.

La consigna que atraviesa ese proceso es clara: producir más en Tierra del Fuego, fortalecer a los productores locales y reducir las dependencias que condicionan el crecimiento de la economía fueguina.