En diálogo con el programa Buscando el Equilibrio, por Radio Provincia, Araujo sostuvo que la ausencia de Tita en la sesión responde a un supuesto acuerdo político entre el Gobierno provincial y la administración nacional. “Estoy convencido de que la ausencia de Agustín Tita es provocada por el arreglo que tiene el gobernador de la provincia con el presidente de la Nación. Estoy convencido de eso, no tengo ninguna duda”, afirmó.
El legislador del Movimiento Popular Fueguino consideró que los acuerdos con el presidente Javier Milei no garantizarán respuestas concretas para Tierra del Fuego y cuestionó la política del Gobierno nacional hacia las provincias. “El Gobierno nacional no le va a cumplir. El Gobierno nacional no cumple con nadie. Promete, pero no cumple. Y si le cumple, le va a dar migajas”, expresó.
En ese sentido, advirtió que las consecuencias de las decisiones nacionales terminarán recayendo sobre la población fueguina. “Este gobierno lo único que hace es prometer y no cumplir. Y lo va a terminar defraudando y va a seguir siendo el pueblo fueguino el que va a terminar sufriendo todas las consecuencias de este gobierno”, manifestó.
Araujo también se refirió a los incidentes registrados durante las manifestaciones en las inmediaciones del Congreso y cuestionó el accionar de quienes protagonizaron los disturbios. El diputado sostuvo que la protesta era pacífica hasta que aparecieron personas que comenzaron a arrojar piedras y manifestó su sospecha de que se trataba de policías infiltrados, aunque no presentó pruebas que permitieran confirmar esa afirmación.
Además, relató que los gases lacrimógenos afectaron a varios legisladores y aseguró que todavía sentía ardor e irritación en el rostro como consecuencia de la exposición.
Uno de los puntos que más preocupación le genera es el proyecto para crear un Consejo Nacional de Seguridad, que, según explicó, sería tratado en el ámbito de la Comisión de Defensa junto con iniciativas vinculadas con la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas.
El diputado cuestionó que ambas cuestiones sean abordadas dentro de un mismo paquete legislativo. “Estamos a favor de la defensa de Malvinas, pero están en el mismo paquete”, señaló, al expresar su rechazo a la creación del organismo.
Según su interpretación, el proyecto concentraría atribuciones vinculadas con la seguridad y la inteligencia bajo la órbita del Poder Ejecutivo nacional, con facultades que consideró preocupantes, entre ellas la posibilidad de derribar aeronaves, hundir embarcaciones y desarrollar tareas de inteligencia interna.
“Nos va a llevar a un gobierno prácticamente de facto, con los militares en la calle permanentemente”, advirtió. También manifestó preocupación por las posibles consecuencias para la libertad de expresión y el trabajo periodístico, al considerar que las críticas al Gobierno podrían ser interpretadas como conductas delictivas o terroristas.
En materia económica, Araujo trazó un panorama crítico de la situación nacional y provincial. “Yo creo que la Argentina está en una decadencia total, no solamente económica, política y moral también”, afirmó.
El diputado puso especial énfasis en la situación de la industria electrónica fueguina y en el impacto de las medidas nacionales sobre el empleo. Si bien reconoció que el deterioro del sector comenzó durante gestiones anteriores, sostuvo que las decisiones actuales profundizan los problemas productivos y laborales.
“Cada vez van destruyendo más a la industria electrónica”, expresó, y cuestionó las medidas relacionadas con los aires acondicionados y otros productos que, según indicó, repercuten sobre los puestos de trabajo.
En ese contexto, defendió la vigencia de la Ley 19.640 y advirtió sobre el debilitamiento del régimen de promoción industrial. “Seguimos con una 19.640 que está corroída por dentro, destruida por dentro, porque no hizo falta sacarla para destruirla”, sostuvo.
Araujo consideró que distintas decisiones adoptadas por sucesivos gobiernos nacionales fueron debilitando las condiciones del régimen, sin necesidad de derogarlo formalmente. También señaló que desde su llegada al Congreso buscó promover alternativas para diversificar la matriz productiva de Tierra del Fuego, con iniciativas relacionadas con la pesca, los hidrocarburos y el desarrollo portuario.
El legislador cuestionó que muchos de esos proyectos no hayan avanzado y sostuvo que la provincia perdió tiempo en la búsqueda de nuevas actividades económicas que permitan reducir la dependencia de la industria electrónica.
Al describir el escenario comercial de Río Grande, manifestó su preocupación por la caída del movimiento económico y el impacto social de la crisis. “Vos caminás por la ciudad de Río Grande y no solamente ves los rostros tristes de la gente y de las necesidades de la gente, ves la ciudad vacía. Ves la ciudad vacía, los negocios vacíos, los supermercados vacíos”, expresó.
Frente a ese panorama, Araujo volvió a defender su proyecto para construir un puerto en la zona norte de Tierra del Fuego, al que definió como una iniciativa estratégica para transformar la economía provincial.
“Creo que el puerto de la zona norte, en Río Grande, sería una transformación total de la economía de la zona norte y de la provincia en general”, afirmó.
Según explicó, la propuesta contempla una planificación integral que excede la construcción de una terminal portuaria. Entre los objetivos mencionó el traslado del parque industrial hacia la zona del puerto, la instalación de un astillero y el aprovechamiento de los terrenos que quedarían disponibles para desarrollar una nueva planificación urbana.
Araujo planteó que esos espacios podrían destinarse a la urbanización y a la construcción de viviendas, además de incorporar infraestructura educativa y nuevas actividades productivas.
Sin embargo, cuestionó que la iniciativa no consiga avanzar en el ámbito legislativo. “El problema es que no tenemos la posibilidad de trabajarlo y de llevarlo adelante, ni siquiera tratarlo y que te digan: ‘No, listo, esto no va’. Ni siquiera eso podemos. Y te da una impotencia tremenda”, manifestó.
El diputado también se refirió a la situación del puerto de Ushuaia y anunció que presentó un proyecto para investigar lo ocurrido, ante la falta de respuestas a los pedidos de información que realizó.
“Anoche justamente estaba hablando con la gente del puerto de Ushuaia porque presenté un proyecto para empezar a investigar, porque pedimos información y no nos dan información. Entonces dije: bueno, voy a armar una comisión investigadora del puerto”, adelantó.
En ese marco, expresó su preocupación por la situación de los 140 trabajadores portuarios que, según indicó, quedaron sin empleo y atraviesan un escenario de incertidumbre laboral. También reclamó la conformación de una mesa de debate con participación de los gobiernos nacional y provincial, organismos competentes, trabajadores, legisladores, diputados, senadores, concejales e intendentes.
“Yo meto proyectos y quiero armar una mesa de debate de todos los sectores. Y no pasa nada”, cuestionó.
Para Araujo, la situación industrial y portuaria requiere decisiones concretas que permitan sostener los puestos de trabajo, impulsar nuevas inversiones y generar alternativas económicas para Tierra del Fuego. En ese sentido, insistió en que el debate sobre el futuro provincial debe superar las diferencias partidarias y concentrarse en propuestas de desarrollo.
Consultado sobre su posicionamiento dentro del escenario político fueguino y su relación con los sectores que responden a los intendentes Martín Pérez, de Río Grande, y Walter Vuoto, de Ushuaia, el diputado aclaró que su pertenencia política está vinculada al Movimiento Popular Fueguino.
“Yo estoy en el lado donde está el Movimiento Popular Fueguino. Si el Movimiento Popular Fueguino está del lado de Pérez, estaré del lado de Pérez”, afirmó. Y agregó que acompañará las decisiones y necesidades de su espacio político.
Finalmente, Araujo volvió a expresar su preocupación por la crisis económica y productiva que atraviesa la provincia. El legislador sostuvo que lleva tres años trabajando en iniciativas que, según denunció, no logran avanzar en el Congreso, mientras se profundizan las dificultades para las empresas, los trabajadores y el comercio.
“Y a mí me da una tristeza tremenda, pero no solamente las empresas electrónicas. Vos caminás por la ciudad de Río Grande y no solamente ves los rostros tristes de la gente y de las necesidades de la gente, ves la ciudad vacía”, concluyó.